El único detenido por el crimen de Camila Merlo aseguró que es “un perejil” y que “está siendo incriminado”

Durante su declaración, el imputado apuntó contra una presunta pareja que habría tenido la joven. “Era muy violento, la obligaba a consumir y, si no lo hacía, le pegaba”, relató

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El acusado había sido imputado
El acusado había sido imputado por homicidio agravado, luego de haber sido detenido

A casi un mes de la detención del único imputado por el crimen de Camila Merlo, la joven que fue descuartizada y esparcida en bolsa en Córdoba, el joven paraguayo, identificado como M. R. M., negó tener relación con el asesinato. “Soy un perejil”, aseguró durante una indagatoria celebrada este jueves.

Luego de que aceptara declarar ante la fiscal Eugenia Pérez Moreno, la defensa, representada por la abogada Fernanda Alaniz, sostuvo que “está siendo incriminado”. A raíz de esto, el acusado accedió a someterse a pericias psicológicas para esclarecer el caso y garantizar transparencia.

Aunque el joven se desligó del homicidio, considerandose un “perejil”, sí confirmó que mantenía una relación de amistad con ella. Según relató, la había conocido meses atrás cuando trabajaba como conductor de una aplicación de viajes. No obstante, negó haber sido cliente de ella.

Según la información obtenida por El Doce.tv, Alaniz contó que “la vio por última vez un día que fue a su casa; se juntaron como se juntan los amigos. Ella se fue en un auto gris con un cliente”. Asimismo, aseguró que se había quedado tranquilo “porque era una zona con muchos domos policiales”.

El único acusado aseguró que
El único acusado aseguró que la joven estaba inmersa en una relación marcada por la violencia de género

“Él es un chico jovencito, tiene 26 años”, subrayó la defensora respecto del imputado y planteó que se encontraría en una situación de desprotección porque su familia no vive en el país. Para justificar su postura, explicó que su cliente solo se enteró de lo ocurrido un mes después del hecho, a través de una publicación en redes sociales.

“Se enteró recién un mes después de lo que ocurrió por un TikTok. No podía creer cuando lo llevaron, él era su amigo”, señaló la abogada. En ese sentido, aseguró que el último contacto que ambos mantuvieron fue por teléfono.

Por otro lado, el detenido brindó detalles sobre una presunta relación violenta que habría tenido Camila antes de ser asesinada. Según relató el joven, ella estaba en pareja con un hombre mayor, domiciliado en barrio Maldonado, al sudeste de la ciudad, a quien responsabilizó por situaciones de violencia y actividades delictivas como la venta de drogas y estafas telefónicas.

“Era muy violento, la obligaba a consumir y si no lo hacía le pegaba”, transmitió la defensora al agregar que también habría sido víctima de violencia por parte de una hermana. “También contó una relación conflictiva con una hermana que una vez la apuñaló en una pierna”, apuntó. Asimismo, brindó su propia perspectiva al plantear que el homicidio podría estar relacionado con el narcotráfico.

A pesar de esto, no se informó sobre ningún cambio en la situación procesal de M. R. M., quien había sido imputado por homicidio agravado, según había informado el Ministerio de Seguridad de Córdoba.

El lugar donde encontraron una
El lugar donde encontraron una bolsa con parte de los restos de Camila

La detención se concretó el 16 de enero, luego de una serie de allanamientos encabezados por la Dirección General de Investigaciones Criminales y la Dirección de Investigación Operativa (DIO) de la Policía de Córdoba. El operativo también contó con la participación del ministro de Seguridad cordobés Juan Pablo Quinteros.

“Esta detención es el resultado de una ardua tarea del Departamento de Homicidios de la Policía de Córdoba para reconstruir la evidencia, a partir de peritajes forenses, de comunicaciones, relevamiento de testimonios, chequeos de domos y cámaras, entre otras tareas que dirigieron la pista en este sentido”, destacó el funcionario, quien consideró que se trataba de “un avance muy importante”.

El hallazgo de los restos de Camila sucedió el 16 de noviembre cuando una pareja de policías halló parte de un muslo humano con un tatuaje, lo que dio inicio a la investigación. Los peritos determinaron que se trataba de restos humanos y llevaron a cabo nuevos rastrillajes en la zona.

El trabajo se prolongó durante una semana y se encontraron otras partes del cuerpo, como manos, brazos y piernas, que estaban dentro de dos bolsas negras de consorcio.

La identidad de la víctima pudo confirmarse a través de huellas digitales. Según informes del Departamento de Homicidios de la Policía, la identificación presentó dificultades por la ausencia de reportes de personas desaparecidas en el área y la falta de familiares que reclamaran el cuerpo.