Por qué el huevo es mejor que los cereales para empezar el día con energía y sin hambre

Desayunar huevo reduce el consumo de calorías en las horas siguientes hasta en 180, según estudios sobre hábitos alimenticios

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Dos huevos fritos con yemas amarillas cubiertos con salsa verde chunky y perejil picado, servidos en un plato con dos rebanadas de pan tostado.
El huevo concentra proteína completa, vitamina D, colina y antioxidantes en un solo alimento de bajo costo: consumirlo en el desayuno reduce el apetito hasta en 180 calorías durante el resto del día y eleva el colesterol bueno hasta un 10% en seis semanas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El huevo es uno de los alimentos más completos que existen: concentra proteína de alta calidad, grasas saludables, vitaminas y minerales en un solo empaque natural. Un huevo grande aporta alrededor de 77 calorías, 6 gramos de proteína y 5 gramos de grasa, además de trazas de casi todos los micronutrientes que el cuerpo necesita para funcionar. Incluirlo en el desayuno no es solo una costumbre; es una decisión con respaldo nutricional sólido.

A diferencia de muchas fuentes proteicas, el huevo contiene los nueve aminoácidos esenciales que el organismo no puede producir por sí solo. Eso lo convierte en una proteína completa, comparable a la carne o el pescado, pero a una fracción del costo. Esta característica lo hace especialmente valioso para quienes buscan mantener o ganar masa muscular sin recurrir a suplementos costosos.

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La proteína del huevo también reduce el apetito de manera notable. Estudios muestran que quienes desayunan huevo consumen hasta 180 calorías menos en la comida siguiente, comparado con quienes optan por cereales o pan. El efecto de saciedad se extiende varias horas, lo que ayuda a evitar el picoteo entre comidas.

Vista aérea de huevos en una canasta, huevos fritos en un plato, huevos revueltos en una sartén, yemas y claras en cuencos sobre una mesa de madera.
La colina y la vitamina D son dos nutrientes que la dieta moderna difícilmente cubre, y el huevo es una de las pocas fuentes naturales de ambos. Un solo huevo duro aporta el 27% del valor diario recomendado de colina, esencial para el cerebro y el desarrollo fetal. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Colesterol: la historia que la ciencia corrigió

Durante décadas, el huevo cargó con la fama de elevar el colesterol y dañar el corazón. La evidencia actual cuenta una historia diferente. Para aproximadamente el 70% de las personas, el consumo de huevo no eleva el colesterol en sangre. En el 30% restante —llamados “hiper respondedores”— sí puede haber un leve aumento, pero principalmente del colesterol HDL, el llamado “bueno”.

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Consumir dos huevos al día durante seis semanas eleva los niveles de HDL hasta en un 10%, según investigaciones citadas por especialistas en medicina interna. Un HDL alto se asocia con menor riesgo de enfermedad cardiovascular y accidente cerebrovascular. La clave está en el contexto dietético: el huevo dentro de una alimentación equilibrada no representa un riesgo para la mayoría de la población sana.

Colina y vitamina D: dos nutrientes que escasean en la dieta moderna

El huevo es una de las pocas fuentes alimentarias naturales de vitamina D, un nutriente que la mayoría de las personas obtiene principalmente de la exposición solar. Un huevo duro aporta alrededor de 147 miligramos de colina, equivalente al 27% del valor diario recomendado por las autoridades sanitarias de Estados Unidos.

Vista aérea de huevos revueltos mezclados con espinacas marchitas en un plato blanco, con aguacate en rebanadas ordenadas a un lado.
Vitaminas A, B2, B5, B6, B12, D, E y K; selenio, fósforo, calcio y zinc: todo eso cabe en un huevo que cuesta menos de tres pesos y se prepara en minutos. Pocos alimentos ofrecen tanta densidad nutricional a ese precio. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La colina es fundamental para la formación de membranas celulares y para la comunicación entre neuronas. Su déficit durante el embarazo se asocia con mayor riesgo de defectos del tubo neural y con un desarrollo cognitivo más lento en el bebé. Para mujeres embarazadas o en lactancia, el huevo representa una fuente asequible e insustituible de este nutriente.

La yema del huevo concentra dos antioxidantes que la ciencia identifica como protectores de la visión: la luteína y la zeaxantina. Ambos compuestos reducen el riesgo de cataratas y degeneración macular, dos de las causas más frecuentes de pérdida de visión en adultos mayores.

Lo que distingue al huevo de otras fuentes de estos antioxidantes —como la espinaca o la col rizada— es que la grasa natural del huevo facilita su absorción en el intestino. El cuerpo aprovecha mejor la luteína del huevo que la de los vegetales de hoja verde, aunque estos últimos la contengan en mayor cantidad.

Una mesa de madera presenta un variado desayuno con huevos revueltos, tocino, aguacate, salmón, bagel, yogur, café y jugo de naranja.
Una ilustración digital realista muestra una mesa de desayuno rebosante de opciones proteicas como huevos, tocino, salmón ahumado y aguacate, junto con café y jugo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

5 recetas saludables con huevo para el desayuno

  • Huevos revueltos con espinacas y jitomate — Saltea jitomate picado y espinaca fresca en una sartén con unas gotas de aceite de oliva. Agrega dos huevos batidos y mueve a fuego bajo hasta obtener una textura cremosa. Acompaña con una tostada de pan integral.
  • Huevo pochado sobre tostada de aguacate — Aplasta medio aguacate maduro sobre una rebanada de pan integral tostado. Coloca encima un huevo pochado, espolvorea chile en polvo y unas gotas de limón. Listo en menos de 10 minutos.
  • Omelette de verduras — Bate dos huevos y vierte en sartén caliente con aceite. Agrega pimiento, cebolla, champiñones y cilantro picados. Dobla a la mitad cuando los bordes estén firmes. Sin queso o con una cucharada de queso panela rallado.
  • Huevos al horno con salsa de jitomate — Vierte salsa de jitomate casera en un refractario pequeño, abre dos huevos encima y hornea a 180 °C por 10 a 12 minutos, hasta que la clara cuaje y la yema quede ligeramente líquida. Sirve con pan tostado.
  • Muffins de huevo con verduras — Mezcla cuatro huevos batidos con espinaca, pimiento rojo picado y una pizca de sal. Vierte en molde para muffins engrasado y hornea a 175 °C por 18 a 20 minutos. Rinde seis piezas que se conservan en refrigeración hasta tres días.

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