
Desde tempranas horas de hoy, una paralización parcial del transporte público impulsada por la empresa El Rápido, a la que se sumaron Etupsa, Huáscar y La 50, tras el asesinato de varios choferes en las últimas semanas. El anuncio de la medida generó expectativa sobre la posible adhesión de otras firmas del sector, mientras los principales paraderos de la capital mostraban circulación habitual de unidades, salvo la ausencia notoria de las líneas involucradas en la protesta.
Según reportó Latina Noticias, en el cruce de avenida Izaguirre con Panamericana Norte se observó una importante afluencia vehicular. Mientras tanto, las unidades de El Rápido y las otras empresas se encuentran en puntos específicos para sumarse a la movilización anunciada hacia el Congreso de la República.
Martín Ojeda, vocero de Transportes Unidos, señaló que existe la posibilidad de que se extienda a 48 horas tras “abuso de autoridad” de parte de la PNP ante detención de un chofer.
Policías y transportistas vuelven a verse las caras en medio de una protesta convocada a raíz del asesinato de Amílcar Raúl Marcano Rodríguez, un ciudadano venezolano y conductor de la empresa ‘El Rápido‘, que fue acribillado por sicarios la noche del sábado 14 de febrero. Sin embargo, en lugar de coordinar una respuesta inmediata para capturar a los criminales responsables del atentado, la PNP ha multado y detenido a los manifestantes que se concentran en San Martín de Porres.
Esta paralización se organizó como reacción a los recientes asesinatos de conductores, la última víctima fue identificada como Amílcar Raúl Marcano Rodríguez. Voceros del sector señalaron que la situación es cada vez más compleja para los trabajadores.
El temor entre los choferes y pasajeros persiste debido a la violencia, lo que ha llevado a algunos trabajadores del transporte a reducir sus horas laborales o incluso abandonar la actividad de forma temporal.
Conductores de transporte público en Lima expresaron su temor ante la violencia que afecta al gremio y reclamaron la falta de respuesta policial tras el asesinato de varios colegas en la ciudad. La presencia de agentes en las protestas contrastó con la ausencia reportada durante los ataques ocurridos a plena luz del día.
“Ahí sí están presentes, pero cuando nos atacan en la calle no hay ni un policía. Qué raro que a plena luz del día maten a un compañero y se vayan los sicarios como si nada hubiera pasado”, manifestó un chofer.
En otro momento, lamentó que otras empresas no se sumaran a la protesta. “Veo que hay muchas empresas que no agarran conciencia y que están trabajando”, enfatizó.
Los conductores señalaron que, aunque durante las protestas se realizan controles policiales, las intimidaciones y extorsiones continúan afectando al sector. Sostienen que la preocupación de las autoridades se centra en evitar manifestaciones, mientras la inseguridad persiste en las calles. Relatan que incluso han recibido mensajes amenazantes desde otros países y reconocen que las bandas criminales actúan con determinación.
El gremio se mantiene expectante ante el incremento de la violencia y demanda una respuesta más efectiva por parte de las autoridades, enfocada en prevenir nuevos ataques y detener a los responsables.
Mientras tanto, en la avenida Habich, en el distrito de San Martín de Porres, la Policía Nacional del Perú impuso multas y retiró con grúa varios buses de la empresa El Rápido, intensificando la tensión entre los conductores y las autoridades. Los representantes del gremio denunciaron abuso de autoridad, argumentando que los vehículos formaban parte de una caravana y no bloqueaban la vía.
Los trabajadores señalaron que la presencia policial limitó el avance de la movilización y que los buses fueron sancionados de manera simultánea, con la colocación de stickers amarillos en cada unidad por supuestas infracciones al Reglamento Nacional de Tránsito.




