Recorrer el inframundo para llegar al Mictlán ya es posible en CDMX: así es la experiencia inmersiva de Día de Muertos 2026

El recorrido es un montaje inspirado en los nueve niveles del inframundo mexica, con un perro guía, montañas que se cierran, flechas eternas y jaguares que exigen el corazón antes del noveno tramo

Viaje al mictlan -México- 24 septiembre
(Zurisaddai González/Infobae)
Guardar

El descenso comienza con Itzcuintlán, el lugar de los perros, donde Itzi., perro guía y manifestación del dios Xólotl, recibe al visitante y decide, según cómo haya tratado a los animales en vida, si lo acompaña en el tránsito.

Ahí arranca Un Viaje al Mictlán, la experiencia inmersiva que Fantasy Lab instala en Metropoli Patriotismo, Ciudad de México, desde el próximo 25 de septiembre de 2026, y que reconstruye los nueve niveles del inframundo mexica con laberintos, proyecciones, esculturas y música tradicional.

PUBLICIDAD

El alma cruza el Río Apanohuiacalhuia antes de enfrentar montañas que se cierran

El primer obstáculo no es una prueba de valor sino de geografía. El alma debe cruzar el río que separa el mundo de los vivos del reino de los muertos. Ese cruce marca la frontera y da paso al segundo nivel, Tepetl Monamicyan, donde montañas gigantescas tiemblan, se cierran y vuelven a separarse.

El visitante tiene una fracción de segundo para atravesar entre ellas, el mismo breve instante en que, según el mito, el rugido del dios Tepeyólotl hacía temblar la tierra y las montañas se cerraban de golpe.

Viaje al mictlan -México- 24 septiembre
(Zurisaddai González/Infobae)

Un cerro de obsidiana corta la piel en cada paso del recorrido

En Iztépetl, el cerro de obsidiana, el camino está cubierto de piedra volcánica cuyas aristas cortan con cada movimiento. Solo quien logra atravesar ese dolor puede seguir el viaje hacia el Mictlán. La sala usa iluminación y texturas para simular el filo bajo los pies sin que el visitante corra riesgo real.

PUBLICIDAD

El cuarto nivel, Itzehecayan, el lugar del viento de obsidiana, envuelve al recorrido en un ambiente helado donde ventiscas levantan rocas volcánicas afiladas que desgarran todo a su paso. La sala lleva el nombre “Mariposa de Obsidiana”, inspirada en el poema homónimo de Octavio Paz.

Después llega Pancuetlacaloyan, donde vuelas y te volteas como bandera: el viento de obsidiana arranca la piel y deja al alma convertida en algo ligero, capaz de volar en cualquier dirección.

Una tormenta de flechas busca el corazón, no el cuerpo

El sexto nivel, Timiminaloayan, transforma el cielo en una lluvia constante de flechas. No buscan el cuerpo del visitante, porque ya no existe: buscan el corazón. Son las flechas de los soldados caídos en combate que nunca encontraron su destino y quedaron flotando por el resto de la eternidad.

La séptima sala, Teyollocualoyan, traslada al visitante a una jungla donde vive el dios Tepeyólotl bajo la forma de un jaguar. Ahí, la entidad exige entregar el corazón como condición para continuar el tránsito.

Viaje al mictlan -México- 24 septiembre
(Zurisaddai González/Infobae)

El lago de aguas negras guarda al monstruo que devoraba la vida

En Izmictlán Apochcalolca, el lago de aguas negras, el origen del universo según la cosmovisión mexica: al inicio de la creación solo existían aguas negras habitadas por Cipactli, un monstruo devorador. La tierra y el cielo, cuenta el relato, nacieron después de que los dioses Quetzalcóatl y Tezcatlipoca partieran su cuerpo en dos.

Ese fragmento del recorrido funciona como el laberinto central de la experiencia, donde las salas explican con detalle el mito de la creación y permiten interactuar con representaciones de las deidades mencionadas.

Mictlantecuhtli y Mictecacíhuatl reciben al visitante en el noveno nivel

El destino final es Mictlán, el lugar del descanso eterno. Ahí reciben al visitante Mictlantecuhtli y Mictecacíhuatl, señores del inframundo, encargados de juzgar si el alma está preparada para hacerse con la energía cósmica, volver y reiniciar el ciclo del eterno retorno.

Cada una de las nueve salas incorpora explicación propia y escenografía distinta: luces, espejos, música tradicional, proyecciones y esculturas que buscan que el visitante se sienta dentro del relato, no frente a una vitrina que lo cuenta desde afuera.

Las almas viajaban por un camino de 9 niveles en el que afrontaban diferentes retos para llegar al Mictlán. Diseño: (Jesús Tovar Sosa/Infobae)
Las almas viajaban por un camino de 9 niveles en el que afrontaban diferentes retos para llegar al Mictlán. Diseño: (Jesús Tovar Sosa/Infobae)

Fechas, sede y venta de boletos para el recorrido en CDMX

“Un Viaje al Mictlán” abrió sus puertas este jueves 24 de septiembre de 2026 en el sótano 2 de Metrópoli Patriotismo, acondicionado para recibir las nueve salas del recorrido.

La experiencia estará disponible durante seis semanas, hasta el 8 de noviembre, lo que permite planear la visita entre semana o en fin de semana según disponibilidad de accesos.

Se trata de la tercera edición del montaje, con salas renovadas respecto a años anteriores tanto para quienes ya conocen el recorrido como para quienes lo visitan por primera vez.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD