No todo aguardiente es pisco: la ubicación geográfica que define su origen en el Día del Pisco Sour

Desde la zona de producción hasta el tipo de uva, el proceso de destilación y el envase final, la Denominación de Origen establece límites claros que no admiten interpretaciones ni adaptaciones comerciales

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La Denominación de Origen Pisco
La Denominación de Origen Pisco es un marco normativo, no simbólico, que protege un producto específico frente a usos indebidos y confusiones en el mercado. Foto: Composición Infobae Perú

En el calendario gastronómico peruano, el Día del Pisco Sour abre un espacio para la celebración, pero también para la precisión. En medio de brindis y preparaciones, surge una pregunta clave que marca una diferencia sustancial en el mercado y en la identidad del producto: ¿qué puede llamarse realmente pisco? La respuesta no admite matices ni interpretaciones libres, pues se sustenta en reglas técnicas, geográficas y productivas claramente establecidas.

La Denominación de Origen Pisco no responde a una noción simbólica, sino a un marco normativo que protege un producto específico frente a usos indebidos. En ese contexto, el Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (Indecopi) y de la Protección de la Propiedad Intelectual difundió la publicación digital Pisco, la primera Denominación de Origen del Perú, donde detalla los criterios que definen su autenticidad y las restricciones que evitan confusiones en el consumo.

La zona geográfica como punto de partida

El pisco peruano es una
El pisco peruano es una de las bebidas más reconocidas del mundo, gracias al suelo, el clima, el relieve y los sedimentos del valle de Ica. (Composición Infobae: Andina / Difusión)

Uno de los ejes centrales de la Denominación de Origen se vincula con el territorio. Según la publicación, “no puede denominarse Pisco al aguardiente de uva (o de otros productos) que sea elaborado en otras regiones del Perú que no se encuentren dentro de la zona geográfica pisquera oficialmente reconocida”. Esta delimitación excluye de manera expresa a cualquier producción fuera de ese ámbito, incluso si utiliza métodos similares.

La normativa también fija límites de altura. El reglamento establece que “no puede producirse Pisco en zonas geográficas que sobrepasen esa altura”, con el objetivo de preservar las condiciones que influyen en la calidad del destilado. De este modo, el origen territorial se convierte en un requisito irrenunciable.

La materia prima constituye otro filtro determinante. Para la elaboración del Pisco solo se admiten ocho variedades de uva: Quebranta, Negra Criolla, Mollar, Uvina, Italia, Torontel, Moscatel y Albilla. El texto precisa que “para producir Pisco solo se pueden utilizar las ocho uvas establecidas como pisqueras y estas tienen que haber sido cultivadas dentro de la zona geográfica reconocida”.

El uso de otras variedades queda descartado. Indecopi advierte que “usar uvas de mesa o de variedades distintas a las contempladas en el Reglamento de la Denominación de Origen Pisco para la elaboración de Pisco no es factible”. Además, emplear una variedad diferente y presentar el producto como uno con Denominación de Origen recibe sanción administrativa.

El caso de la uvina cuenta con una restricción adicional. El documento recuerda que “en el caso de la uvina, su cultivo y producción se circunscribe únicamente a los distritos de Lunahuaná, Pacarán y Zuñiga, de la provincia de Cañete, departamento de Lima”.

Aunque cada cierto tiempo surgen
Aunque cada cierto tiempo surgen voces desde el vecino país sureño que se atribuyen el origen del pisco. Conoce el recorrido que realiza nuestra bebida para llegar a ti. Foto: Ministerio de Producción

El proceso de elaboración y sus prohibiciones

La técnica de producción tampoco admite modificaciones. El reglamento indica que “la elaboración del Pisco debe ser por destilación directa y discontinua”. En la misma línea, señala que “el Pisco se debe elaborar de una sola destilación y, por tanto, no se permite la bidestilación, es decir, la doble destilación”.

Las prohibiciones alcanzan cualquier tipo de adición posterior. “Está prohibido agregar a los orujos o a los productos terminados azúcar y/o agua”, precisa el texto. Indecopi subraya que “hacer cualquier agregado de este tipo es adulterar el Pisco”, una práctica que invalida su denominación.

Uso del nombre y protección al consumidor

La Denominación de Origen también se resguarda frente al uso indebido del nombre. Existen términos tradicionales que remiten de forma directa al Pisco, como “acholado” o “mosto verde”. El documento aclara que estos no pueden emplearse en otras bebidas alcohólicas, ya que “los consumidores podrían asociarlos al Pisco”.

Asimismo, se encuentra prohibido el empleo de la denominación acompañada de expresiones como “tipo”, “estilo”, “clase”, “imitación” u otras similares. El texto indica que “no se debe utilizar el término Pisco en productos que no cuenten con autorización de uso”, con el fin de evitar confusión en el mercado.

La definición oficial resulta categórica: “no es Pisco lo que no haya sido obtenido exclusivamente por destilación de mostos frescos de uvas pisqueras recientemente fermentados, con métodos que mantengan los principios tradicionales de calidad en la costa de los departamentos de Lima, Ica, Arequipa, Moquegua y los valles de Locumba, Sama y Caplina del departamento de Tacna”.

Envases y formas de comercialización

El control también se extiende a la presentación del producto. El envase destinado a la comercialización debe cumplir condiciones específicas. Indecopi señala que deberá encontrarse sellado y solo podrá ser de vidrio o cerámica, materiales que no alteren el color ni transmitan olores o sabores extraños.

En ese sentido, “no podrán utilizarse envases de plástico (tales como botellas, galoneras y tanques) para la comercialización del Pisco”. La venta a granel también figura entre las prácticas prohibidas, como parte de las medidas orientadas a proteger la autenticidad del producto y la claridad frente al consumidor.