El error al usar la licuadora que daña el motor

Descubre qué hábito cotidiano al limpiar la licuadora puede dañar el motor y derivar en fallas eléctricas

Una mujer lava la jarra de vidrio de una licuadora con una esponja en un fregadero junto a la base eléctrica desenchufada.
La forma de limpiar una licuadora influye tanto en su higiene como en la duración del motor. Un procedimiento incorrecto puede afectar conexiones internas que no están a la vista. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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La base mojada de la licuadora puede dañar el motor cuando se la lava bajo el grifo, se la sumerge o se permite que un derrame llegue a sus ranuras.

El problema afecta a cualquier usuario durante la limpieza o el uso cotidiano, porque el agua puede alcanzar conexiones eléctricas y provocar cortocircuitos, corrosión o fallas permanentes.

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La Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO), fabricantes como Philips, NutriBullet y organismos como la Comisión Electrotécnica Internacional coinciden en una pauta: las partes desmontables se lavan, pero la base que aloja el motor solo debe limpiarse externamente y con el aparato desconectado.

La licuadora también puede sufrir daños por otro grupo de errores: llenar demasiado el vaso, insistir con preparaciones espesas, licuar sin suficiente líquido, ignorar una detención por temperatura o utilizar una conexión eléctrica inadecuada.

La PROFECO prohíbe sumergir la base de la licuadora

La PROFECO advierte que la base de la licuadora no debe introducirse en agua ni en ningún otro líquido. La indicación busca evitar descargas eléctricas y proteger el sistema que impulsa las cuchillas.

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Esa parte concentra el motor, los interruptores, el cableado y los contactos eléctricos. A diferencia del vaso, la tapa, el empaque y el conjunto de cuchillas, no está diseñada para lavarse bajo el chorro de agua.

La limpieza adecuada empieza por desconectar el aparato. Después, se deben separar las piezas removibles para lavarlas con cuidado, sobre todo al manipular las cuchillas.

La carcasa inferior requiere un paño limpio y apenas humedecido. No se debe permitir que el líquido entre por las ranuras de ventilación, el mando de encendido o la zona donde se acopla el vaso.

El agua que llega al interior puede causar una falla inmediata, aunque también puede permanecer en zonas poco visibles. En ese caso, los daños podrían aparecer más tarde como apagados irregulares, pérdida de potencia o problemas al encender.

La autoridad mexicana también aconseja no usar la licuadora si el cable o la clavija están deteriorados. Ante una falla, la revisión debe realizarse en un centro de servicio autorizado.

Infografía titulada Cómo lavar la licuadora sin riesgos con ilustraciones de manos desconectando un enchufe, lavando el vaso y secando piezas.
Guía para lavar y manipular una licuadora de forma segura. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Electrical Safety First recomienda mantener la base lejos del fregadero

La organización británica Electrical Safety First recomienda mantener las licuadoras alejadas del fregadero y de cualquier fuente de agua. La advertencia incluye los derrames que puedan caer sobre la base mientras el aparato está conectado.

El riesgo no se limita a la inmersión. Una superficie húmeda, unas manos mojadas o líquidos acumulados alrededor del motor también pueden facilitar el ingreso de humedad.

La entidad aconseja secar cualquier derrame antes de enchufar nuevamente la licuadora. También recomienda desconectarla cuando no está en uso y revisar de forma periódica el estado del enchufe y del cable.

Las chispas, el humo, los olores a quemado o las marcas oscuras en el enchufe son señales para suspender el uso. Si el aparato hace saltar un interruptor de la instalación eléctrica, no debe volver a utilizarse sin una revisión técnica.

La seguridad eléctrica también depende de no intentar reparaciones improvisadas. Abrir la base o reemplazar piezas sin conocimientos técnicos puede agravar una avería y exponer a quien manipula el equipo.

La IEC 60335-2-14 establece requisitos para máquinas de cocina

La Comisión Electrotécnica Internacional (IEC) clasifica las licuadoras dentro de las máquinas eléctricas de cocina. La norma IEC 60335-2-14 fija requisitos particulares de seguridad para este tipo de aparatos destinados al uso doméstico y similar.

Ese documento complementa la IEC 60335-1, que contempla aspectos como la protección frente a descargas eléctricas, calentamiento, incendios, estabilidad y condiciones anómalas de funcionamiento.

Las reglas técnicas abarcan equipos con motor que procesan alimentos mediante cuchillas u otros mecanismos. La licuadora debe responder de forma segura dentro de las condiciones de uso previstas por su diseño.

El cumplimiento de una norma no elimina la responsabilidad de uso. Los ensayos de seguridad no convierten a la base eléctrica en una pieza apta para sumergirse ni autorizan a forzar el motor con cargas para las que no fue concebido.

En México, la NMX-J-521-2-14-ANCE-2020, publicada en el Diario Oficial de la Federación, establece requisitos particulares de seguridad para máquinas de cocina. El documento se encuentra en concordancia modificada con la norma internacional de la IEC.

La norma mexicana se aplica a aparatos de uso doméstico y propósitos similares con una tensión asignada de hasta 250 V. Su alcance incluye productos que pueden ser utilizados por personas sin formación técnica especializada.

Licuadora mojada sobre una barra de granito húmeda junto a un enchufe quemado y una mano humana en una cocina.
El riesgo no se limita a la inmersión. Una superficie húmeda, unas manos mojadas o líquidos acumulados alrededor del motor también pueden facilitar el ingreso de humedad. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Philips indica que el motor no debe pasar de 60 segundos con cargas pesadas

En uno de sus manuales para mini licuadoras, Philips establece que las cargas pesadas no deben procesarse durante más de 60 segundos seguidos. Luego, el aparato debe enfriarse antes de iniciar un nuevo ciclo.

Ese límite evita que el motor acumule una temperatura superior a la prevista. Las mezclas densas, los alimentos duros y un vaso demasiado lleno aumentan el esfuerzo de las cuchillas y de la transmisión.

Los equipos con protección contra sobrecalentamiento pueden apagarse de forma automática. Si esto ocurre, la respuesta correcta no es reiniciar de inmediato, sino desenchufar el aparato y respetar el tiempo de enfriamiento señalado en el manual.

La detención térmica es una advertencia de que el motor alcanzó una temperatura elevada. Ignorarla mediante reinicios sucesivos puede acortar la vida útil de los componentes internos.

NutriBullet advierte contra licuar ingredientes secos o sin líquido

Los manuales de NutriBullet señalan que algunas de sus licuadoras no deben utilizarse sin líquido. El fabricante advierte que ese uso puede afectar el extractor de cuchillas o el motor.

La presencia de agua, leche, jugo u otro líquido permite que los ingredientes circulen alrededor de las cuchillas. Cuando una preparación queda demasiado compacta, el motor encuentra una resistencia mayor.

El problema aumenta si se intenta procesar alimentos secos para los que el aparato no fue diseñado. Algunos modelos no deben emplearse para moler granos, café o cereales con cuchillas destinadas a batidos y mezclas fluidas.

Una persona cocinando pan de arroz en licuadora - VisualesIA
La presencia de agua, leche, jugo u otro líquido permite que los ingredientes circulen alrededor de las cuchillas. Cuando una preparación queda demasiado compacta, el motor encuentra una resistencia mayor. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La PROFECO aconseja no llenar el vaso por encima de tres cuartas partes

El llenado excesivo representa otra causa habitual de sobrecarga. La PROFECO recomienda no rebasar las tres cuartas partes de la capacidad del vaso, en especial cuando se preparan purés u otras mezclas espesas.

Un recipiente demasiado lleno limita el movimiento de los alimentos. Las cuchillas pierden espacio para hacer circular los ingredientes y el motor necesita trabajar con mayor esfuerzo.

La sobrecarga puede elevar el consumo de energía y favorecer el calentamiento del aparato. También incrementa la posibilidad de derrames que alcancen la base eléctrica.

La institución recomienda cortar previamente frutas, verduras y carnes en piezas de hasta 2,5 centímetros. Para los quesos, sugiere trozos de alrededor de 1,8 centímetros.

La preparación previa no es un detalle menor. Los alimentos de gran tamaño pueden bloquear las cuchillas o impedir que la mezcla alcance una consistencia uniforme.

Si el motor parece esforzarse a baja velocidad, la PROFECO indica que se puede seleccionar una velocidad superior, siempre que el modelo lo contemple. Aun así, esa acción no reemplaza la necesidad de reducir la cantidad de ingredientes si el vaso está sobrecargado.

La licuadora está concebida para procesar alimentos dentro de unos límites. No debe utilizarse para tareas que el fabricante no autorice, como reemplazar equipos específicos para amasar, moler carne cruda o triturar determinados ingredientes secos.

Infografía con el título Cómo proteger el motor de la licuadora que incluye ilustraciones sobre limpieza, capacidad del vaso y precauciones.
Recomendaciones para limpiar, usar y prolongar la vida útil del motor de una licuadora. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La limpieza segura separa el vaso del sistema eléctrico

La rutina de limpieza debe respetar la estructura del aparato. El vaso, la tapa, las cuchillas y los empaques requieren lavado porque son las piezas que entran en contacto con los alimentos.

La base requiere una limpieza externa y controlada. Un paño suave, ligeramente humedecido, permite retirar restos superficiales sin exponer al motor al agua.

Antes de armar nuevamente la licuadora, las partes lavadas deben secarse por completo. La humedad residual cerca del acople, las cuchillas o los empaques puede provocar derrames durante el siguiente uso.

Algunos fabricantes permiten limpiar el vaso con agua tibia y unas gotas de detergente, mediante un ciclo breve de funcionamiento. Esa práctica solo corresponde si el manual del modelo la autoriza y nunca debe involucrar la base.

El cuidado del motor depende de hábitos simples: respetar el límite de llenado, preparar los alimentos, usar líquido en las mezclas que lo requieren, detenerse ante un bloqueo y dejar enfriar el aparato cuando lo indique su protección térmica.

La medida más importante permanece durante la limpieza: el vaso se lava, pero la base eléctrica no se moja.

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