
El 27 de enero es el Día Internacional en memoria de las Víctimas del Holocausto y en Israel siempre se les ha dedicado una fecha especial a las víctimas del nazismo, no así en el resto del mundo, hasta que en 2005 la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) aprobó la resolución presentada por Estados Unidos e Israel que recalcaba que la particularidad del Holocausto debía ser recordada, señalada y enseñada. Desde entonces se producen actos y homenajes en la mayoría de los países miembros.
El 27 de enero es el día en que las tropas soviéticas liberaron el campo de concentración y exterminio de Auschwitz-Birkenau, en Polonia, en 1945, dejando salir a unos 7.500 prisioneros del infierno al que habían sobrevivido.
Se calcula que cerca de seis millones de judíos murieron en los campos de concentración nazis, igual que otros cientos de miles de personas debido a su origen étnico, creencias religiosas, ideología, deficiencias físicas o mentales y orientación sexual. El objetivo nazi, su “solución final”, era la eliminación sistemática de la comunidad judía europea. No lo lograron y hoy en día los judíos tienen su propio país, con su propio ejército que los defiende. Y, sin embargo, y en contra de lo esperado y deseado, el fantasma del antisemitismo sigue sobrevolando.
En 2018 once judíos fueron asesinados en su sinagoga El Árbol de la Vida en Pittsburg, EEUU, y en los últimos meses ha habido judíos estadounidenses acuchillados en la casa de su rabino en Nueva York, judíos franceses tiroteados en un supermercado kasher en París, judíos alemanes muertos en su sinagoga en Halle...
El FBI alerta del aumento de los ataques antisemitas en EEUU y CNN publicó hace poco que en la última semana de diciembre hubo un ataque a judíos neoyorkinos al día.
Pero no solo eso. También el instituto Kantor, de la Universidad de Tel Aviv, difundió un alarmante informe en el que listaba los países con mayor número de violencia antisemita: el primero, EEUU. con más de 100 casos el pasado año, Gran Bretaña con 68, Francia y Alemania con 35 cada uno.
El antisemitismo está lamentablemente muy presente, y a veces aparece también disfrazado de argumento político, como cuando las acciones del movimiento palestino BDS (Boicot, desinversión y sanciones) boicotea a artistas judíos, como fue el caso del cantante estadounidense Matisyahu en España, por nombrar uno, bajo el pretexto de estar boicoteando a Israel.
Tristemente, el 75 aniversario de la liberación de Auschwitz, todavía tiene que servir para promover el artículo 18 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos en el que se proclama que toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión y para recordar al mundo que el antisemitismo debe ser combatido en las familias y escuelas, antes de que sea demasiado tarde.
La autora es fundadora y directora ejecutiva de Fuente Latina.
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