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El sabor del exilio: Sheynnis Palacios se salva en Top Chef VIP con una emotiva receta dedicada a su familia y Nicaragua

Con los sabores de su infancia como escudo, la soberana de belleza recurrió a la herencia culinaria de su madre y su abuela para conquistar a los jueces, demostrando que ni la distancia ni el exilio le impiden llevar la esencia de Nicaragua a las pantallas internacionales

La ex Miss Universo Sheynnis Palacios defiende su plato tras quedar en riesgo de eliminación (Cortesía: Top Chef VIP).
La ex Miss Universo Sheynnis Palacios defiende su plato tras quedar en riesgo de eliminación (Cortesía: Top Chef VIP).
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La cocina de Top Chef VIP 5 fue el escenario de una velada de altísima tensión emocional para Sheynnis Palacios. La ex Miss Universo estuvo al borde de abandonar la competencia tras un convulso reto por parejas, pero logró salvarse en la prueba de eliminación gracias a un platillo profundamente ligado a las raíces gastronómicas de su infancia y a las mujeres que la criaron.

La noche de ayer, 20 de agosto, comenzó con un complejo reto en duplas junto al creador de contenido La Divaza.

La dinámica obligó a los participantes a intercambiar ingredientes con otros equipos, una regla que detonó un momento de crisis para Sheynnis. Abrumada por la idea de perjudicar a sus compañeros en la cocina, la reina de belleza rompió en llanto y necesitó el apoyo de la producción y de sus colegas para retomar la concentración.

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Pese al esfuerzo conjunto, el resultado no convenció a los jueces y la pareja quedó sentenciada a la temida prueba de eliminación.

Frente a un reloj implacable de 45 minutos, la nicaragüense tuvo que encarar un desafío decisivo para defender su continuidad. En lugar de apostar por una técnica alta o una receta sofisticada, decidió recurrir al corazón de la tradición de su país y elaboró una tradicional sopa de queso, un plato mestizo a base de masa de maíz, queso y rosquillas fritas.

La presión de la competencia se vuelve abrumadora para Sheynnis Palacios, quien rompió en llanto. Afortunadamente, recibió palabras de aliento que le recuerdan que es solo un juego y una oportunidad para demostrar su talento.

Al presentar el plato ante los jueces, Sheynnis lo bautizó con el nombre de “Hijas del maíz, el oro de ellas”. La elección no fue casualidad ni un simple guiño gastronómico; la sopa de queso representa el origen mismo de su estabilidad familiar. Durante su infancia en Diriamba y Managua, su madre y su abuela vendían sopas y buñuelos para sostener el hogar y pagar sus estudios universitarios.

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Con la voz entrecortada por las lágrimas, la modelo dedicó el platillo a la memoria viva de las mujeres de su casa:

“Esta sopa también representa parte del inicio de mi historia, porque a raíz de la venta de la sopa es que mi mamá podía costear el hogar y el sustento”. El conmovedor mensaje resonó con fuerza en el set, en especial considerando el contexto político y personal que rodea a la soberana de la belleza universal.

Sheynnis Palacios se abre ante los jueces y presenta una sopa que es más que un platillo: es la historia de su infancia y del esfuerzo de su madre para sacar adelante a su familia. Con un emotivo mensaje, honra a su madre y a sus raíces nicaragüenses.

El jurado valoró la potencia de los sabores, el sazón autóctono y la ejecución perfecta de las rosquillas dentro del caldo. La receta terminó imponiéndose en el instante más crítico de la noche, asegurando la permanencia de Sheynnis en el certamen y provocando la eliminación de su compañero La Divaza.

El dolor del exilio forzado y el amor indestructible por Nicaragua

Cada alusión de Sheynnis a su patria carga un peso emotivo singular. Desde su coronación como Miss Universo en noviembre de 2023, la joven comunicadora ha vivido el drama del exilio. Tras el histórico triunfo que volcó a miles de nicaragüenses a las calles, el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo impidió el reingreso de Palacios a su propio país y desmanteló la franquicia local del certamen.

A pesar de no poder pisar el suelo nicaragüense debido a la persecución política, Palacios ha convertido su imagen en una bandera que lleva a cada plataforma internacional. La sopa de queso no solo fue un ejercicio técnico de cocina en televisión; fue su manera de conectar con la tierra de la que fue despojada y rendir homenaje a la resiliencia de la mujer nicaragüense.

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