Así se desarrolla hoy el paro de transportistas en el Callao: pasajeros se quejan por alza de pasajes

Hoy jueves 21 de agosto un sector de transportistas anunció la realización de una paralización y movilización en contra las extorsiones

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Pasajeros de Ventanilla se quejan que les incrementaron el pasaje con el paro de transportistas | BDP

En las primeras horas del 21 de agosto, el incremento abrupto de los pasajes en el transporte público sorprendió a los usuarios del Callao, quienes, en medio de un anunciado paro de transportistas, narraron su malestar por los cobros que duplicaban la tarifa habitual.

La jornada, marcada por recorridos incompletos y rutas interrumpidas en Ventanilla, dejó a numerosos pasajeros obligados a pagar hatas 4 soles para desplazarse por trayectos que normalmente costaban la mitad o menos, según reportó Latina Noticias.

Desde muy temprano, quienes buscan trasladarse desde distritos como Ventanilla o zonas aledañas al Callao reportaron un escenario inusual: empresas de transporte cobraban tarifas únicas de cuatro y hasta cinco soles por viajes cortos. “Es bastante caro, muy caro”, dijo una trabajadora.

Otra usuaria reclamó: “Cuatro soles me quieren cobrar directo, pasaje único… están mal, se están aprovechando después de uno, que tiene que ir a trabajar”.

Esta situación se agravó porque varias líneas de buses decidieron acortar sus rutas y dejar de brindar el servicio completo, por lo menos en esta zona del Callao. En otro puntos de Lima, la situación se presentó de distinta manera: la unidades de transporte público circularon con normalidad y no afectaron el pasaje.

En el Callao, algunos pasajeros se vieron obligados a realizar trasbordos y pagar hasta tres pasajes para un solo trayecto, elevando el costo final a cifras inéditas.

Un sector de transportistas acataron
Un sector de transportistas acataron un paro este 18 de junio . Foto: Andina

¿Y el trabajo?

El impacto no solo fue económico, sino también en las rutinas laborales. “¿Le han dado tolerancia en el trabajo?”, preguntó un reportero a una pasajera. La respuesta reveló que algunas empresas otorgaron cierta flexibilidad ante la dificultad para llegar a tiempo, pero el costo y el esfuerzo de desplazamiento afectaron la jornada de varios usuarios.

La jornada del jueves estuvo marcada por incidentes que evidenciaron el clima de tensión. Un conductor de la empresa Santa Catalina fue atacado a balazos por un presunto delincuente, después de salir a cumplir su ruta en desacato al paro anunciado. Este hecho puso en foco el peligro al que se enfrentaron quienes decidieron trabajar, así como el temor creciente entre los transportistas.

A pesar del temor y de los sucesos violentos, en zonas como Puente Nuevo y Ancón el tránsito fluyó con normalidad durante horas de la mañana, con la presencia de efectivos de la Policía Nacional del Perú (PNP) ayudando a preservar el orden.

Así lo confirmó el jefe de la PNP de la región Lima, quien indicó que el flujo vehicular no reportaba mayores alteraciones hasta las 9:00, aunque la verdadera magnitud e impacto del paro solo podría dimensionarse conforme avanzara la mañana.

Versiones opuestas

Mientras las calles mostraban escenas de incomodidad y desazón, el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) sostuvo en conferencia de prensa que el paro “no existe” y que el 90% de las unidades operaban con normalidad. Esta declaración contrastó con los testimonios de usuarios y empresarios, así como con el anuncio de los propios gremios participantes.

A lo largo de la jornada, escuadrones de la Policía Nacional del Perú reforzaron la vigilancia en puntos críticos del Callao y Lima Metropolitana.

Paro de transportistas en Lima
Paro de transportistas en Lima y Callao | Agencia Andina

Los efectivos se desplegaron en avenidas principales y paraderos estratégicos, con la finalidad de evitar altercados y garantizar el desplazamiento de quienes dependían del transporte público.

Las autoridades monitorearon de cerca la movilización, insistiendo en que el servicio estaba asegurado, mientras registraban las zonas donde la paralización sí generó colapso y sobrecosto.