
El Tribunal Oral N°14 dio comienzo en la mañana de hoy lunes al juicio en contra de Felipe Pettinato, acusado de la muerte de su neurólogo, Melchor Rodrigo. El debate, se realizará via Zoom por acuerdo de todas las partes, con seis audiencias programadas. El streamer, acusado del delito de estrago doloso seguido de muerte, podrá ser condenado de 8 a 20 años de cárcel si es hallado culpable.
Rodrigo falleció el 16 de mayo de 2022 en el departamento de Pettinato en la calle Aguilar, zona de Belgrano. Un incendio le costó la vida; la autopsia realizada en la Morgue Judicial determinó que su cuerpo estaba quemado en un 90 por ciento. Pettinato, en cambio, salió del departamento sin un rasguño.
La pericia realizada por los bomberos de la Policía de la Ciudad determinó que el fuego había comenzado en una pila de ropa junto al sillón donde Rodrigo dormía, posiblemente bajo los efectos de psicofármacos, sin chance de despertar.
Martín Mainardi, fiscal del caso, acusó al imitador de Michael Jackson y hoy streamer en su imputación de octubre de 2023 de iniciar el fuego, por motivos que se desconocen y que podrán ser esclarecidos en el proceso.

Pettinato ya fue condenado en abril de 2024 en la Justicia de San Isidro por el abuso de una menor, una chica de 15 años, hija de una familia que lo había cobijado en un momento de crisis a comienzos de 2018. El Juzgado N°9 de San Isidro le dio nueve meses de prisión en suspenso por este delito, una condena ya cumplida.
Pettinato llega libre al juicio por la muerte del neurólogo: nunca fue detenido en el caso. No tiene prisión preventiva ni nada que se le parezca, a pesar de la alta pena en expectativa. Asistirá al proceso desde un departamento en Belgrano, propiedad de su hermano Homero, defendido por dos abogados, entre ellos, el mismo que lo defendió en el expediente por abuso sexual simple. Su defensa estima que su declaración podría ocurrir en la audiencia de hoy lunes, afirman fuentes cercanas al streamer.
Delia Beatriz, la madre del neurólogo, está a la cabeza de la querella del caso con tres abogados a su lado. Hoy, Delia tiene 81 años. Su declaración también se espera en la jornada de hoy lunes.
El Tribunal N°14 está integrado por los jueces Enrique Gamboa, Gabriel Vega y Gustavo Valle, con una acusación a cargo del fiscal Fernando Klappenbach y el auxiliar Francisco Figueroa.
Un policía porteño que actuó en el día del hecho fue el primer testigo en declarar luego del relato de Delia Muzio. Afirmó que el incendio fue reportado por testigos que vieron llamas al salir de la ventana, ubicada en el piso 22.
Varios vecinos fueron trasladados a distintos hospitales. Pettinato fue uno de ellos. El streamer atinó a decir en medio del caos de la evacuación: “Soy del piso 22″. Así, fue acompañado por personal policial.
Personal de Bomberos llegó poco después. Tras extinguir el incendio, el oficial ingresó. “Se veía un cuerpo totalmente quemado desde la entrada”, declaró el oficial ante las preguntas del fiscal Klappenback. “Estaba en el living, calculo”, continuó: “No se podía tocar nada, porque estaba todo totalmente quemado y caliente por las paredes... Había mucho humo, se trató de evacuar a todo el edificio”.
Luego, le recordaron al oficial su declaración en la causa. El policía, cuatro años atrás, aseguró que Pettinato le había gritado que “adentro había un amigo”. El imitador de Michael Jackson, en ese momento, se encontraba en el piso 20. Pettinato, efectivamente, no tenía lesiones visibles. “No tenía sus prendas mojadas o desgarradas”, ratificó.
Un compañero del policía que asistió aquella noche a la escena, y que declaró a continuación, aseveró que Pettinato fue derivado a la clínica Zabala, donde se encontraba bajo consigna policial por “el estrago del día anterior”. “Estaba más pendiente de comunicarse con su familia”, afirmó el oficial, que cumplía servicio en la Comisaría 14B al momento del fuego en la calle Aguilar.
Poco antes de las 11 AM, luego de que la defensa desistiera de realizarle preguntas, Delia Muzio pidió dar un mensaje final.
Afirmó que Pettinato “no hizo nada para salvar a mi hijo” y que, conociendo a Melchor, “sería a la inversa, no lo hubiese dudado”.
Al decirlo, Muzio, de 81 años, entraba en llanto. En este momento, visible desde su webcam, Pettinato le dio un sorbo a su mate.
Cuando se le preguntó por el acusado, Delia Muzio aseguró que Pettinato “tenía una obsesión con mi hijo”.
Afirmó que el imitador de Michael Jackson se llegó a instalar en el departamento de Melchor Rodrigo. “Le rompió una mampara de baño”, afirmó con fastidio, entre otros “desmanes”. Incluso, habló de supuestas actitudes agresivas, que habría amenazado a Melchor mismo. “No se repitió con el paso de los años”, dijo Muzio.
“Todos los días venía a tocar el timbre”, aseveró. Pettinato, visible en su webcam, se cubría la boca, con los ojos llorosos.
Con el tiempo, Muzio confrontó a Pettinato. “Tu lugar es en tu casa, con tu mamá”, le dijo. Luego, regresó. Su hijo, afirmó, insistía en acompañar a Pettinato.
Felipe Pettinato “seguramente sabía que mi hijo a Estados Unidos, seguramente no le gustaba, era una forma de perderlo, lo auxiliaba cada vez que tenía un problema”.
Delia Muzio, de 81 años, comenzó su declaración poco después de las 10 AM, con un interrogatorio a cargo de sus abogados querellantes.
Muzio, con el acusado visible desde su webcam, acompañada por su hija -una hermana de Melchor, que viajó especialmente desde Estados Unidos- para asistirla en la conexión de su computadora, afirmó que conoció a Felipe Pettinato en las “innumerables veces” que el acusado fue a buscar a Rodrigo. Aseguró que el día después del incendio “era mi cumpleaños”.
Pettinato, de acuerdo a su relato, le había insistido a Rodrigo con que se sentía mal, que podría dar la conferencia online su su casa. La madre, incluso, habló con Pettinato mismo, que le relató que la conferencia había salido bien y que Rodrigo “dormía”. El neurólogo, que vivía con sus padres en San Isidro a causa de una serie de arreglos en su departamento, no regresó a su casa a dormir.

Al día siguiente, la Policía de la Ciudad la llamó a su puerta para reconocer el cadáver. Ya en la Morgue, oidió ver una marca de nacimiento. Esa parte del cuerpo de su hijo ya estaba quemada.
“Era un hombre de bien que le gustaba ayudar a todas las personas. Era transparente”, aseguró: “Siempre buscaba ayudar a los demás”. “No era un médico de hacer una receta. Acompañaba, buscaba saber la situación... Era cálido, por eso lo extrañaba tanto”, continuó Muzi: “Para él, nuestra casa era tierra santa, esa era la expresión que tenía... Decía que nos quería cuidar”.
Rodrigo, también, tenía un proyecto de mudarse al exterior, con una oportunidad profesional en New Jersey, Estados Unidos, un viaje que haría junto a una mujer llamada Francisca, su entonces pareja.
“Mi hijo nunca fumó”, aseguró, con respecto a una posible causa del incendio por un cigarrillo.

El juez Gamboa dio inicio a la audiencia poco después de las 9:50. Se dirigió al acusado para advertirle de la lectura de la imputación de la querella y la fiscalía, que desistieron de realizar planteos previos preliminares en el proceso, así como la defensa.
Las imputaciones coincdieron en que Rodrigo había llegado al departamento de Pettinato por la mañana. Los unía “una relación profesional y de amistad”, según la querella. Allí, realizó una conferencia por webcam. Se comunicó con su madre, Delia, para decir que todo había salido bien. Luego se comunicó con su padre, Tomás, para decir que volvería a su casa en una hora. Sin embargo, permaneció hasta la noche allí. El incendio comenzó poco antes de la medianoche.
“El fuego cubrió rápidamente el cuerpo de Melchor Rodrigo”, continuó la imputación. El fuego, iniciado supuestamente por Pettinato mientras dormía boca abajo “le produjo la carbonización de ambas piernas” y “quemaduras críticas”, según determinó la autopsia. Las quemaduras se sumaron a “un edema y hemorragia pulmonar” “le causaron la muerte”.
Melchor “dormía boca abajo sobre los elementos que Felipe incendió para cobrar el fuego”, continuó la imputación del fiscal Mainardi.
Pettinato luego se presentó ante el Tribunal, invitado por el juez Gamboa. Aseguró que se encuentra en tratamiento de rehabilitación hace más de dos años de su adicción a las drogas. Se reconoció como artista, con estudios secundarios incompletos. Ve a su hija todas las semanas.
Luego, se negó a declarar ante el Tribunal N°14, tal como en la instrucción de la causa.



