Infusión de moringa: qué le pasa a tu cuerpo si la tomas todos los días durante un mes

El consumo diario de infusión de moringa oleifera promete beneficios que incluyen el aporte de antioxidantes y nutrientes esenciales, así como efectos positivos sobre la salud metabólica

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Primer plano de una taza de cristal con infusión de moringa humeante sobre una mesa de madera, junto a hojas frescas, secas, un infusor y jengibre.
La moringa oleifera se integra a la dieta de quienes buscan alternativas naturales. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La moringa oleifera es una planta originaria de Asia y África que en los últimos años gana terreno en la dieta de personas que buscan alternativas naturales para reforzar su salud.

La infusión de hojas de moringa se consume a diario en hogares, oficinas y consultorios de herbolaria, respaldada por quienes le atribuyen propiedades nutritivas y antioxidantes.

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Sin embargo, médicos y especialistas en nutrición advierten que los efectos reales y la seguridad de este hábito dependen de la dosis, la condición clínica y la calidad del producto, según reportes de la Cleveland Clinic y el NIH.

Consumir moringa diariamente aporta compuestos antioxidantes y micronutrientes

El consumo regular de infusión de hojas de moringa aporta antioxidantes, vitaminas y minerales como calcio, magnesio, fósforo, vitamina K y vitamina A, de acuerdo con la Cleveland Clinic.

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Estos nutrientes favorecen la salud ósea, apoyan el funcionamiento del organismo y colaboran en la protección de las células frente al daño por radicales libres.

El estrés oxidativo, asociado a enfermedades crónicas como diabetes, afecciones cardiovasculares y demencia, se ve contrarrestado parcialmente por los antioxidantes presentes en la moringa.

Aunque su consumo frecuente fortalece las defensas naturales del cuerpo, la Cleveland Clinic aclara que no previene ni cura estas enfermedades.

La vitamina A de la moringa puede contribuir a la salud visual y, junto con otros antioxidantes, ayuda a reducir el riesgo de problemas oculares asociados al envejecimiento, como la degeneración macular.

Primer plano de una planta de Moringa Oleifera madura con hojas verdes, pequeñas flores blancas y varias vainas verdes colgando en un campo soleado.
La moringa oleifera es una planta originaria de Asia y África. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Preparación recomendada de la infusión de moringa según fuentes clínicas

La forma más segura de consumir moringa es mediante infusión de hojas secas, evitando otras partes de la planta.

Para preparar la bebida, la Cleveland Clinic y VitaminExpress recomiendan infusionar entre 1 y 2 gramos de hojas secas por cada taza de agua caliente durante 5 a 10 minutos.

Es importante no exceder la cantidad diaria total de 2,400 miligramos de hoja seca, equivalente a una cucharadita.

No existe un protocolo único avalado por autoridades internacionales, pero las revisiones clínicas sugieren iniciar con dosis bajas y observar la tolerancia individual antes de aumentar la frecuencia o cantidad diaria.

Ante cualquier duda o si se toman medicamentos, se debe consultar a un profesional de la salud.

Efectos en la regulación de glucosa y presión arterial

El NIH reporta que la moringa puede influir de manera modesta en la regulación del azúcar en sangre y la presión arterial.

Una revisión publicada en PubMed señala que el consumo diario se asocia con una disminución leve en los niveles de glucosa en ayunas y hemoglobina glucosilada, así como en la presión arterial sistólica y diastólica en personas con alteraciones metabólicas.

Esta reducción fue de aproximadamente 7 mmHg en presión sistólica.

La evidencia clínica es de baja certeza y estos resultados no siempre se replican en todos los ensayos.

Otro análisis de PubMed indica beneficios en grupos específicos, como personas con prediabetes o VIH, sin resultados uniformes en la población general.

Seguridad y posibles efectos secundarios por consumo diario

El consumo diario de infusión de moringa es seguro para la mayoría de adultos sanos si se respetan las dosis habituales.

La Cleveland Clinic recomienda utilizar únicamente hojas o vainas, ya que otras partes de la planta pueden ser tóxicas.

Los principales efectos adversos, como dolor estomacal, gases, diarrea o náuseas, suelen ser leves y transitorios, y aparecen si se excede la dosis.

El portal especializado VitaminExpress advierte que el consumo de moringa debe evitarse en personas embarazadas, lactantes o con enfermedades autoinmunes.

Además, puede potenciar el efecto de medicamentos para la diabetes y la hipertensión, por lo que se recomienda vigilancia médica en estos casos.

Infografía sobre moringa con imágenes de hojas secas, una taza de infusión, dosis recomendadas, y símbolos de salud y advertencias.
La infografía detalla la preparación segura de la infusión de moringa, sus beneficios en la regulación de glucosa y presión, y advertencias cruciales para su consumo diario. (Imagen Ilustrativa Infobae)

No sustituye el tratamiento médico ni tiene efectos milagrosos

A pesar de la popularidad de la moringa como suplemento dietético, los organismos de salud subrayan que sus beneficios se limitan a la nutrición y a un posible efecto antioxidante.

No existen pruebas contundentes para afirmar que previene o cura enfermedades crónicas. Los estudios en humanos son limitados y los resultados no son concluyentes para todos los perfiles.

No existen efectos milagrosos documentados ni recomendaciones oficiales para su uso como terapia sustitutiva.

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