Destacan especialistas de la UNAM factores para que más jóvenes en México decidan no tener hijos

La disminución de la fecundidad transformará el mercado laboral, el envejecimiento poblacional y las políticas públicas

Guardar
Google icon
Vista trasera de una mujer latina embarazada con vestido floral en un pasillo de hospital, con sillas de espera beige y otras personas al fondo.
Jóvenes mexicanos no buscan ser padres (Imagen Ilustrativa Infobae)

La decisión de no tener hijos dejó de ser una excepción entre las nuevas generaciones y se ha convertido en una tendencia cada vez más visible en México y el mundo. Diversos factores están llevando a miles de jóvenes a replantearse la maternidad y la paternidad.

De acuerdo con especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), esta transformación se refleja en la disminución de la Tasa Global de Fecundidad (TGF), un indicador que mide el número promedio de hijos que tendría una mujer durante su vida reproductiva.

PUBLICIDAD

Michelle, egresada de una maestría en la UNAM, resume una postura que comparten muchos jóvenes. “No deseo ser madre por el contexto mundial: el hambre, la economía y el cambio climático. También por la carga genética; en mi familia hay enfermedades que no quisiera heredarle a nadie”, explica.

La natalidad cae en los países de la OCDE

Un conjunto de espermatozoides yendo a fecundar un óvulo - (Imagen Ilustrativa Infobae)
Baja la tasa de fecundidad en países miembros de la OCDE (Imagen Ilustrativa Infobae)

Según datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), la tasa de fecundidad promedio pasó de 3.3 hijos por mujer en 1960 a apenas 1.5 en 2022, una reducción superior al 50 por ciento.

PUBLICIDAD

La investigadora Verónica Montes de Oca Zavala, del Instituto de Investigaciones Sociales (IIS) de la UNAM, señala que este fenómeno lleva décadas desarrollándose y que algunos países enfrentan niveles históricos de baja natalidad.

Uno de los casos más representativos es Corea del Sur, cuya tasa de fecundidad es de apenas 0.7 hijos por mujer, muy por debajo del nivel de reemplazo poblacional de 2.1, necesario para mantener estable el tamaño de la población.

México mantiene una tasa superior a varios países desarrollados

prepa Edomex  amplían registro bachillerato alumnos
Jóvenes prefieren tener un desarrollo profesional y personal antes que tener hijos (Gob. Edomex)

Aunque México también ha registrado una importante disminución en el número de nacimientos, continúa ubicándose entre los países con mayor fecundidad dentro de la OCDE.

Irma Escamilla Herrera, investigadora del Instituto de Geografía de la UNAM, explica que el país pasó de casi siete hijos por mujer en la década de 1960 a menos de dos en la actualidad.

Aun así, México presenta niveles superiores a los registrados en países como Italia, España o Corea del Sur, donde la baja natalidad representa uno de los principales retos demográficos.

Las especialistas destacan que la reducción no ocurre de manera uniforme. Mientras las zonas urbanas muestran un descenso más acelerado, las comunidades rurales e indígenas mantienen tasas más elevadas debido a factores como menor acceso a educación sexual, servicios de salud y métodos anticonceptivos.

Jóvenes priorizan estabilidad económica y calidad de vida

Tres jóvenes de pie sonriendo. Un hombre con camisa beige, una mujer con blusa floral y una mujer con polo verde y blanco. Estanterías con libros a los lados
Los mexicanos universitarios ven la falta de estabilidad financiera, el alto costo de vida y la incertidumbre laboral como factores para no tener hijos (Gobierno Edomex)

Entre las principales razones que expresan los jóvenes para no convertirse en madres o padres aparecen la falta de estabilidad financiera, el alto costo de vida y la incertidumbre laboral.

Jovany, estudiante de posgrado de la UNAM, asegura que tener hijos no forma parte de su proyecto personal.

“No deseo hijos porque no forma parte de mi realización, además de las implicaciones económicas y psicológicas que conlleva hacerte cargo de otra vida”, afirma.

La preocupación económica también aparece reflejada en la encuesta Risks That Matter Survey 2022 de la OCDE, donde nueve de cada diez personas entre 18 y 64 años señalaron que la inflación y el elevado costo de vida representan su principal preocupación.

En México, además, destacan otros factores como la falta de oportunidades laborales, el acceso limitado a servicios de salud mental y los efectos del cambio climático.

Cambio climático influye en la decisión de tener hijos

Mapa de México con nubes, lluvia, nieve, persona abrigada, sol, espiral de calor, persona con abanico, olas, termómetro alto y texto El Niño.
Una ilustración con un mapa de México y figuras de plastilina muestra los cambios climáticos extremos que causa el fenómeno El Niño, incluyendo lluvias, frentes fríos y olas de calor. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La crisis ambiental también comienza a modificar las decisiones reproductivas de las nuevas generaciones.

Nancy, estudiante de maestría, explica que el deterioro del planeta influye directamente en su decisión.

“Pienso en el contexto global, la falta de recursos naturales y el sufrimiento que puede causar a nuevas vidas”, señala.

Especialistas de la UNAM consideran que existe una creciente conciencia ambiental entre las juventudes, quienes perciben un futuro incierto marcado por fenómenos climáticos extremos, escasez de recursos y mayores desigualdades.

Mujeres ejercen con mayor libertad su derecho a decidir

Seis jóvenes, cinco mujeres y un hombre, sentados en el césped de un campus universitario con mochilas y un dispositivo electrónico
La matrícula en educación superior creció de 100 millones de estudiantes en 2000 a 269 millones en 2024, según cifras de la UNESCO.

Otro elemento fundamental detrás del descenso de la fecundidad es el fortalecimiento de los derechos de las mujeres.

Verónica Montes de Oca destaca que actualmente existe mayor acceso a la educación superior, mejores oportunidades laborales y una mayor conciencia sobre las implicaciones que representa la maternidad.

Cada vez más mujeres deciden priorizar su desarrollo profesional, independencia económica y proyectos personales antes que formar una familia.

Andrea, estudiante de la UNAM, asegura que actualmente sus prioridades son otras.

“Prefiero crecer profesionalmente, ahorrar para viajar y trabajar en esta etapa de mi vida. Además, simplemente no me ha nacido el deseo de tener hijos”, comenta.

El envejecimiento poblacional traerá nuevos desafíos

Las investigadoras advierten que la disminución de la natalidad tendrá importantes repercusiones para México durante las próximas décadas.

Entre ellas destacan el envejecimiento acelerado de la población, la reducción de trabajadores disponibles, mayores presiones sobre los sistemas de pensiones y seguridad social, así como la necesidad de implementar políticas públicas que faciliten la crianza para quienes sí decidan formar una familia.

También podría incrementarse la migración laboral hacia países con baja fecundidad, donde será necesario cubrir vacantes ante la escasez de trabajadores jóvenes.

Las especialistas concluyen que la decisión de tener o no hijos responde cada vez más a un ejercicio consciente de libertad, planificación y proyecto de vida. Mientras persistan la incertidumbre económica, las desigualdades sociales y los desafíos ambientales, todo apunta a que la disminución de la fecundidad continuará siendo una de las principales transformaciones demográficas del siglo XXI.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD