El reciente informe de CB Consultora Opinión Pública, divulgado a finales de julio de 2025, expone una radiografía del respaldo ciudadano que reciben los presidentes de Sudamérica y deja en evidencia el difícil momento político que atraviesa Perú. Según la encuesta aplicada en diez países de la región, la presidenta peruana Dina Boluarte ocupa el último lugar en imagen positiva, con solo 18,2% de aprobación, y además registra el mayor descenso porcentual frente al mes anterior.
El estudio, realizado entre el 21 y el 25 de julio e integrado por una muestra de 11.165 personas mayores de 18 años, posiciona a Yamandú Orsi (Uruguay) como el mandatario mejor valorado, con 50,3% de imagen favorable. Le siguen Luiz Inácio Lula da Silva (Brasil), con 49,8%, y Javier Milei (Argentina), con 49,5%. A diferencia del escenario uruguayo y brasileño, donde los mandatarios lograron capitalizar el apoyo de casi la mitad de sus ciudadanos, la situación en Perú contrasta por la sostenida caída en la aprobación presidencial.
De acuerdo con los datos de la consultora, Boluarte no solo quedó rezagada respecto de sus homólogos, sino que experimentó la mayor caída en el mes evaluado, con un descenso de 4,1 puntos porcentuales. El resultado negativo para la presidenta se da en un contexto marcado por la inestabilidad institucional, las protestas sociales y la dificultad para forjar acuerdos políticos amplios. Según analistas, el resultado se debe a la limitada capacidad de respuesta del Ejecutivo frente a demandas de sectores sociales y a la falta de iniciativas de gobierno con alta aprobación parlamentaria.
En la parte baja de la tabla, el presidente Luis Arce (Bolivia) obtuvo 21,2% de respaldo y Nicolás Maduro (Venezuela), 29,5%. Incluso el mandatario venezolano, pese a su descenso histórico en aceptación ciudadana, supera por más de once puntos a la administración peruana en nivel de imagen favorable. El contraste resalta aún más al compararse con la gestión de Daniel Noboa (Ecuador), quien figura en cuarto lugar con 47,2%, y Gabriel Boric (Chile), quien cierra el grupo de mayor aprobación con 46,3%, según el desglose entregado por la consultora.
La metodología del informe incluyó una técnica CAWI (encuestas realizadas por internet), estratificada por género, grupo etario, nivel socioeconómico y lugar de residencia. El margen de error declarado no supera el 3% por país y el nivel de confianza se sitúa en 95%.
En este panorama, Dina Boluarte enfrenta el reto de recuperar credibilidad y respaldo en un contexto adverso y marcado por el escepticismo ciudadano. Analistas señalan que la evolución del clima político durante los próximos meses será determinante para el futuro inmediato de su administración y para el reposicionamiento de Perú en el escenario regional.
Más Noticias
BTS en Perú: Cómo comprar entradas en preventa por Ticketmaster y no fallar en el intento
Con el anuncio de los conciertos, ARMY en Perú se prepara para una de las ventas de entradas más competitivas de los últimos años

Paulo Autuori preocupado por el aumento de cupo de extranjeros en Liga 1: “¿Qué clase de recambio generacional hará Perú?
Al entrenador de Sporting Cristal le desagrada totalmente la nueva medida que impulsará la organización del fútbol nacional. “Me niego”, sostuvo

Aumenta el contrabando de gas desde Bolivia: “Sigue siendo más barato que el peruano” y cruza por rutas sin control
La diferencia de precios, casi el triple, impulsa un contrabando sostenido de gas licuado, con pasos fronterizos sin control efectivo y participación de actores locales, mientras familias bolivianas enfrentan largas filas para abastecerse

Promperú lanza convocatoria de trabajo 2026 en Lima y 7 regiones: ofrece sueldos de hasta S/ 10.000
En total se ofrecen 16 plazas para profesionales universitarios, bachilleres y egresados técnicos que puedan desempeñarse en distintos departamentos como La Libertad, Piura, Puno, Cusco y Tacna.

Petroperú y el concurso que rozó la puerta: cómo un decreto le compró tiempo al Estado
La medida tomada a través de un decreto de urgencia permitió suspender temporalmente el riesgo de que la petrolera estatal quede en manos de acreedores y pierda la capacidad de gestión pública sobre sus activos


