
A menos de un mes del arranque de los Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina 2026, la Delegación Mexicana contará con un nombre poco habitual dentro del deporte nacional. Se trata de Allan Corona, atleta que ha construido su carrera lejos del calor, el idioma y la tradición deportiva mexicana, con un objetivo histórico: competir en esquí de fondo y buscar una medalla inédita para México en esta disciplina.
Corona nació en la Ciudad de México en 1990, pero su historia personal es tan diversa como su camino deportivo. Creció en Tijuana, entre la frontera y el mar, y hoy reside en Noruega, uno de los epicentros mundiales del esquí de fondo. Desde ahí, entrena entre nieve, temperaturas extremas y largos periodos de oscuridad, en un entorno completamente opuesto al que suele asociarse con los atletas mexicanos.

Su clasificación olímpica comenzó a tomar forma tras sumar los puntos necesarios en competencias internacionales, lo que lo coloca en ruta para representar a México en una prueba dominada históricamente por países nórdicos. En entrevista con el sitio oficial de los Juegos Olímpicos, Corona se definió como “un apasionado de todo”, una frase que resume la curiosidad que lo llevó a explorar caminos poco convencionales dentro del deporte.
Antes de encontrar su lugar en la nieve, Allan estuvo ligado al triatlón, al sector salud, al fitness y a proyectos de igualdad de género a través del deporte. Vivía en Tijuana con su esposa y sus hijos cuando la pandemia cambió su rumbo. En ese contexto, la familia decidió pasar “un tiempo” en Noruega por las condiciones sanitarias del país, una estancia temporal que terminó por convertirse en una mudanza definitiva.

Su primer contacto con la nieve ocurrió en Estados Unidos, durante la preparatoria en San Diego, donde practicó esquí alpino de forma recreativa. Sin embargo, fue en Noruega donde descubrió el esquí de fondo. Al cambiar de modalidad, recordó que el equipo se sentía “sumamente inestable”, aunque también encontró una forma de ejercitarse al aire libre e integrarse a la cultura local.
El choque cultural fue inevitable. Pasar de México, un país cálido y socialmente abierto, a una sociedad más reservada como la noruega implicó un proceso de adaptación. Con el tiempo, los esquís dejaron de ser solo una herramienta para mantenerse activo y se convirtieron en el vehículo hacia la competencia de alto nivel. En 2023 participó en el Mundial de Planica y más tarde en Trondheim 2025, experiencias que definió como decisivas para comprometerse por completo con la disciplina.

Aunque nunca imaginó unos Juegos Olímpicos de Invierno, hoy ve su camino a Milano-Cortina 2026 como una forma de representar a México. Corona dijo al sitio oficial de los Juegos que busca que su presencia inspire a otros mexicanos a enfrentar retos fuera de su zona de confort y competir con entrega total, incluso en escenarios donde la representación nacional ha sido mínima.
Más Noticias
Este es el mexicano que está cerca de pelear por un campeonato mundial contra Richardson Hitchins en febrero
La expectativa entre los seguidores del boxeo mexicano aumenta ante la inminente confirmación del combate

Javier Aquino, nuevo jugador de Juárez: así fue su llegada tras una década en Tigres
El máximo asistidor en la historia de Tigres inicia un nuevo desafío con el FC Juárez

La molestia interna que tiene Cruz Azul por el inesperado cambio de sede: “Un desgaste físico tremendo”
Las negociaciones por la sede azul concluyeron a último momento; los nuevos traslados a Puebla abren desafíos en el entorno y calendario del plantel

Fenerbahçe de Edson Álvarez conquista la Supercopa de Turquía tras vencer al Galatasaray
La escuadra liderada por Domenico Tedesco sumó su primer trofeo del año en el Estadio Olímpico Atatürk

Kevin Álvarez descarta haber recibido un ultimátum para salir de América
Una serie de especulaciones señalaban su posible salida del club, pero las declaraciones del defensor brindaron claridad sobre su futuro inmediato



