Consumo de productos caprinos y ovinos se asoman a la mesa de los panameños

La preferencia se decanta por el helado, yogurt y la carne

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Un programa de mejoramiento del INTA impulsa una raza doble propósito que busca transformar los sistemas ovinos de la Patagonia, combinando rendimiento productivo y valor comercial.
En Panamá las razas de ovinos que más se adaptan la ambiente son la Pelibuey y la Black Belly. (inta)

Aunque no forma parte de la dieta del panameño, la producción y el consumo de leche de cabra y sus derivados, así como de carne de ovinos, muestra hasta el momento un tímido repunte, con un alto potencial por desarrollar.

Entre los helados, yogurt, quesos y otros derivados de la leche de cabra, el panameño se decanta por el helado como uno de los productos gourmet preferidos, mientras que el yogurt sobresale entre los más consumidos, según un análisis realizado por el Instituto de Innovación Agropecuaria (IDIAP).

En cuanto a las preparaciones de carne de ovino, la la entidad reportó que asada es por el momento la de más aceptación.

La razón de la ascendente preferencia por los productos caprinos y ovinos se basan mayormente en el valor nutricional y medicinal, amparados en estudios internacionales que destacan sus propiedades alimenticias y beneficios para la salud, especialmente en casos de problemas digestivos e intolerancia a la lactosa.

Para el investigador del IDIAP, Carlos Iván Saldaña, estos productos, no tradicionales en el país, se encuentran en crecimiento y requieren de una mayor promoción.

Queso de Cabra
Entre los derivados de la leche de cabra el queso goza de un consumo en ascenso.

Esta institución ha desarrollado investigaciones en fincas de productores y en su estación experimental, ubicada en la occidental provincia de Chiriquí, enfocadas en el mejoramiento genético, la salud y la alimentación de estas especies menores.

En el país la cría de ovinos está destinada principalmente para la producción de carne, mientras que la de caprinos se deriva hacia la producción de leche.

Las razas de ovinos mayormente utilizadas en Panamá son la Pelibuey y Black Belly, las cuales se adaptan bien al medio y en pastoreo tienen un comportamiento reproductivo excelente. En el 2008, se introdujeron de

México las razas Dorper y Katahdin, para el mejoramiento genético de los hatos, aporta el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA).

El sistema de producción predominante para el grupo de productores mixtos de ovinos y caprinos, así como para el grupo de productores de ovinos, es el de semiconfinamiento (58% y 53%, respectivamente), mientras que para el grupo de productores de caprinos predomina el sistema de pastoreo (43%), coincidiendo con países como Costa Rica.

Los caprinos también pueden ser contagiados por la enfermedad.
La cría de caprinos está dirigida hacia la producción de leche. Foto: Grupo Lovet

La procesadora de leche de cabra, Yamirel Cubilla, aseguró, en una nota de prensa del IDIAP, que en los nueve años que lleva en esta actividad ha observado un crecimiento en el consumo, lo que reitera se debe principalmente a su sabor y a sus beneficios para la salud.

Durante el III Foro de Alimentos Lácteos realizado en el país en 2024 se discutieron oportunidades en leche de cabra, quesos de búfala y bebidas vegetales mezcladas con lácteo, para ampliar mercado.

En esa oportunidad la conclusión fue que la innovación en la oferta de productos representa una buena práctica comercial, puesto que estimula el interés del consumidor y añade resiliencia, menos dependencia de un solo producto, según registra el IICA.

El consumo anual per cápita de leche de vaca en Panamá se estima cercano a los 120 litros, cantidad que está muy por debajo de los 180 litros recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

No obstante, la ganadería lechera continúa siendo un rubro estratégico para la seguridad alimentaria y la economía panemeña. De acuerdo con la Asociación Nacional de Procesadores de Leche (ANAPROLE) y el Ministerio de Desarrollo Agropecuario, citados por el IICA, el sector genera unos 270,000 empleos directos e indirectos.

En el último año analizado (junio 2024 a junio 2025) se observaron desafíos de producción, como una caída aproximada de 6% en la leche entregada a la industria en 2023.