Maximiliano ingresó a la cárcel por intentar matar a su expareja, al salir fue a rematarla e hirió a una policía en Jalisco

El hombre de 44 años fue nuevamente detenido por apuñalar a su ex pareja, a quien ya había intentado matar previamente y se encuentra grave, en la detención hirió a una oficial

Maximiliano de 44 años salió de Puente Grande para apuñalar a su ex pareja, la apuñaló y se encuentra muy grave en el hospital Foto: Policía Jalisco
Maximiliano de 44 años salió de Puente Grande para apuñalar a su ex pareja, la apuñaló y se encuentra muy grave en el hospital Foto: Policía Jalisco
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Maximiliano “N”, de 44 años, fue detenido en Tlaquepaque, Jalisco, por su probable responsabilidad en un intento de feminicidio contra su expareja de 35 años, quien sufrió heridas tras una agresión con un objeto punzocortante dentro de un domicilio. Durante la intervención, un policía municipal también resultó lesionado por el señalado.

El hombre habría salido recientemente del penal de Puente Grande, donde presuntamente permaneció recluido por violencia familiar y lesiones contra la misma mujer. De manera preliminar, se informó que regresó al domicilio de la víctima después de recuperar su libertad y la atacó de nuevo.

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La agresión ocurrió el 14 de septiembre de 2026 en calles de la colonia Jardines de San Martín, en el cruce de Azalea y Bugambilia, aunque los reportes policiales ubicaron la intervención en la colonia El Órgano, en San Pedro Tlaquepaque. El señalado habría llegado bajo los efectos de alguna sustancia, forzó la puerta de la vivienda y lesionó a la mujer.

Elementos del grupo motorizado Jaguares de la Policía de Jalisco acudieron tras recibir un reporte de violencia contra una mujer a través del número de emergencias 911, en coordinación con el C5 Jalisco. Al entrar al inmueble encontraron a la víctima con lesiones en varias partes del cuerpo y al hombre con una actitud agresiva ante la presencia de los agentes.

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Zapato negro de tacón alto sobre el suelo mojado, cinta amarilla de la policía con texto en español y luces de patrullero al fondo.
Un zapato de tacón negro permanece sobre el asfalto mojado junto a una cinta policial con la inscripción Escena de crimen. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La víctima fue trasladada a la Cruz Verde Marcos Montero

Los oficiales activaron los protocolos de atención para mujeres víctimas de violencia familiar, aseguraron al presunto agresor y solicitaron atención médica para la mujer. Presentaba heridas en la nariz y una pierna; paramédicos la trasladaron a la unidad de la Cruz Verde Marcos Montero, donde recibió atención médica.

Los servicios médicos la reportaron estable, pese a que los primeros informes indicaron que sus lesiones eran de gravedad. Durante la revisión del domicilio, los agentes localizaron un objeto punzocortante que presuntamente fue utilizado en el ataque y lo aseguraron para integrarlo a la investigación.

Durante el procedimiento para detenerlo, Maximiliano “N” presuntamente agredió a uno de los policías municipales que acudieron al domicilio. El elemento resultó lesionado, pero los agentes lograron someter al hombre y mantenerlo bajo resguardo policial.

Cinta amarilla con la inscripción ESCENA DEL CRIMEN - PROHIBIDO PASAR en primer plano frente a viviendas y patrullas con luces encendidas.
Una cinta de resguardo policial acordona el paso en una calle residencial durante una intervención nocturna. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El detenido quedó a disposición de un agente del Ministerio Público del Centro de Justicia para las Mujeres, que realizaría las indagatorias por su probable responsabilidad en feminicidio en grado de tentativa, así como por las lesiones causadas a su expareja y al policía municipal. La Fiscalía de Jalisco determinaría su situación jurídica conforme avanzara la investigación.

Violentómetro

Más del 66% de las mujeres mexicanas de 15 años y más han vivido violencia (según datos oficiales del INEGI, 2016). Y en el país más de 16.4 millones de mujeres no tienen ingresos propios o sus ingresos vienen de otras fuentes. Esto las lleva a depender de otras personas, para su manutención y el de sus familias e hijos.

Es por ello que estos factores pueden ser detonadores para ejercer violencia tanto intrafamiliar como en otros ámbitos, como escolares, laborales entre amigos o en unja relación de pareja.

Es por ello que The Trust for the Americas de la Organización de Estados Americanos (OEA), apoyado por uno de sus programas emblemáticos, el proyecto VIVE, distribuyeron el “Manual de Prevención de la Violencia contra Niñas y mujeres”, una guía práctica que permite identificar cuándo son víctimas de violencia de género y qué acciones pueden tomar para revertir la situación o salir de situaciones violentas.

Catherine Juvinao utilizó su plataforma en redes sociales para compartir un "violentómetro" - crédito @CathyJuvinao/X
Catherine Juvinao utilizó su plataforma en redes sociales para compartir un "violentómetro" - crédito @CathyJuvinao/X

La mayor parte de las veces ocurre en nuestros espacios más cercanos, es decir, en nuestra propia casa o familia. Así en México, 43.9% de las mujeres que afirmaron haber vivido violencia fueron atacadas por su propia pareja (ENDIREH, 2016).

A continuación, algunos extractos del “Manual de Prevención de la Violencia contra Niñas y mujeres”

La violencia comienza en casa

El problema es que, desde que somos niñas, nos enseñan que hay ciertas “conductas permitidas” para los hombres y para las mujeres, y dentro de estas conductas permitidas se encuentra la violencia. Desde que a un niño le dicen “los niños no lloran”, o “el último en llegar es niña”, hasta el “no te vayas a rajar”, los hombres han sido obligados a demostrar que “son fuertes”, que “no tienen miedo”, y sobre todo, a que usando la violencia van a demostrar su poder. Esta idea, totalmente equivocada, hace creer a muchos hombres que la violencia es la única forma para expresarse y manejar las emociones.

La violencia está sancionada en México. En el 2007, fue publicada la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia (LGAMVLV). Esta ley es importante porque obliga a las autoridades a hacer acciones para prevenir, atender y sancionar la violencia en contra de las mujeres y las niñas.

Violentómetro foto: IPN
Violentómetro foto: IPN

Esta ley define por primera vez los tipos de violencia en física, psicológica, económica, patrimonial y sexual; con la finalidad de mostrar que muchas veces la violencia no se ve, es decir, puede darse mediante acciones como controlar el gasto, amenazar a la pareja, obligarla a hacer cosas que no quiere, etcétera.

En el 2011, hubo un cambio muy importante en nuestra Constitución que se le llamó “Reforma Constitucional”. Este cambio obligó a los estados del país a actualizar sus leyes para que obedecieran a esta Ley General en materia de violencia y a que tomaran en cuenta los tratados internacionales que México ha firmado para que se protejan los derechos de las mujeres a una vida libre de violencia.

Además de nombrar qué es violencia y dónde puede ocurrir, la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia habla de los derechos que tenemos las mujeres y las niñas que hemos sufrido situaciones de violencia. Estos derechos son la la reparación del daño y la atención integral.

Se puede y debe denunciar

La atención integral: Tiene que ver con que el gobierno cree instituciones especializadas y capacite a quienes trabajan en sus diferentes áreas para que entiendan qué es la violencia hacia las mujeres y las niñas y sepan qué hacer para identificarla desde sus primeras señales, para reportarla, para atender a las mujeres y niñas que se atrevan a denunciar, y sobre todo, para garantizar que su vida no esté en riesgo y que este tipo de situaciones no le pasen a más mujeres o niñas.

Ilustración de una mujer con mascarilla morada que sostiene una pancarta negra con la frase 'YA NO MÁS FEMINICIDIOS' ante una multitud.
Una mujer con mascarilla morada sostiene un cartel con el mensaje 'Ya no más feminicidios' durante una manifestación junto a otras personas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Mientras que la reparación del daño tiene que ver con las acciones que el Estado, es decir el gobierno, tiene que hacer en caso de que una mujer o niña haya vivido una situación de violencia.

Es decir, no se trata únicamente de meter a una persona (o varias) a la cárcel, si no de que este tipo de cosas no vuelvan a suceder y de que la mujer o niña que haya vivido esta situación cuente con los servicios necesarios para salir adelante, por ejemplo, atención médica o psicológica, asesoría jurídica, apoyos para su familia y para comenzar una nueva vida.

En el 2014, esta ley fue actualizada para incluir más formas de violencia hacia las mujeres. Entre éstas, la prohibición a las mujeres de llevar a cabo el periodo de lactancia. Esto sucede cuando un empleador/a no deja que una mujer que acaba de ser madre pueda estar con su hijo/a después del parto, o que no le dé tiempo para sacarse la leche.

Actualmente, todos los estados del país cuentan con su Ley en materia de violencia.

Cruz de madera morada con un ramillete de margaritas blancas sobre tierra. Al fondo, una carretera sinuosa en blanco y negro y montañas.
Una cruz morada simboliza la lucha contra los feminicidios en Sinaloa, con un ramillete de flores blancas a su base junto a una carretera desolada. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Tipos de violencia

Cualquier acción u omisión, basada en su género, que les cause daño o sufrimiento psicológico, físico, patrimonial, económico, sexual o la muerte tanto en el ámbito privado como en el público.

Violencia Laboral y Docente

El gobierno también tiene la obligación de generar mecanismos para la reeducación de los hombres violentos. Es decir, no solamente tiene que dar servicios a las mujeres que vivan violencia, si no a los hombres que la reproducen y utilizan para que se den cuenta de que están mal y modifiquen su manera de relacionarse. La idea es que con estos servicios, la persona agresora pueda reconocer su machismo, las ideas de que el hombre vale más que la mujer, y que vea que la violencia no es una forma válida de resolver los problemas o manejar las situaciones. Estos servicios tienen que ser gratuitos, profesionales, y tienen que estar disponibles.

Esta violencia es la que sucede en nuestros espacios de trabajo y en la escuela. Socialmente, debido al machismo, se ve como algo normal que las mujeres hayamos sufrido de jefes o compañeros que nos hacen insinuaciones de tipo sexual, o de profesores que nos “pueden ayudar” si “ponemos más de nuestra parte”: Anteriormente, estos actos no eran considerados como violencia. Ahora, la ley los sanciona y les pone nombre.

Siluetas oscuras de un hombre y una mujer en una discusión acalorada, con un fondo naranja rojizo y un papel roto en el suelo que dice 'Orden de Alejamiento'.
Siluetas de un hombre y una mujer discutiendo vehementemente, con una orden de alejamiento rota en el suelo, simbolizando el conflicto y la separación en casos de violencia doméstica. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Aquí la idea es que hay un abuso de poder que atenta contra nuestra libertad, dignidad, autoestima, salud, seguridad e integridad. Muchas personas creen que para hablar de violencia laboral o docente tienes que haber sido víctima varias veces. Esto es un error, pues basta con una sola vez para que una mujer se pueda sentir amenazada, humillada, intimidada.

Violencia Comunitaria

Esta violencia es la que ejerce en los espacios en los que vivimos: nuestra colonia, comunidad, barrio, municipio, estado. Pueden ser actos de una sola persona o de varias, que tienen como objetivo limitar los derechos de las mujeres y que además arraigan la discriminación hacia nosotras haciéndonos menos, discriminándonos, excluyéndonos, ignorándonos, marginándonos o excluyéndonos en lo público.

Algunos ejemplos son: que las mujeres no puedan ser candidatas para puestos públicos. Que las mujeres no puedan participar en las asambleas de los pueblos para decidir cómo se van a usar los recursos. Que a las mujeres se les prohíba salir después de ciertas horas o que no puedan estar solas en la calle.

Los datos divulgados por la organización muestran que los casos afectan principalmente a mujeres adultas y ocurren de forma recurrente en contextos de pareja o familiares cercanos, con impacto a nivel físico, psicológico y social. (Imagen IA)
Los datos divulgados por la organización muestran que los casos afectan principalmente a mujeres adultas y ocurren de forma recurrente en contextos de pareja o familiares cercanos, con impacto a nivel físico, psicológico y social. (Imagen IA)

Reconocer la violencia

Tiene que ver con una situación que NO es igualitaria, donde hay un abuso de poder. Una persona manda, y la otra obedece. Esto genera tristeza, frustración, impotencia, y coraje. Es por eso que muchas veces, cuando alguien es violento con nosotras, nos desquitamos con una persona o cosa que consideramos más débil que nosotras. Por ejemplo, nuestros/ as hijos/as, una mascota. Hasta puede llevarnos a desquitarnos con nosotras mismas, abusando del alcohol p lastimando nuestro cuerpo.

Tiene una intensión, que es OBLIGARNOS a hacer algo que no queremos. De esta manera, nos vamos a sentir frustradas, solas, y a veces hasta podemos pensar que no hay nada que podamos hacer, porque nadie parece comprender nuestra situación o no parece haber una forma de cambiar las cosas. Aquí es donde tenemos que darnos cuenta de que en realidad no somos la única persona pasando por esto, y que hay una red de servicios dentro del gobierno, por parte de las organizaciones, y hasta redes de apoyo como amigas o familiares.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
canibalismo, peligro, dolor, canibal (Imagen Ilustrativa Infobae)

Y, aunque parezca muy difícil, HAY una manera de cambiar las cosas; este cambio no va a ser rápido o fácil, pero es básico y necesario.

La violencia hacia las mujeres y las niñas busca reforzar las ideas tradicionales sobre las mujeres y los hombres, de tal forma que nosotras tenemos que ser las débiles, las que necesitan de un hombre para sobrevivir, las que tienen que aguantar todo por amor y por la familia. Si nos atrevemos a salirnos de estas “cajitas” construidas por la sociedad desde hace muchísimo tiempo, la violencia aparece como una herramienta para regresarnos, para que aprendamos lo que podemos hacer y lo que NO podemos hacer.

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