El truco de 3 pasos para que las fresas te duren frescas y sin moho por días

Se puede duplicar la vida de las fresas en casa con un método respaldado por la Universidad de California

Manos con guantes negros de cocina sostienen fresas rojas maduras sobre una mesa de madera.
Existen pasos puntuales, respaldados por instituciones oficiales, para evitar que esta fruta se dañe antes de tiempo. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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El truco de tres pasos para que las fresas no acumulen moho consiste en evitar lavarlas al llegar a casa, desinfectarlas cuando ya se planee comerlas y mantenerlas en refrigeración con ventilación.

Lo documenta la Universidad de California, a través de su programa de extensión agrícola UC ANR, junto con las normas de higiene de la Secretaría de Salud de México.

El método resuelve un problema doméstico: la fresa absorbe agua con facilidad y ese exceso de humedad acelera la aparición de Botrytis cinerea, el hongo que provoca el moho gris en el refrigerador de casa.

Primer plano de varias fresas rojas con hojas verdes en una cesta de mimbre; una fresa tiene una mancha blanca pulverulenta.
El hongo Botrytis cinerea es responsable del moho gris que aparece en la fresa mal almacenada. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Primer paso: guardar las fresas en el refrigerador antes de lavarlas

La universidad recomienda enfriar la fresa lo antes posible después de comprarla, sin esperar horas a temperatura ambiente, y manejarla con cuidado para no golpearla ni aplastarla durante el transporte a casa.

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No deben lavarse al llegar a casa, pues lavar las fresas antes de guardarlas acelera su descomposición, según la publicación técnica sobre conservación de fresas de la Universidad de California.

Vista interior de un frigorífico con estantes llenos de tomates, plátanos, fresas, aguacates y manzanas rojas y verdes.
En un refrigerador doméstico común, sin cuidados especiales, la fresa dura apenas 3 días antes de descomponerse. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La fruta absorbe la humedad del enjuague y se pudre más rápido, aunque después se seque con papel.

Bajo ese cuidado, la universidad reporta que la fresa alcanza hasta 7 días de vida útil en refrigeración óptima. Sin esa precaución, en un refrigerador doméstico común la fruta dura apenas 3 días antes de mostrar signos de descomposición.

Primer plano de un bowl blanco lleno de fresas rojas vibrantes con sus pequeños tallos verdes, sobre una superficie clara con un paño de lino gris.
Bajo condiciones óptimas de refrigeración, la fresa puede durar hasta 7 días, según la Universidad de California. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Segundo paso: lavado y desinfección para lo que se va a comer

Se deben lavar las manos con agua y jabón y limpiar los utensilios con los que tendrán contacto las fresas.

El segundo paso requiere lo que la universidad detalla como lavado seguro con lo que exige la Secretaría de Salud sobre desinfección. Ambos procedimientos se aplican en el mismo momento: justo antes de comer o preparar la fruta.

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Primer plano de manos sosteniendo y lavando manzanas, uvas verdes y fresas rojas bajo el agua en un fregadero, con hojas verdes de fondo.
Después de enjuagar la fresa, se debe escurrir en un colador limpio, nunca en la misma bolsa donde venía. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La universidad especifica que cada fresa se enjuaga bajo el chorro de agua fría, nunca en un recipiente con agua estancada, porque el agua quieta puede pasar la contaminación de una pieza dañada a las demás.

El método de lavado pide frotar cada fresa con los dedos bajo el chorro, escurrirla en un colador limpio y secarla con papel de cocina antes de retirarle el cáliz.

La universidad descarta el jabón o el detergente, porque la cáscara porosa de la fresa absorbe esos residuos y no los libera con el enjuague.

Primer plano de una mano introduciendo una fresa en un cuenco de cristal transparente con agua, fresas, arándanos y moras. El cuenco está sobre una mesa de madera.
Antes de manipular la fresa, la Secretaría de Salud y la Universidad de California coinciden en lavarse las manos con agua y jabón. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La Secretaría de Salud, en su Manual de Manejo Higiénico de Alimentos, agrega el paso de la desinfección: aplicar un desinfectante autorizado, en la cantidad y el tiempo que indique la etiqueta del fabricante.

Si no se tiene un desinfectante, se puede agregar una solución clorada: 2 gotas de cloro (con hipoclorito de sodio al 6%) por cada litro de agua, dejarlas reposar 30 minutos y escurrir sin enjuagar.

Infografía gráfica con ilustraciones sobre los pasos para lavar, escurrir y desinfectar fresas en la cocina.
Secar cada fresa con papel de cocina antes de retirarle el cáliz evita que la humedad acelere su descomposición. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Tercer paso: refrigerarlas en contenedores con orificios

El tercer paso consiste en guardar las fresas entre 0°C y 2°C, con una humedad relativa de 90% a 95%, según la misma publicación de la Universidad de California.

Esas condiciones retrasan la actividad del hongo sin congelar la fruta, que perdería su textura al descongelarse si el frío es excesivo.

Un recipiente de plástico transparente con gotas de condensación contiene fresas rojas en el cajón de un refrigerador.
Un empaque con orificios de ventilación ayuda a mantener la humedad relativa entre 90% y 95% que necesita la fresa. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La universidad recomienda mantener el empaque original tipo clamshell, que trae orificios de ventilación, o usar una bolsa con algunos agujeros hechos a mano.

Un recipiente cerrado por completo atrapa la humedad que suelta la fruta y adelanta el moho.

Refrigerador con fresas, ensalada, pepinos, yogur en envases, más lechuga, queso y uvas. Moho y bacterias visibles en los alimentos.
Una fresa con moho visible puede haber contaminado ya a las demás piezas del mismo empaque. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El mismo documento pide seleccionar fresas de apariencia brillante y color rojo uniforme antes de guardarlas, y descartar las que muestren arrugas, zonas blandas o un color opaco, porque esas piezas se descomponen primero y contagian al resto del empaque.

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