Son más los bonaerenses que están a favor de la despenalización del aborto aunque la brecha con respecto a quienes creen que no hay que modificar el Código Penal es estrecha.Así surge de una encuesta telefónica realizada por Move Group, entre el 20 y el 21 de marzo en la provincia de Buenos Aires, a personas mayores de edad.

Ante la consulta "¿el aborto debería ser legal o continuar siendo ilegal?", el 46% de un muestreo de 938 casos se pronunció a favor de la despenalización. El 39% afirmó que la interrupción voluntaria del embarazo "debería continuar siendo ilegal" y un 15% evitó dar una respuesta.

El escaso margen entre ambas posiciones marca una fuerte polarización en la previa del debate legislativo, que comenzará en las próximas semanas.

Hay legisladores que en los últimos días se mostraron dispuestos a buscar un camino intermedio y proponen profundizar la educación sexual e incrementar los casos en los cuales la interrupción del embarazo puede ser realizada con la mera manifestación de voluntad de la mujer. Sin embargo, la discusión emerge planteada de una forma que pareciera tener sólo dos resultados posibles: legalización o rechazo.

Este fin de semana hubo una marcha en contra del aborto (Foto: Gustavo Gavotti)
Este fin de semana hubo una marcha en contra del aborto (Foto: Gustavo Gavotti)

En el mismo sondeo, se hicieron otras preguntas vinculadas a esta discusión. Ante el interrogante "¿en qué momento del embarazo cree usted que el feto debe ser considerado un ser humano?", el 47% respondió "en el momento de la concepción"; el 32% dijo "a las 12 semanas"; el 8% aseguró que "al momento del nacimiento" y el 13% evitó dar una respuesta.

La mayoría de las personas encuestas por Move Group dijo además que la decisión sobre la interrupción del embarazo debería ser exclusivamente de la mujer (48%).

Donde hubo cierto grado de coincidencia fue en la percepción sobre el Papa: suma 63% la cantidad de bonaerenses que tienen una mirada positiva sobre Francisco (buena o muy buena), mientras que el 31% tiene una imagen negativa del líder de la iglesia católica.