“El Chuta”: el capo buscado por EEUU que juró lealtad a Los Chapitos en corridos y los traicionó con “El Chapo Isidro”

Estados Unidos imputó a Jesús Omar Ibarra Félix por terrorismo, tráfico de drogas y armas, y apoyo material al Cártel de Sinaloa

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Jesús Omar Ibarra Félix, alias
Jesús Omar Ibarra Félix, alias El Chuta, pasó de ser retratado en corridos como hombre de confianza de Los Chapitos a ser acusado en Estados Unidos de traicionarlos y pactar con su rival, El Chapo Isidro. (Infobae)

La justicia de Estados Unidos mantiene en la mira a Jesús Omar Ibarra Félix, alias El Chuta, por cargos de terrorismo, tráfico de drogas y armas, y apoyo material al Cártel de Sinaloa.

Durante años, su nombre figuró en corridos y canciones populares que lo presentaban como uno de los hombres más cercanos a Los Chapitos, los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera. Ahora, la acusación federal lo señala como un operador que rompió esa lealtad y terminó colaborando con el antiguo rival de sus jefes, Fausto Isidro Meza Flores, conocido como El Chapo Isidro.

Los corridos donde juró lealtad

En el universo de la música regional mexicana, El Chuta se convirtió en una figura recurrente. Diversos grupos dedicaron letras a su figura y a sus vínculos con Los Chapitos, especialmente con Iván Archivaldo Guzmán Salazar.

El Chuta servía a Los
El Chuta servía a Los Chapitos. (Infobae México / Especial)

En 2024, el tema “El Chuta” de Los Cedreños narraba el inicio de una guerra y en ella se entona: “Le dicen el Chuta y es gente de Iván”. El corrido advierte sobre las reglas de la plaza: “A toda mi gente le tengo encargado, ningún inocente va a pagar el pato, aquí el que se muere es porque anda enredado”.

En 2022, Los Novillos de la Sierra lanzaron “Soy el Chuta”, donde retratan a Ibarra Félix como operador armado en Charay y El Fuerte. La letra destaca: “Saben que estamos al tiro con Iván y sus hermanos”.

Otro corrido, “El de los FECH (El Chuta)” de Atrevidos de Sinaloa (2021), describe la estructura de seguridad que encabezaba, la vigilancia sobre la plaza y su identificación como hombre de confianza: “Me apodan El Chuta pa’ la gente de mi rancho, todo lo que tengo me lo dio don Archivaldo”.

En “El compa Chuta”, interpretado por Panchito Arredondo, la letra profundiza en la relación jerárquica y la lealtad de El Chuta hacia los líderes históricos del cártel. El tema lo describe como “gente del Chapo y con Archivaldo a lo que el mayor ha ordenado”. Más adelante, el corrido refuerza la legitimidad de su liderazgo con una frase contundente: “digan lo que digan, Iván Archivaldo me dio la batuta”.

La traición

El Chapo Isidro, del Cártel
El Chapo Isidro, del Cártel de Guasave. (Anayeli Tapia/infobae)

La imagen de fidelidad absoluta de El Chuta hacia Los Chapitos, sostenida durante años tanto en la cultura popular como en la estructura criminal, se desplomó en el contexto de la guerra interna que fracturó al Cártel de Sinaloa. El conflicto entre las facciones de Los Chapitos y La Mayiza no solo debilitó los liderazgos tradicionales, sino que abrió la puerta a nuevas alianzas y traiciones de alto impacto.

En ese escenario, El Chuta dejó atrás su vínculo histórico con los hijos de Joaquín Guzmán Loera y optó por pactar con Fausto Isidro Meza Flores, conocido como El Chapo Isidro, uno de los principales rivales del clan Guzmán.

Este cambio de lealtad no solo significó una ruptura personal, sino que alteró el equilibrio de fuerzas en el norte de Sinaloa. El Chuta integró a su grupo armado, las Fuerzas Especiales de Chuta (FECH), a la estructura de El Chapo Isidro.

Esta traición está respaldada por la acusación formal presentada en Estados Unidos, donde se señala que El Chuta, además de haber sido jefe de seguridad de Los Chapitos, conspiró con El Chapo Isidro para importar metanfetamina y fentanilo a cambio de armas de alto poder, y coordinó operaciones armadas y de tráfico en el norte de Sinaloa.

La acusación judicial abarca una década de actividades ilegales, de 2016 a 2026, considerando su actuar con ambos bandos, aunque englobándolo bajo la misma organización criminal del Cártel de Sinaloa.

Así operó según acusaciones

La acusación presentada por el gran jurado federal en Chicago expone en detalle el esquema delictivo atribuido a Jesús Omar Ibarra Félix y su papel dentro de la estructura del Cártel de Sinaloa.

De acuerdo con el expediente judicial, Ibarra Félix encabezó desde 2016 al grupo Fuerzas Especiales de Chuta, cuya misión central era brindar seguridad armada y respaldo logístico a la facción de Los Chapitos.

El documento señala que El Chuta no solo supervisaba el despliegue de células armadas y mantener el control violento de la plaza en Ahome, El Fuerte y Topolobampo, sino que también se encargaba de organizar y participar en enfrentamientos contra grupos rivales.

Éstas son las armas usadas
Éstas son las armas usadas por Los Chapitos. (Crédito: Infobae México | Jovani Pérez)

Uno de los puntos clave de la acusación es la imputación de que importó grandes cantidades de metanfetamina y fentanilo desde México hacia Estados Unidos. Parte esencial de este esquema era el intercambio de drogas sintéticas por armas de fuego de alto poder, incluidos rifles automáticos y ametralladoras, que eran entregadas a Los Chapitos y a sus fuerzas de seguridad.

El expediente judicial también resalta la colaboración directa de El Chuta con Fausto Isidro Meza Flores —líder del Cártel de Guasave y uno de los diez fugitivos más buscados por el FBI— para el despliegue de fuerzas armadas, la protección de rutas estratégicas y la expansión de operaciones delictivas en el norte de Sinaloa.

Además de los cargos relacionados con drogas y armas, la acusación formal incluye el delito de apoyo material a una organización terrorista extranjera, pues el Cártel de Sinaloa fue designado como tal por el gobierno de Estados Unidos en febrero del año pasado.

De ser detenido y hallado culpable, El Chuta podría enfrentar la pena máxima de cadena perpetua en una prisión federal de Estados Unidos.