“Chuy González”: quién era, las acusaciones de EEUU y los corridos que retratan al capo del Cártel de Sinaloa abatido en Guasave

Corridos lo celebraban como "hombre cabal y sincero", pero Estados Unidos lo señalaba como uno de los mayores productores de heroína y fentanilo del norte de México

La trayectoria criminal del capo abatido en Guasave abarcó casi dos décadas, alianzas con "El Chapo Isidro" y Rafael Caro Quintero, y una organización familiar extendida a seis estados de Estados Unidos.  (Imagen Ilustrativa Infobae)
La trayectoria criminal del capo abatido en Guasave abarcó casi dos décadas, alianzas con "El Chapo Isidro" y Rafael Caro Quintero, y una organización familiar extendida a seis estados de Estados Unidos. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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En los corridos que le compusieron, Jesús “Chuy” González Peñuelas era “un hombre a carta cabal”, un ranchero de Batamote que “recorría sus maizales” y volaba en avioneta “por toda la sierra”. En los expedientes del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, el mismo hombre encabezaba una organización dedicada a producir y distribuir metanfetamina, heroína y fentanilo hacia seis estados del país vecino del norte desde al menos 2007.

La distancia entre ambas versiones se cerró el lunes 26 de octubre de 2026, cuando elementos de la Secretaría de Marina abatieron a “Chuy González” tras un enfrentamiento en las inmediaciones de Estación Capomas, en el municipio de Guasave, Sinaloa.

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El Departamento de Estado ofrecía una recompensa de hasta cinco millones de dólares por información que condujera a su arresto.

Jesús González Peñuelas tenía 56 años. Su ficha de búsqueda de la DEA registraba como lugar de nacimiento Batamote, Guasave, y como último domicilio conocido Gabriel Leyva Solano, en el mismo municipio. Su muerte puso fin a casi dos décadas de operaciones criminales que lo convirtieron en uno de los objetivos prioritarios de las agencias antidrogas estadounidenses.

De Batamote a Los Mazatlecos: los orígenes de “El Chuy”

Jesús González Peñuelas, el Chuy (Foto: Especial)
Jesús González Peñuelas, el Chuy (Foto: Especial)

La información pública sobre los primeros años de Jesús González Peñuelas es escasa. Lo que se sabe comienza en la primera década de los 2000, cuando su nombre apareció ligado a la estructura que dirigían los hermanos Beltrán Leyva, una organización que alcanzó su mayor auge en alianza con el Cártel de Sinaloa antes de que una cadena de traiciones los convirtiera en rivales.

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De acuerdo con un reportaje del semanario Ríodoce, la trayectoria criminal de González Peñuelas se gestó en las filas de Los Mazatlecos, un brazo armado que para 2010 ya operaba bajo el liderazgo de Fausto Isidro Meza Flores, alias “El Chapo Isidro”. Dentro de esa célula sicarial, “El Chuy” se consolidó como uno de los principales mandos.

La muerte de Arturo Beltrán Leyva en Cuernavaca en diciembre de 2009 y el arresto previo de su hermano Alfredo marcaron el inicio de la fragmentación del cártel que llevaba su apellido. En ese contexto, “El Chapo Isidro” asumió el control de las operaciones en el norte de Sinaloa y González Peñuelas se mantuvo a su lado.

Ambos se atrincheraron en municipios del norte del estado. Su zona de influencia se concentró en Guasave, Sinaloa de Leyva y comunidades aledañas, un territorio que “El Chuy” no abandonó hasta el día de su muerte.

El imperio de la heroína y el salto al fentanilo

Jesús González Peñuelas, el Chuy (Foto: Especial)
Jesús González Peñuelas, el Chuy (Foto: Especial)

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos describió a la organización de González Peñuelas como una estructura “independiente” de producción y distribución de drogas que operaba desde al menos 2007. Según un comunicado oficial del 12 de mayo de 2021, “El Chuy” supervisaba múltiples laboratorios de procesamiento de heroína en Sinaloa y su red figuraba entre los más grandes abastecedores de goma de opio cruda en el norte de México.

La célula no se limitó a la heroína. El mismo documento del Tesoro detalló que la organización se encargaba de transportar y vender cocaína y pastillas identificadas como M-30, comprimidos de fentanilo disfrazados de oxicodona que han contribuido a la crisis de sobredosis que ha provocado cientos de miles de muertes en Estados Unidos.

“González Peñuelas ha sido responsable de la producción y distribución de metanfetamina y heroína hacia Estados Unidos desde 2007 y es también un distribuidor importante de cocaína y fentanilo”, señaló el Departamento del Tesoro en su comunicado del 20 de mayo de 2026, cuando anunció nuevas sanciones contra él y más de una docena de personas y entidades vinculadas al Cártel de Sinaloa.

Las operaciones se concentraban en Sinaloa y Sonora, con rutas que cruzaban la frontera a través de varios puntos de entrada. En territorio estadounidense, la organización mantenía células de distribución en California, Texas, Colorado, Washington, Utah y Nevada, una red que le permitía movilizar y vender narcóticos en diferentes regiones del país.

El Departamento del Tesoro también describió a la célula como un “brazo ejecutor” de rutas de tráfico para “El Chapo Isidro” y señaló que en su momento colaboró con Rafael Caro Quintero, actualmente preso en Nueva York.

Según información de inteligencia citada por el medio N+, González Peñuelas tuvo participación con “Los Chapitos” y, tras la disputa por el territorio que estalló en septiembre de 2024, terminó operando para “Los Mayos”.

Un clan familiar al mando de la organización

(Gráfico:Departamento de Tesoro de Estados Unidos)
(Gráfico:Departamento de Tesoro de Estados Unidos)

Los niveles superiores de la estructura criminal estaban ocupados por familiares de “El Chuy”. Cuando la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) lo sancionó por primera vez el 12 de mayo de 2021, incluyó en la misma acción a seis de sus colaboradores más cercanos. Dos de ellos eran sus hermanos.

Ignacio González Peñuelas, apodado “Nacho”, era identificado como el lugarteniente principal. Su función consistía en supervisar la seguridad de los envíos de narcóticos. La Fiscalía Federal del Distrito de Colorado lo acusó en 2018 de múltiples cargos de tráfico de drogas.

Wilfrido González Peñuelas, el menor de los tres hermanos, estaba señalado por su participación en el comercio de heroína y opio mediante puntos de venta al menudeo dentro del territorio controlado por la organización.

Entre los asociados también figuraban Efraín Mendívil Figueroa, distribuidor y coordinador del transporte de fentanilo, heroína, metanfetamina y cocaína, acusado en 2019 por la Fiscalía del Distrito de Oregón. Adelmo Núñez Molina operaba como proveedor de goma de opio cruda y fue acusado ese mismo año en Colorado. Raúl Payán Meraz supervisaba los cultivos de amapola y Juana Payán Meraz fue identificada como su asociada en actividades de narcotráfico.

La OFAC también designó a la empresa City Plaza, Sociedad Anónima de Capital Variable, establecida en Guasave, por ser propiedad de Mendívil Figueroa y operar presuntamente como fachada de lavado de dinero.

La última acción en su contra del 20 de mayo de 2026 amplió el cerco. El Departamento del Tesoro sancionó a cinco nuevos asociados de González Peñuelas: Cástulo Bojórquez Chaparro y Fredi Ismael García Sandoval, señalados por utilizar negocios en México para lavar dinero del narcotráfico; Luis Arnulfo Moreno Zamora y Baltazar Sáenz Aguilar, encargados del traslado de efectivo desde Estados Unidos a México; y Noé de Jesús Castro Rocha, identificado como un antiguo socio responsable del tráfico de cocaína y heroína.

Amparos, acusaciones y la cacería que duró años

Jesús González Peñuelas, alias "El Chuy", fue abatido el 26 de octubre durante un enfrentamiento con elementos de la Marina en Guasave, Sinaloa. (DEA)
Jesús González Peñuelas, alias "El Chuy", fue abatido el 26 de octubre durante un enfrentamiento con elementos de la Marina en Guasave, Sinaloa. (DEA)

La relación de González Peñuelas con la justicia mexicana tuvo un episodio que ilustra la complejidad de su caso. En 2015, un juez séptimo de distrito con sede en Los Mochis ordenó su detención a solicitud de la entonces Procuraduría General de la República, que lo acusó de delincuencia organizada y delitos contra la salud por el financiamiento y comercio de cocaína, marihuana y metanfetaminas.

Sus abogados presentaron una demanda de amparo ante el juzgado sexto del mismo distrito. Según Ríodoce, la suspensión provisional fue concedida tras el pago de una fianza de garantía de 500 pesos. El argumento de la defensa sostenía que la diligencia no estaba fundamentada ni motivada. Magistrados del Tribunal Colegiado en Materia Penal del Decimosegundo Circuito confirmaron la suspensión.

Esa decisión judicial le permitió a “El Chuy” continuar operando sin ser detenido por autoridades mexicanas.

En Estados Unidos, las acusaciones se acumularon. En 2017, la Fiscalía Federal del Distrito Sur de California presentó cargos por conspiración para distribuir sustancias controladas destinadas a la importación y conspiración para importar sustancias controladas. En febrero de 2018, la Fiscalía del Distrito de Colorado lo acusó junto con otras dos personas de fabricación y distribución de más de un kilogramo de heroína y cinco kilogramos de cocaína para importación. También le imputaron seis cargos por heroína y dos por cocaína.

El 12 de mayo de 2021, la OFAC lo designó como Narcotraficante Especialmente Designado bajo la Ley Kingpin, en una acción coordinada con el Departamento de Justicia, la DEA y el Departamento de Seguridad Nacional. La operación se enmarcó en la llamada Operation Money Sweep, dirigida a desmantelar las estructuras financieras de organizaciones de narcotráfico.

En enero de 2024, la DEA habilitó una línea de denuncias específica para recibir información sobre González Peñuelas y sus asociados, accesible por llamada, mensaje de texto o WhatsApp y por correo electrónico a Chuy-Reward@dea.gov. El Departamento de Estado anunció la recompensa de cinco millones de dólares por su arresto o condena.

La última acción ocurrió el 20 de mayo de 2026, cuando la OFAC lo sancionó nuevamente, esta vez bajo la orden ejecutiva 14059 contra la proliferación de drogas ilícitas y bajo la orden ejecutiva 13224 contra el terrorismo. El comunicado del Departamento del Tesoro lo identificó como líder de “una organización de larga trayectoria involucrada en el tráfico de drogas ilícitas hacia Estados Unidos y el lavado de dinero para el Cártel de Sinaloa”, designado como Organización Terrorista Extranjera desde febrero de 2025.

Los corridos que le compusieron

Corrido Chuy González interpretado por Novillos de la Sierra. (Captura de pantalla)
Corrido Chuy González interpretado por Novillos de la Sierra. (Captura de pantalla)

Mientras las agencias estadounidenses acumulaban expedientes, en el norte de Sinaloa la figura de “El Chuy” alimentaba otra narrativa. Al menos dos corridos documentan la imagen que sus círculos cercanos proyectaban de él.

Los Gallitos de Chihuahua le dedicaron el “Corrido de Chuy González”, una pieza que lo describe como un hombre al que “le gusta calar la banda y a los conjuntos norteños”, que amanecía “tomando con sus amigos” y volaba “en su avioneta de lujo por toda la sierra”. “El Compa Chuy es alegre, también muy enamorado”, dice la letra. “Se va para el otro lado a visitar a las güeras”.

Los Novillos de la Sierra grabaron otra versión titulada de la misma manera en 2021, incluida en el álbum En Vivo Desde Sinaloa Municipio. La canción pregunta: “Dónde quedó Chuy González, aquel hombre servicial”. Lo sitúa en El Gallo y Batamote, las mismas localidades que aparecen en los registros de la DEA, y lo recuerda como alguien que “desde joven empezó a chambear sin un reposo” y recorría sus maizales.

Ninguno de los dos corridos menciona drogas, armas o violencia. La narrativa es la de un ranchero generoso, querido en su comunidad. El contraste con el expediente que acumuló en dos distritos federales de Estados Unidos, las sanciones de la OFAC y la recompensa de cinco millones de dólares dibuja la doble vida que González Peñuelas mantuvo durante casi dos décadas.

El abatimiento de “Chuy González”

(Captura de pantalla)
(Captura de pantalla)

El lunes 26 de octubre, un operativo aéreo y terrestre de la Marina puso fin a esa vida. Según reportes de pobladores, las operaciones en la zona habían comenzado desde el sábado 24 de octubre. La persecución se extendió por caminos rurales de Guasave hasta las inmediaciones de Estación Capomas, donde se registró el enfrentamiento.

González Peñuelas murió junto a otro hombre identificado como Cesáreo Peñuelas Ruiz, originario del ejido 5 de Febrero, en el municipio de Sinaloa de Leyva. Los cuerpos fueron trasladados al Servicio Médico Forense de Culiacán, donde hermanas de “El Chuy” acudieron a reclamar sus restos, según confirmó N+.

Con su muerte, el gobierno de Estados Unidos perdió la posibilidad de llevarlo a juicio por los cargos que acumuló en California y Colorado. La recompensa de cinco millones de dólares que ofrecía el Departamento de Estado ya no tiene objeto. El hombre que los corridos llamaban “cabal y sincero” y la DEA catalogaba como uno de los principales traficantes de heroína y fentanilo del norte de México terminó en una carretera rural del municipio donde nació.

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