Cinco bebidas alcohólicas típicas de la CDMX si eres turista y disfrutaras el primer partido del Mundial 2026

Entre gritos de gol y jerseys de todos los colores, los visitantes buscan probar bebidas típicas mientras viven la experiencia del torneo

Guardar
Google icon
Aficionados mexicanos con camisetas verdes y sombreros brindan con bebidas como micheladas y tequila en el Zócalo. Un banner 'MEXICO 2026' se ve en el fondo.
Cinco bebidas alcohólicas típicas de la CDMX si eres turista y disfrutaras el primer partido del Mundial 2026

La Ciudad de México recibe a miles de turistas para el arranque del Mundial 2026. El ambiente futbolero se extiende por las calles, terrazas y cantinas.

Entre gritos de gol y jerseys de todos los colores, los visitantes buscan probar bebidas típicas mientras viven la experiencia del torneo. Desde la clásica michelada hasta el ancestral pulque, estas preparaciones acompañan cada jugada y forman parte del ritual para quienes visitan la capital.

PUBLICIDAD

La capital mexicana destaca por su diversidad de tragos populares. Durante los partidos, la demanda de cervezas preparadas, destilados y fermentos crece en bares, restaurantes y puestos ambulantes.

Según cifras de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados, el consumo de bebidas alcohólicas aumenta hasta un 40% en eventos deportivos internacionales. Las calles del Centro Histórico, la Condesa y Coyoacán concentran la mayor oferta y variedad.

PUBLICIDAD

Michelada: el clásico para refrescarse

La michelada se prepara con cerveza clara, jugo de limón, sal y una mezcla de salsas picantes. Suele servirse en tarros escarchados con chile en polvo y limón en el borde. El líquido debe lucir dorado, con burbujas evidentes y un aroma a limón fresco mezclado con notas salinas y especiadas.

Pedir una michelada en la calle implica recibir un vaso grande, con hielo y sabores intensos. El primer sorbo refresca y permite soportar el calor de junio. Los puestos más concurridos ofrecen mezclas personalizadas: algunos agregan jugo de clamato, salsa inglesa o chamoy. La bebida logra equilibrar el picante con la acidez y la suavidad de la cerveza.

Una multitud de aficionados mexicanos con camisetas verdes y sombreros disfrutan de micheladas y bebidas típicas, servidas por un vendedor con limones y chiles.
Aficionados mexicanos celebran con entusiasmo el inicio del Mundial 2026 en la Ciudad de México, disfrutando de micheladas y otras bebidas tradicionales preparadas por vendedores locales. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Mezcal: el destilado con historia

El mezcal es un destilado de agave originario de Oaxaca, pero su presencia es constante en la capital. Se distingue por su sabor ahumado y su aroma terroso. Al comprarlo en la calle o en ferias, la recomendación es pedirlo solo, servido en vasos pequeños, acompañado de rodajas de naranja y sal de gusano.

Para quienes buscan algo más ligero, la mezcazuela combina mezcal con refresco de toronja o jugos cítricos. El resultado es una bebida aromática, con notas dulces y un ligero toque ahumado. En el paladar, el mezcal debe sentirse cálido y persistente, sin quemar. “Pidan uno joven, que huela a campo y a madera”, sugiere un vendedor ambulante en la colonia Roma.

Tequila: el infalible para celebrar goles

El tequila es la bebida mexicana por excelencia. Su consumo se multiplica durante eventos futbolísticos. Los turistas suelen pedirlo solo o en cocteles clásicos como la Margarita (tequila, licor de naranja y jugo de limón) o la Paloma (tequila con refresco de toronja y sal).

Las presentaciones callejeras suelen servirse en vasos altos, con hielo y rodajas de limón. El tequila debe ser transparente y dejar un aroma limpio, con notas herbales y cítricas. “Si el vaso huele fuerte a alcohol, es probable que no sea de buena calidad”, advierte un bartender del Centro Histórico. Para los partidos, la Paloma es la favorita por su frescura y sabor ácido.

Pulque: el fermento prehispánico

El pulque tiene origen prehispánico y se elabora a partir de la fermentación del aguamiel de maguey. Su textura espesa y viscosa puede sorprender a quienes lo prueban por primera vez. El olor es ligeramente ácido y a veces lácteo. En la Ciudad de México, los turistas prefieren los curados, variantes dulces mezcladas con frutas como mango, guayaba o avena.

Una multitud de personas con camisetas de fútbol de México y sombreros de charro bebiendo en un puesto callejero con banderas mexicanas.
Turistas y locales disfrutan de micheladas y pulque en un ambiente festivo, preparándose para el inicio del Mundial 2026 en México con alegría y tradiciones culinarias. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El pulque tradicional suele servirse en tarros de vidrio o vasos de plástico. Su color varía entre blanco opaco y tonos pastel, dependiendo del sabor añadido. La experiencia es diferente a cualquier otra bebida mexicana: “El curado de avena debe oler a cereal y sentirse suave, casi como un batido”, comenta una pulquera en Milpa Alta.

Tepache preparado: el fermento de piña para el calor

El tepache se obtiene de la fermentación de cáscara de piña, piloncillo y canela. Originalmente es una bebida de baja graduación alcohólica, pero en días de partido se acostumbra mezclarlo con cerveza o añadirle un chorrito de tequila o mezcal.

La bebida debe lucir dorada, con espuma ligera en la superficie y un aroma dulce a piña fresca. Los vendedores ambulantes ofrecen tepache en vasos grandes, a veces servido con hielo y decorado con trozos de fruta. “El tepache bien hecho nunca debe saber agrio ni oler a vinagre”, explica un productor de Xochimilco. Es ideal para acompañar botanas y refrescarse en medio del bullicio mundialista.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD