¿Dejar el alcohol o casarse si gana México? Las promesas más insólitas de los aficionados antes del duelo contra Inglaterra

Durante los días previos al enfrentamiento en el Estadio Ciudad de México, las iglesias de la capital han estado recibiendo a numerosos seguidores vestidos con la camiseta nacional

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Mano sujetando vela encendida con camiseta verde de la Selección Mexicana. Junto a la vela hay una imagen de la Virgen de Guadalupe, césped y más velas. Bandera mexicana de fondo.
Una mano genérica coloca una vela encendida con una pequeña camiseta verde de la Selección Mexicana como ofrenda en un altar improvisado. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las noches de partido de la Selección Mexicana durante este Mundial 2026, continúan transformando la vida cotidiana de las y los mexicanos en una auténtica celebración colectiva. Las calles se tiñen de verde, se elevan plegarias y los aficionados hacen votos personales para ver a su equipo triunfar. No se trata solo de buscar una victoria, sino de renovar esperanzas y comprometerse a cambios profundos en su vida.

El reciente triunfo sobre Ecuador, el primero en una instancia de eliminación directa de una Copa del Mundo en cuatro décadas, desató una euforia pocas veces vista. Más de un millón de personas festejaron sin descanso en la Ciudad de México, entre música tradicional y cánticos que llenaron la noche de un festejo inolvidable. La magnitud de la celebración refleja la intensidad con la que el país vive el futbol.

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“Qué manera de romper la maldición”, expresó el periodista Carlos Loret, resumiendo el sentir de un país que ve en el deporte una oportunidad de redención. El deseo de avanzar en el torneo se mezcla con la fe y la tradición, generando un ambiente único en cada encuentro, reveló un artículo publicado por el medio The Wall Street Journal.

El futbol como acto de fe y promesa en México

Durante los días previos al enfrentamiento entre México vs Inglaterra en el Estadio Ciudad de México, las iglesias de la capital han estado recibiendo a numerosos seguidores vestidos con la camiseta nacional. Las autoridades religiosas anticipan un “tsunami verde” en las misas dominicales, donde la playera de la escuadra nacional se convierte en símbolo de devoción. Para muchos, el partido no es solo un evento deportivo, sino un motivo para modificar aspectos personales: dejar el alcohol, estudiar con mayor empeño o fortalecer la vida familiar.

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Según el medio de comunicación, la relación entre la fe y el futbol se vuelve tangible en espacios como la Basílica de Guadalupe y la Catedral Metropolitana, donde se mezclan cánticos litúrgicos y gritos de aliento.

El obispo auxiliar de la Arquidiócesis Primada de México, Francisco Acero explicó que “cuando juega México, muchos aficionados le rezan a la Virgen de Guadalupe para que ayude a empujar el balón”. En la Basílica, los devotos encuentran imágenes, camisetas y exvotos que atestiguan la profunda conexión entre creencia y pasión futbolística.

Multitud de personas, banderas de México, camisetas verdes de fútbol, Basílica de Guadalupe iluminada, una vela encendida, manos sosteniendo una camiseta verde.
Una multitud de aficionados mexicanos se reúne al anochecer frente a la Basílica de Guadalupe, portando banderas y camisetas de su selección, con manos que sostienen una vela encendida en primer plano. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El famoso Estadio Azteca no solo es un recinto para el deporte, su interior también alberga una capilla con una imagen de la Virgen bendecida por el papa Juan Pablo II. Es habitual que jugadores y seguidores recen antes de los partidos. La combinación de rituales y fervor popular convierte a cada encuentro en un acto de esperanza colectiva.

Promesas y rituales en torno a la Selección Mexicana

La influencia religiosa se refleja también en las promesas públicas y privadas que hacen los aficionados. Muchos aseguran que cumplirán retos personales si la selección logra avanzar: abstenerse de bebidas alcohólicas durante años, realizar cambios drásticos en su apariencia o regresar a México después de décadas fuera del país. Las redes sociales, especialmente TikTok, se llenan de historias en tono de broma y de compromiso real.

Momentos antes del comienzo de los juegos, el Zócalo de la CDMX se transforma en una plaza repleta de fieles seguidores. Frente a la Catedral, una imagen del Niño Jesús vestido con el uniforme del Tri genera debate. El rector del recinto religioso, José Antonio Carballo reflexionó sobre el hecho de que “el Niño Jesús nació desnudo para que cada nación pudiera vestirlo de acuerdo con su cultura”. Asimismo, la Iglesia asegura que estas manifestaciones no buscan convertir a las imágenes en amuletos, sino expresar una cultura que fusiona lo sagrado y lo cotidiano.

La antropóloga Melissa Vogel considera que el fenómeno revela una fusión entre la tradición católica y las raíces indígenas, donde las figuras femeninas, como madres y abuelas, ocupan un lugar central en las plegarias y promesas asociadas al futbol. “En México, cualquier petición siempre se hace a la Virgen de Guadalupe”, expresó el obispo auxiliar Francisco Acero.

La victoria del equipo nacional es mucho más que un resultado deportivo, es un motivo para agradecer y prometer. Aunque no todos los votos se cumplen, el acto de tener fe se convierte en una expresión colectiva de esperanza y pertenencia dentro de la sociedad mexicana.

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