Bolsas de nicotina en México, entre el vacío legal y la publicidad engañosa de una “alternativa saludable”

La industria tabacalera utiliza alianzas con empresas de bebidas alcohólicas para potenciar la venta de sus productos

Las bolsas de nicotina ocasionan diversos daños a la salud. | Jovany Pérez
Las bolsas de nicotina ocasionan diversos daños a la salud. | Jovany Pérez
Guardar

El vacío legal entorno las bolsas de nicotina ha permitido que en México, estos productos se promocionen abiertamente entre jóvenes y adolescentes a través de campañas agresivas en tiendas de autoservicio.

Así lo demuestra una investigación de Infobae México realizada en junio de 2026, cuando se documentó la entrega de bolsas de nicotina a cambio de la compra de bebidas alcohólicas populares entre jóvenes.

La falta de regulación específica ha dejado a la industria tabacalera operar sin restricciones claras, situación reconocida tanto por autoridades sanitarias como por organizaciones civiles.

Vacío legal: cómo la industria aprovecha la falta de regulación

La subdirectora de la Oficina Nacional para el Control del Tabaco de CONASAMA, Sandra Avilés Soriano, confirmó en entrevista con Infobae Mx que en México persiste “un vacío en la regulación sanitaria específica” para la venta y consumo de las bolsas de nicotina.

PUBLICIDAD

Reconoció que actualmente, estos productos no se encuentran regulados bajo la Ley General para el Control del Tabaco, ya que no contienen tabaco, sino nicotina sintética o derivada de la planta.

Este vacío ha sido explotado por la industria, que introduce las bolsas de nicotina en tiendas de conveniencia, facilitando su acceso a jóvenes.

Destacó que la comercialización en México data de 2024; sin embargo “la información epidemiológica sobre el consumo de bolsas de nicotina aún es limitada”.

En marzo de 2026 se presentó en la Cámara de Diputados una iniciativa para reformar la Ley General de Salud, con el objetivo de establecer un marco regulatorio para estos productos.

PUBLICIDAD

Entre las medidas propuestas están la prohibición de venta a menores, el registro sanitario y la obligación de advertencias sanitarias, buscando equiparar la regulación a la que enfrentan los productos de tabaco tradicionales.

Erick Ochoa, fundador de Salud Justa, coincidió en que “hay un gran vacío legal que no restringe la comercialización, la publicidad, la promoción ni el patrocinio” de las bolsas de nicotina.

Según Ochoa, esto ha generado que “haya patrocinios en los puntos de venta en las que te dan incluso muestras gratis... te hacen llegar más productos de los que en realidad estás pagando”.

Estrategias comerciales: promociones y captación de jóvenes consumidores

Infobae México documentó que durante aproximadamente un mes, al comprar la bebida alcohólica Buzz Ballz en una cadena de autoservicio, se ofrecía de regalo una caja de bolsas de nicotina de la marca Velo, aunque cabe mencionar que al soliticitarla te cobraban solo 1 peso para marcar la salida del producto.

A esto se sumo, que en esa misma ocasión estaba en la misma tienda un promotor de la marca Zyn, quien abordaba a los compradores que aceptaban la promoción de Velo, para entregarles muestras gratuitas y solicitar sus datos personales para futuros envíos.

Esta táctica evidencia una estrategia directa para captar a adolescentes y adultos jóvenes, como incluso lo señaló Hugo López Gatell, delegado de México ante la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el marco de la Conferencia de las Partes (COP11) del Convenio para el Control del Tabaco.

Sandra Avilés advirtió que la industria busca “hacer creer a las personas, sobre todo a niñas, niños y adolescentes, que las bolsas de nicotina o productos como cigarros electrónicos son productos de uso ordinario”.

En esto coincidió Erick Ochoa, quien también acusó que la industria tabacalera en México aprovecha la falta de controles y la reciente legalización fiscal, que reconoce a las bolsas de nicotina como sujetos de tributación, pero sin imponer restricciones de comercialización.

“Esta apertura en la que se les reconoce como sujetos de impuestos abrió la legalización fiscal sin controles”, dijo el activista.

Según ambos especialistas, la industria tabacalera también utiliza alianzas con empresas de bebidas alcohólicas para potenciar el alcance de sus promociones.

Por su parte, Ochoa identificó a Philip Morris y British American Tobacco como las principales compañías detrás de estas estrategias, en coordinación con distribuidoras de cerveza.

Datos epidemiológicos: primeros registros y tendencias de consumo

La ENCODAT 2025 (Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco) es la primera en México que incorpora preguntas sobre bolsas de nicotina.

Avilés reportó que “en la población de 12 a 17 años no se reportó uso de bolsas de nicotina en el último mes”.

Para el grupo de 18 a 65 años, el consumo mensual fue de 0.1%, equivalente a aproximadamente 103 mil 731 personas.

En contraste, el uso de cigarro electrónico sigue en aumento, especialmente entre adolescentes, donde la prevalencia mensual alcanzó 3.1%.

Las autoridades reconocen que el registro sobre bolsas de nicotina es limitado, debido a que su comercialización en México comenzó apenas en 2024.

“No se cuenta con referencias históricas nacionales que permitan determinar su consumo”, precisó Avilés.

La encuesta también indica una reducción general en el consumo de tabaco fumado, pero un aumento sostenido en el uso de productos emergentes como vapeadores y bolsas de nicotina.

El fenómeno es observado con preocupación por el sector salud, ante la rápida adaptación de la industria para sortear las restricciones existentes.

Daños a la salud y adicción en adolescentes

Avilés advirtió que una de las tácticas de la industria tabacalera es promover las bolsas de nicotina como una opción menos riesgosa que los productos tradicionales, apelando al discurso de reducción de daños.

“La última campaña de comunicación también habló sobre el consumo de bolsas de nicotina y las estrategias que se utilizan, a lo mejor, mencionar que son menos dañinas, ¿no? Que a lo mejor son una alternativa sin humo. Eso también es otra, otra estrategia, decir que es una alternativa sin humo, lo cual no lo vuelve menos dañino”, señaló.

No obstante, explicó que la Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que la nicotina es sumamente adictiva y perjudicial, especialmente en adolescentes y jóvenes.

Detalló que la exposición a la nicotina durante la adolescencia puede afectar el desarrollo cerebral, con repercusiones en la atención y el aprendizaje, además de incrementar el riesgo de adicciones futuras.

El consumo sostenido de nicotina puede producir dependencia y síndrome de abstinencia, caracterizado por irritabilidad, cambios de ánimo y dificultades para dormir.

Entre los efectos físicos se incluyen: irritación, dolor, aftas, abscesos y lesiones en la cavidad oral, además de alteraciones gingivales y posibles daños periodontales.

Avilés advirtió que las bolsas de nicotina pueden contener niveles muy altos de nicotina, lo que aumenta el riesgo de adicción.

Además, se han detectado sustancias como nitrosaminas, formaldehído y cromo, asociadas con cáncer en cavidad oral, faringe y órganos internos.

Ochoa agregó que la industria apuesta por “adicciones cruzadas”, ya que suele asociar la promoción de bolsas de nicotina con bebidas alcohólicas, aprovechando la desinhibición producida por el alcohol para captar consumidores jóvenes y favorecer el consumo simultáneo de ambos productos.

Sociedad civil y demandas de regulación

El colectivo Salud Justa y otras organizaciones antitabaco han pedido al Congreso y al gobierno federal fortalecer la legislación para incluir a las bolsas de nicotina bajo las mismas restricciones que el tabaco y los cigarros electrónicos.

Entre las propuestas destacan la prohibición de venta a menores, la regulación estricta de la publicidad y la obligatoriedad de advertencias sanitarias en los empaques.

Ochoa insistió en que la actual fiscalización prioriza la recaudación por encima de la protección a la salud pública.

“En ese análisis económico sobre los beneficios de recaudación fiscal, no se consideró el aumento de enfermedades... ni la morbimortalidad de la adicción a la nicotina”, puntualizó.

Tanto autoridades como sociedad civil consideran urgente implementar campañas de prevención y sensibilización, similares a las que se han realizado entorno al tabaco y el fentanilo, para alertar sobre los riesgos de la nicotina en adolescentes.

Avilés puntualizó que la Secretaría de Salud ya ha comenzado a incluir el tema en campañas nacionales, especialmente en el marco del Día Mundial sin Tabaco, pero advirtió que la industria avanza más rápido que la regulación.

“Solo el cierre de este vacío legal y la aplicación de controles estrictos pueden evitar que miles de jóvenes queden expuestos a una nueva generación de productos adictivos”, concluyó.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD