Cepillo del baño con mal olor: qué hacer para limpiarlo y para que no se llene de bacterias de orina y heces

Ese olor que no se va aunque limpies todos los días podría venir de un objeto que nadie desinfecta y que guarda más bacterias fecales de las que imaginas

Una mano con un guante rojo sostiene un cepillo de cerdas azules y blancas sobre un recipiente azul con agua turbia.
El cepillo del baño puede ser un foco de bacterias si no se desinfecta con regularidad. (Imagen Ilustrativa Infobae)
Guardar

El cepillo del baño con el que se lava el inodoro acumula bacterias fecales y de orina en pocos días si nadie lo desinfecta después de cada uso.

La causa: microorganismos como E. coli, Salmonella y Staphylococcus aureus quedan atrapados entre las cerdas y en el agua estancada del recipiente.

PUBLICIDAD

La solución inmediata: sumergirlo en agua con cloro durante al menos una hora, enjuagarlo bien y dejarlo secar al aire antes de guardarlo, según establecen los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos.

Primer plano de un inodoro blanco con agua y depósitos minerales amarillentos, beige y marrones oscuros en el área del desagüe.
No es recomendable usar el cepillo del inodoro en otras superficies del baño. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cómo limpiar y desinfectar el cepillo del baño

Los CDC especifican la dilución exacta de cloro para desinfectar superficies y objetos en casa: cinco cucharadas, equivalentes a un tercio de taza, por cada galón de agua (aproximadamente 3.8 litros) a temperatura ambiente.

Para el cepillo del inodoro, la recomendación práctica es sumergir completamente las cerdas en esta mezcla dentro de una cubeta, dejarlo reposar una hora y enjuagar con agua limpia.

PUBLICIDAD

Infografía ilustrada con un baño, un vaso medidor, un cepillo sumergido en una cubeta, agua corriente y símbolos de advertencia.
El cepillo del inodoro se debe desinfectar después de cada uso. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La Universidad de Florida, a través de su programa de extensión IFAS, añade una instrucción que suele ignorarse: nunca usar el cepillo del inodoro para limpiar ninguna otra superficie del baño.

Esa reutilización cruzada traslada bacterias fecales a la regadera, el lavabo o los azulejos.

Cuándo cambiar el cepillo del inodoro y cómo evitar que huela mal otra vez

El cepillo del inodoro no dura para siempre. Lo indicado es reemplazarlo cada tres a seis meses, o antes si las cerdas se ven dobladas, deshilachadas o manchadas.

Se debe desinfectar el cepillo antes de volver a usarlo, según FightBAC!, campaña educativa estadounidense sobre seguridad alimentaria.

Vista cercana de manos con guantes amarillos limpiando un inodoro blanco; una mano usa un cepillo y la otra sostiene una esponja verde y una toalla naranja.
Si el cepillo del baño se usa sin desinfectar, solo se esparcen las bacterias. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El recipiente donde se guarda el cepillo, el llamado portacepillos, queda tan contaminado como la orilla del escusado después de cada limpieza.

Por eso, lavar solo el cepillo sin lavar también su recipiente no resuelve el problema del mal olor o la contaminación.

Guardar el cepillo mojado dentro del portacepillos es lo que más favorece que las bacterias sobrevivan de un uso a otro.

Ilustración de un inodoro blanco de tapa abierta, con bacterias y virus estilizados de colores flotando alrededor en un fondo azul claro.
Las bacterias como E. coli y Staphylococcus aureus pueden sobrevivir semanas en un cepillo sin desinfectar. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Sin desinfectante, el cepillo del inodoro queda hasta 97% más contaminado de bacterias

Un estudio publicado en la revista American Journal of Infection Control midió directamente qué ocurre con el cepillo del inodoro durante la limpieza doméstica.

El hallazgo contradice la costumbre de tallar solo con agua o jabón neutro. Sin un producto que elimine microorganismos, el cepillo funciona como reservorio de bacterias que se redistribuyen cada vez que se vuelve a usar.

Un cepillo de plástico azul sucio en un recipiente cerámico blanco sobre un suelo de baldosas junto a la base de un inodoro.
El cepillo del baño debe cambiarse cada 3 o 6 meses, pero si se tienen señales de desgaste y manchas que no se quitan debe cambiarse inmediatamente. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los investigadores encontraron que tallar el escusado sin ningún desinfectante deja una contaminación significativa en las cerdas del cepillo mismo, no solo en la taza.

Cuando se agregó un producto desinfectante durante el tallado, la contaminación viral en el agua del escusado bajó 99.99%.

En el cepillo, la reducción fue de 97.64%, un resultado estadísticamente significativo según los propios investigadores.

La contaminación cruzada entre superficies del baño ocurre cuando se usa el mismo cepillo para varias tareas. (Imagen Ilustrativa Infobae)
La contaminación cruzada entre superficies del baño ocurre cuando se usa el mismo cepillo para varias tareas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La técnica de los tres baldes que recomienda PROFECO para el hogar mexicano

La Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO), a través del portal del Gobierno de México, describe la técnica de los “tres baldes” para remover microorganismos de forma efectiva en casa: un balde con agua tibia y detergente, uno con agua limpia para enjuagar y un tercero con solución clorada para desinfectar.

La Profeco advierte que nunca deben mezclarse el cloro y otros desinfectantes, ya que la combinación genera vapores peligrosos.

Primer plano de un inodoro blanco impecable con la tapa abierta y dos manos con guantes amarillos de limpieza acercándose, en un baño luminoso.
El tiempo de contacto del desinfectante es tan importante como el producto que se utiliza, según los CDC. (Imagen Ilustrativa Infobae)

También recomienda preparar la solución de cloro diluido cuando se usará, porque pierde eficacia después de 24 horas mezclada con agua.

La OMS advierte que la falta de limpieza en el baño aumenta el riesgo de contagios

La Organización Mundial de la Salud (OMS), en sus Directrices sobre Saneamiento y Salud, establece que el escusado y todas las superficies del cuarto donde se encuentra deben mantenerse limpias y libres de excretas de forma constante.

Dibujo animado de un rollo de papel higiénico con cara, absorbiendo remolinos de "malos olores", "humedad" y "bacterias" en un baño con inodoro y lavabo.
La falta de ventilación en el baño puede prolongar la vida de las bacterias en superficies húmedas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El documento señala que los materiales de limpieza deben almacenarse y usarse de forma segura, y subraya que la deficiencia o infrecuencia en la desinfección aumenta directamente el riesgo de transmisión de patógenos entre los miembros de un hogar.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD