PNP rescata a joven secuestrado tras salir de discoteca en La Libertad: criminales exigían pago de 300 mil soles

Un joven de 23 años fue hallado con vida al fondo de un socavón en Huamachuco, tras permanecer varios días secuestrado por delincuentes

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Un joven de 23 años fue rescatado con vida por la Policía Nacional tras ser secuestrado y abandonado en un pozo de 70 metros de profundidad en la región La Libertad. Los delincuentes exigían S/ 300,000 por su liberación | Video: 24 Horas

Un joven de 23 años fue rescatado con vida por la Policía Nacional del Perú (PNP) luego de permanecer varios días secuestrado en Huamachuco, región La Libertad. La víctima fue encontrada con los ojos cubiertos al fondo de un socavón, tras la exigencia de sus captores de 300.000 soles para su liberación.

El secuestro ocurrió el 15 de febrero, cuando el joven salía de una discoteca. De acuerdo con el jefe de la Región Policial La Libertad, general Franco Moreno Panta, la víctima fue interceptada por una camioneta en el trayecto a su vivienda.

El general PNP Moreno Panta relató al noticiero 24 Horas: “Al momento de dirigirse a su domicilio, es interceptado por una camioneta y bajan unos sujetos y se llevan al agraviado. A partir de ahí, a través del teléfono de la víctima, los familiares reciben la prueba de vida que este agraviado se encontraba en cautiverio, con la cabeza fracturada, tenía presencia de sangre, vendado y pidiendo auxilio por su vida”.

Los secuestradores enviaron videos a la familia para demostrar que el joven seguía con vida, mientras exigían el pago de 300.000 soles por su rescate. El dinero no llegó a entregarse, ya que la Policía ejecutó un operativo de inteligencia que permitió identificar el lugar donde lo mantenían cautivo.

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La imagen muestra a un hombre vendado y cubierto de lodo, víctima de un secuestro en Trujillo, Perú, junto a una escena borrosa que parece ser parte de un rescate.

Moreno Panta informó que la víctima fue localizada dentro de un socavón en el sector Calamar, provincia de Bolívar. Precisó: “Estos delincuentes, al percatarse de la operación policial para salvaguardar la vida de este ciudadano, se dan a la fuga y lo abandonan a unos 70 metros de profundidad del socavón de un solo ingreso”.

El joven fue auxiliado y trasladado a un centro de salud para recibir atención médica debido a las lesiones que presentaba.

La Policía también reveló que, el día del secuestro, la víctima estaba acompañada por una mujer que presenció el hecho, pero no lo denunció ante las autoridades. Por esta omisión, fue intervenida en el sector Bijus y permanece detenida mientras se desarrollan las investigaciones.

Las autoridades informaron que al menos otras cuatro personas habrían participado en el secuestro. Hasta ahora no han sido capturadas y continúan las diligencias para dar con su paradero.

Criminalidad en Trujillo

La criminalidad en Trujillo, capital de la región La Libertad, se ha intensificado en los últimos años con un marcado aumento de homicidios, sicariato y extorsiones. La provincia concentra la mayor cantidad de crímenes de todo el departamento y se ha convertido en uno de los principales focos de violencia del norte del país. Distritos como El Porvenir y La Esperanza figuran entre los más golpeados, donde comerciantes, transportistas y empresarios denuncian amenazas constantes y atentados con explosivos como mecanismo de presión para el pago de cupos.

A nivel regional, La Libertad ha registrado cifras que la ubican entre las regiones con mayor incidencia de homicidios en el Perú, superando en determinados periodos las 300 muertes violentas anuales. La expansión de bandas dedicadas al cobro de extorsiones y al sicariato ha obligado a declarar en varias ocasiones el estado de emergencia en la provincia de Trujillo, con participación de las Fuerzas Armadas en apoyo a la Policía. Especialistas y gremios empresariales señalan que las medidas no han logrado reducir de forma sostenida la percepción de inseguridad.

La gestión del gobernador regional César Acuña Peralta ha sido objeto de cuestionamientos. Mientras la violencia se agudizaba, Acuña realizó viajes al extranjero y actividades partidarias, lo que generó críticas sobre sus prioridades frente a la crisis de seguridad. Posteriormente, solicitó licencia al cargo para postular a la Presidencia, reabriendo el debate sobre la responsabilidad política en el manejo de la inseguridad en la región y, especialmente, en la provincia y ciudad de Trujillo.