Día del Adulto Mayor: cuatro hábitos para envejecer con salud

México envejece a un ritmo acelerado, por lo que adoptar hábitos saludables y priorizar la prevención resulta fundamental para conservar la autonomía y mejorar la calidad de vida

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Por primera vez en la historia de México, la población de adultos mayores se aproxima a superar a la integrada por niñas, niños y adolescentes. Este cambio demográfico plantea nuevos desafíos para las familias, los servicios sanitarios y las políticas públicas, pero también obliga a replantear la manera en que se aborda el cuidado de la salud a lo largo de la vida.

De acuerdo con datos del Consejo Nacional de Población (Conapo), para 2030 las personas mayores de 60 años representarán 14.96 por ciento de la población del país. La tendencia muestra que México envejece con rapidez, como ocurre también en otras partes del mundo.

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En el marco del Día del Adulto Mayor, que en México se conmemora cada 28 de agosto, especialistas llaman a fortalecer la prevención y adoptar hábitos que ayuden a conservar la movilidad, la independencia y el bienestar físico y emocional.

“Envejecer es inevitable, pero realizarlo de manera digna sí es posible y recomendable”, señaló Hugo Palafox, el especialista; explicó que durante esta etapa aumenta la presencia de enfermedades crónicas capaces de afectar tanto la calidad de vida de las personas mayores como la dinámica de sus familias.

Sin embargo, subrayó que el panorama no debe asumirse como una señal de alarma, sino como una oportunidad para cambiar el enfoque de la atención médica y conceder mayor importancia a la prevención.

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Mantener el cuerpo activo

La actividad física es una de las herramientas principales para conservar la movilidad, la agilidad y la fuerza muscular. También favorece la salud cardiovascular y metabólica, factores relevantes para reducir el riesgo de complicaciones conforme avanza la edad.

La actividad física regular, una alimentación equilibrada, los chequeos médicos preventivos y un descanso adecuado contribuyen a preservar la salud y la autonomía durante la vejez
La actividad física regular, una alimentación equilibrada, los chequeos médicos preventivos y un descanso adecuado contribuyen a preservar la salud y la autonomía durante la vejez

Según cifras citadas de la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de mil 800 millones de personas en el mundo no realizan la cantidad de ejercicio recomendada para mantenerse saludables. La inactividad representa un riesgo particularmente importante entre los adultos mayores, debido a la pérdida gradual de masa muscular y capacidad funcional.

Mantenerse activo no necesariamente implica efectuar ejercicios de alta intensidad. Caminar, realizar movimientos de fortalecimiento y practicar actividades adecuadas para la edad y las condiciones físicas puede ayudar. Antes de comenzar una rutina, especialmente si existen enfermedades crónicas, se recomienda consultar a un profesional de la salud.

Consumir alimentos con vitaminas y minerales

Con el paso del tiempo, el organismo puede perder parte de su capacidad para enfrentar el estrés oxidativo y los procesos inflamatorios, relacionados con el deterioro celular y con diferentes padecimientos.

Palafox recomendó incorporar a la alimentación productos ricos en vitaminas, minerales y otros nutrientes esenciales. Una dieta variada y equilibrada puede contribuir al funcionamiento del sistema inmunológico y a la protección del organismo.

El especialista también mencionó como alternativa el uso de suplementos orientados al fortalecimiento del sistema antioxidante. No obstante, estos productos no sustituyen una alimentación adecuada ni los tratamientos médicos. Su consumo debe consultarse previamente con un profesional, sobre todo cuando la persona toma medicamentos o vive con alguna enfermedad.

Realizar chequeos médicos preventivos

La detección oportuna puede modificar el curso de numerosas enfermedades. Por ello, otro hábito importante consiste en mantener consultas regulares con el médico de cabecera y realizar los estudios que correspondan de acuerdo con la edad, los antecedentes y el estado general de salud.

Un adulto mayor sentado en un sillón rodeado por cinco personas sonrientes en una sala iluminada.
La actividad física regular, una alimentación equilibrada, los chequeos médicos preventivos y un descanso adecuado contribuyen a preservar la salud y la autonomía durante la vejez

El monitoreo de signos vitales y el seguimiento de padecimientos ya diagnosticados permiten identificar cambios antes de que se conviertan en complicaciones. La frecuencia y el tipo de revisión deben ser determinados por el personal médico, pues las necesidades varían entre cada persona.

La atención preventiva también ayuda a mantener bajo control factores de riesgo asociados con enfermedades crónicas, cuya presencia suele aumentar durante la vejez.

Dormir entre siete y nueve horas

El descanso es otro componente fundamental del envejecimiento saludable. Algunos adultos mayores experimentan dificultades para dormir debido a enfermedades, molestias físicas, cambios en sus rutinas o el uso de determinados medicamentos.

Dormir entre siete y nueve horas al día puede ayudar a conservar la atención, disminuir la irritabilidad y favorecer la memoria y el funcionamiento del sistema inmunológico. Si los problemas de sueño son frecuentes o afectan las actividades cotidianas, conviene buscar orientación médica en lugar de recurrir a la automedicación.

Para Palafox, apostar por la prevención y el cuidado de la salud permite aspirar a una vejez más independiente y satisfactoria. La adopción de estos hábitos no beneficia únicamente a quienes atraviesan esta etapa, sino también a sus familias y redes de apoyo, que desempeñan un papel importante en el bienestar de los adultos mayores.

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