Quién fue Karl Dönitz, el almirante nazi y sucesor de Hitler cuyo nombre lleva la Academia Militarizada donde murió Dafne Zapata

Dafne Zapata Quintos, de 13 años, murió el 17 de julio durante un campamento de verano en la Academia Militarizada de Marina Doenitz

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Joven Dafne Zapata en primer plano con tirantes dentales, fondo desenfocado de la entrada de la Academia Militarizada de Marina Doenitz, foto de Karl Dönitz.
Dafne Zapata aparece en primer plano, ligeramente desaturada, con la entrada de la Academia Militarizada de Marina Doenitz desenfocada en el fondo y una fotografía de Karl Dönitz en blanco y negro en la esquina superior derecha. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La Academia Militarizada de Marina Doenitz, en Ciudad Madero, Tamaulipas, lleva el nombre de Karl Dönitz: el almirante alemán que Adolf Hitler eligió como su sucesor horas antes de suicidarse, que gobernó el Tercer Reich durante 23 días y que fue condenado en Núremberg por crímenes de guerra.

El origen de ese nombre pasó décadas sin llamar la atención de nadie en la ciudad tamaulipeca, pero fue Dafne Zapata Quintos, la adolescente de 13 años cuyo caso la Fiscalía de Tamaulipas investiga como homicidio, la que puso el nombre del plantel bajo la lupa.

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El arquitecto de la guerra submarina que le quitó el sueño a Churchill

Dönitz nació el 16 de septiembre de 1891 en Grünau, cerca de Berlín, y murió el 24 de diciembre de 1980 en Aumühle, Alemania, a los 89 años. Fue condenado a 10 años de prisión en los juicios de Núremberg, la pena más leve entre quienes no fueron absueltos, y salió en libertad en 1956 con una pensión del gobierno alemán. Nunca mostró arrepentimiento.

Karl Dönitz, almirante nazi. (Wikimedia Commons)
Karl Dönitz, almirante nazi. (Wikimedia Commons)

Antes de convertirse en el último Führer del Tercer Reich, Karl Dönitz construyó la flota submarina más devastadora de la Segunda Guerra Mundial. Su obsesión con los U-boats arrancó durante la Primera Guerra Mundial, cuando sirvió en la Armada Imperial alemana y terminó como prisionero de guerra en Inglaterra tras hundir su propio submarino para que no cayera en manos enemigas.

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De regreso en Alemania, y pese a que el Tratado de Versalles prohibía a ese país poseer submarinos, Dönitz dedicó los años siguientes a prepararse para reconstruir esa fuerza. En 1935, el almirante Erich Raeder lo eligió para reconstituir la flota submarina alemana en abierto desafío al tratado. Dönitz tenía 44 años y llevaba décadas esperando ese momento.

Su estrategia más célebre fue la llamada “manada de lobos”: grupos de submarinos que atacaban simultáneamente los convoyes aliados, preferiblemente de noche, lanzando torpedos en todas direcciones y retirándose antes de que la escolta naval pudiera responder. La Armada alemana hundió más de 3,500 buques aliados durante la guerra, con una pérdida de aproximadamente 784 submarinos propios.

El propio Winston Churchill confesó después del conflicto que lo único que realmente le asustó durante la guerra fue el peligro de los submarinos alemanes. En 1942 y 1943, la revista Time le dedicó su portada dos veces. Su éxito en el mar lo acercó a Hitler: desde que asumió el mando de toda la Armada alemana en enero de 1943, se reunía con el Führer al menos dos veces al mes.

Cuando en julio de 1944 se descubrió que ningún oficial naval había participado en el atentado fallido contra Hitler, Dönitz subió aún más en la estima del dictador. Fue esa lealtad, y no su peso político, lo que lo puso en el testamento.

23 días como jefe del Tercer Reich

segunda guerra
St. Nazaire, Uboot U 94, Karl Dönitz

El 1 de mayo de 1945, Joseph Goebbels, ministro para la Ilustración Pública y Propaganda del Tercer Reich, le envió un telegrama marcado como “muy secreto” y “urgente”. Comenzaba así: “El Führer murió ayer a las 15:30 horas”. La siguiente oración era todavía más desconcertante: “El testamento del 29 de abril lo nombra a usted presidente del Reich”.

Hitler había descartado a sus dos sucesores naturales. Hermann Göring, comandante de la Luftwaffe y sucesor designado durante años, fue expulsado del partido y arrestado después de enviarle un telegrama a Hitler preguntando si debía asumir el liderazgo del Reich. Heinrich Himmler, jefe de las SS, había intentado negociar en secreto con los Aliados. Hitler lo llamó traidor.

Dönitz, que no pertenecía al círculo político del partido, fue la elección por descarte. “Me tomó completamente por sorpresa”, escribió en sus memorias Diez años y veinte días. “Nunca había recibido ninguna pista al respecto de nadie”.

Aceptó de inmediato. Gobernó el agonizante Tercer Reich durante 23 días, desde el 30 de abril hasta el 23 de mayo de 1945, con sede en Flensburgo, cerca de la frontera con Dinamarca. Su principal objetivo fue conseguir que el mayor número posible de soldados alemanes se rindiera a los Aliados occidentales y no a las fuerzas soviéticas, de quienes se temía una venganza brutal.

El 7 de mayo de 1945, autorizó al general Alfred Jodl a firmar la rendición incondicional de Alemania en Reims, Francia. La Segunda Guerra Mundial en Europa terminó. Dos semanas después, el 23 de mayo, Dönitz fue arrestado por los Aliados.

Núremberg: condenado a 10 años

Karl Dönitz, ficha de detención. (Gobierno de EEUU/Wikimedia Commons)
Karl Dönitz, ficha de detención. (Gobierno de EEUU/Wikimedia Commons)

En los juicios de Núremberg, Dönitz se presentó como un oficial profesional que solo cumplía órdenes y que desconocía los horrores del Holocausto. Los fiscales lo acusaron de crímenes de guerra y crímenes contra la paz: había dado órdenes de no rescatar náufragos tras el hundimiento de buques enemigos y había planificado la guerra submarina sin restricciones.

Su defensa logró un argumento que complicó la condena: el almirante estadounidense Chester Nimitz declaró bajo juramento que las fuerzas aliadas habían usado las mismas tácticas de no rescate de náufragos en el Pacífico. Eso le salvó de la horca.

Fue declarado culpable de dos de los tres cargos y condenado a 10 años de prisión. El veredicto fue uno de los más controvertidos del tribunal. En privado, Dönitz admitió que sabía de los campos de concentración desde 1934. Desde la prisión de Spandau, en Berlín, llegó a presentarse como candidato en las elecciones presidenciales de Alemania Occidental de 1954. Obtuvo resultados ínfimos.

“Aquí sentado en mi celda, con la conciencia limpia y tranquila, espero la decisión de los jueces”, dijo desde su celda en Núremberg en 1946.

Quedó en libertad el 1 de octubre de 1956 y se retiró, con pensión del gobierno alemán, al pueblo de Aumühle. Escribió dos libros de memorias. Murió en 1980. A su entierro acudieron antiguos compañeros de armas; el gobierno alemán prohibió a los oficiales de la Bundesmarine asistir de uniforme por sus responsabilidades durante el Tercer Reich.

El nombre que nadie cuestionó durante 30 años

Academia Militarizada de Marina Doenitz (Google Maps)
Academia Militarizada de Marina Doenitz (Google Maps)

Que la Academia Militarizada de Marina Doenitz llevara el nombre de este personaje pasó décadas sin generar ningún cuestionamiento público en Ciudad Madero. Fue un exalumno identificado en Facebook como Charlie King quien lo señaló por primera vez en el contexto del caso Dafne, al escribir que el nombre de la academia hace referencia al almirante alemán que sucedió a Hitler durante los últimos días del régimen nazi.

La academia opera desde hace más de tres décadas y está incorporada a la Secretaría de Educación de Tamaulipas con la clave 28PST0049L. Tiene registrados 14 alumnos en total en sus tres grados de secundaria. La presidenta Claudia Sheinbaum aclaró el 22 de julio que esta institución no tiene ningún vínculo con la Secretaría de la Defensa Nacional: es uno de los centros privados que adoptan métodos de formación con base militar sin pertenecer a ninguna corporación castrense.

Fue precisamente ahí donde Dafne Zapata Quintos, de 13 años y originaria de El Mante, Tamaulipas, ingresó el lunes 13 de julio a un campamento de verano. Cuatro días después, su madre Alejandra Quintos recibió una llamada en la que le informaron que la menor ya no tenía signos vitales. El certificado de defunción clasifica su muerte como homicidio y establece como causa asfixia por sumersión.

La Fiscalía de Tamaulipas investiga el caso bajo el protocolo de feminicidio. El 22 de julio fue ejecutada la primera orden de aprehensión: Danna Yanina “N”, de 18 años, exalumna del plantel que actuaba como auxiliar del área femenil, fue detenida mientras acudía a rendir su declaración ante el Ministerio Público. Al cierre de esta nota, es la única persona imputada formalmente en el caso.

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