Joven mexicana viaja a Europa para estudiar francés y terminó recibiendo un trasplante de corazón en Italia: conoce su historia

La estudiante sufrió un infarto mientras nadaba en Liguria y permaneció casi tres semanas conectada a máquinas antes de recibir un órgano

(Especial)
(Especial)
Guardar

Lo que estaba planeado como una estancia de tres semanas en Francia para aprender el idioma terminó convirtiéndose en una emergencia médica que llevó a Regina Tovar Cerna, de 19 años, a recibir un trasplante de corazón en Italia. La joven, originaria de Saltillo, Coahuila, aprovechó su viaje por Europa para conocer otros lugares, pero el 18 de julio su vida cambió drásticamente mientras nadaba en Porto Venere, en la región de Liguria.

Regina sufrió un infarto dentro del agua y una amiga logró sacarla y pedir ayuda. Después fue trasladada a un hospital de La Spezia, donde los médicos identificaron una malformación congénita en una arteria coronaria que había provocado la emergencia.

PUBLICIDAD

De un hospital a otro para mantenerla con vida

(Especial)
(Especial)

Debido a la gravedad de su condición, los especialistas tuvieron que trasladarla a otros centros médicos. Primero llegó a Génova y posteriormente fue llevada al Hospital Molinette, en Turín, donde ingresó en una situación crítica, bajo coma inducido y conectada a un sistema ECMO, utilizado para mantener funciones vitales mientras su corazón no podía trabajar adecuadamente.

En Turín, los especialistas determinaron que las alternativas para recuperar la función de su corazón eran prácticamente inexistentes. La única posibilidad para evitar su muerte era conseguir un órgano compatible.

Así, Regina fue incorporada a la lista nacional italiana de emergencia para recibir un trasplante. Durante casi tres semanas permaneció conectada a máquinas mientras esperaba una oportunidad que podía llegar en cualquier momento.

PUBLICIDAD

(Especial)
(Especial)

La espera estuvo acompañada de nuevas complicaciones. La joven presentó vómito con sangre, fiebre, modificaciones en sus niveles de sodio y pérdida de movilidad. Además, necesitó un dispositivo Impella para ayudar al funcionamiento de su corazón mientras los médicos buscaban mantenerla estable.

El mensaje que cambió su historia

(Especial)
(Especial)

La respuesta llegó el 7 de agosto. Después de semanas de incertidumbre, los médicos finalmente le dieron la noticia que Regina y su familia esperaban escuchar: “Tenemos un corazón para ti”.

El órgano provenía de Andrea, una joven italiana de 23 años que perdió la vida en un accidente. Su familia decidió donar sus órganos, un gesto que permitió que siete personas recibieran una nueva oportunidad para vivir.

Para Regina, el vínculo con su donante representa mucho más que un procedimiento médico. La joven asegura que llevará siempre consigo la memoria de Andrea y el significado de la decisión tomada por su familia.

“Siempre honraré su corazón, porque late dentro de mí”, dice Regina, quien asegura estar eternamente agradecida con la familia de su donante.

Volver a aprender las cosas más sencillas

Después del trasplante comenzó otra etapa de recuperación. Regina tuvo que recuperar fuerza y movilidad hasta volver a caminar, un proceso que le hizo mirar de otra manera actividades que antes parecían completamente cotidianas.

Salir al exterior, sentir los rayos del sol o simplemente dar algunos pasos adquirieron un significado diferente después de haber permanecido conectada a máquinas y luchando por sobrevivir.

“La vida es un regalo”, afirma.

La joven mexicana regresó el viernes pasado a Monterrey, donde ahora busca reconstruir su vida después de la experiencia que atravesó en Italia. Entre sus planes está regresar en enero a la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Nuevo León para continuar con sus estudios de Químico Clínico Biólogo y cursar el séptimo semestre.

Pero su experiencia también despertó en ella un nuevo propósito. Regina pretende impulsar una campaña para promover la donación de órganos en Nuevo León y en México, con la intención de generar conciencia sobre la importancia de convertirse en donador y ofrecer esperanza a quienes esperan un trasplante.

Para su madre, Nataly Cerna Galván, la historia de Andrea demuestra cómo una decisión tomada en medio del dolor puede convertirse en una oportunidad para otras familias. La donación de sus órganos permitió que siete personas continuaran con vida, mientras Regina regresó a México con un nuevo corazón y una perspectiva completamente distinta sobre el valor de cada día.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD