Colectivo señala a marzo como el mes más peligroso para defensoras de México y Mesoamérica, denuncian más de 5 mil agresiones

Estima que las agresiones se vinculan con la visibilidad que adquieren las luchas de las mujeres por el 8M

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Mujeres marchan contra la violencia
Mujeres marchan contra la violencia de género en el marco del Día Internacional de la Mujer en la Ciudad de México, el sábado 8 de marzo de 2025. (Foto AP/Rebeca Herrera)

En México, marzo se ha posicionado como uno de los periodos en que más se impulsa el combate a la violencia de género, por la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, que incluye las marchas del 8M.

Sin embargo, durante los últimos seis años se ha consolidado también como el mes más peligroso para las defensoras de derechos humanos en México y Mesoamérica, según un informe del colectivo IM-Defensoras.

Entre 2020 y 2025, la organización documentó 5 mil 672 agresiones dirigidas contra 907 defensoras y 65 organizaciones en países como México, Guatemala, Honduras, El Salvador y Nicaragua, cifra que representa el 13% del total de ataques registrados en ese lapso.

El colectivo denunció que cerca del 41% de las agresiones perpetradas en marzo ocurrieron en el ámbito digital, lo que evidencia la creciente exposición de las activistas a la violencia tanto física como virtual.

Este fenómeno se vincula con la visibilidad que adquieren las luchas de las mujeres durante el llamado “mes de las mujeres”, en torno al Día Internacional de la Mujer (8M).

Las formas más frecuentes de ataques contra defensoras en marzo corresponden a hechos que comprometen su integridad personal, como la violencia física, verbal y psicológica, y el uso excesivo de la fuerza, que en conjunto suman el 32% del total.

Además, el informe destaca que el 13% de las agresiones busca limitar el derecho a la reunión y a la libertad de expresión. En Nicaragua, la represión estatal y el exilio han impedido que las defensoras puedan marchar el 8 de marzo durante ocho años consecutivos.

El contexto de marzo de 2026 está marcado por el avance de fuerzas de extrema derecha y narrativas misóginas y antiderechos, difundidas ampliamente a través de medios digitales, comunicación oficial y redes sociales.

A esto se suma, según la organización, el inicio de un nuevo ciclo de políticas intervencionistas impulsadas por Estados Unidos, que profundizan la explotación de territorios y recursos naturales en la región, afectando especialmente a comunidades y pueblos de Abya Yala.

El colectivo advierte sobre la normalización de la impunidad ante hechos de violencia extrema, como el genocidio perpetrado por el Estado de Israel en Gaza y la trama del caso Epstein, que involucra redes internacionales de violencia sexual y explotación de mujeres y niñas, muchas provenientes de países de la región.

Estas dinámicas envían el mensaje de que existen cuerpos desechables y explotables marcados por género, origen, color de piel o clase social.

De acuerdo con IM-Defensoras, el impacto de estos procesos globales repercute de manera directa en los países mesoamericanos, donde se observa un recrudecimiento de la violencia, la precarización de la vida y un aumento de migraciones y desplazamientos forzados que afectan particularmente a las mujeres.

La organización sostiene que quienes defienden derechos humanos quedan más expuestas porque cuestionan las estructuras de poder y desigualdad.

El informe detalla que en tres de cada cinco agresiones registradas en marzo se identificó un componente explícito de violencia de género, que incluye mensajes misóginos, campañas de difamación sobre la sexualidad o identidad de las defensoras, amenazas sexualizadas y discursos disciplinarios orientados a castigar la desobediencia al mandato patriarcal.

Ante este panorama, IM-Defensoras subraya la importancia de que las voces de mujeres y disidencias sexo-genéricas mantengan su presencia en las calles y el espacio digital, reivindicando el derecho a la protesta y la defensa de los derechos conquistados.

La organización anuncia que durante este mes se mantendrá alerta, documentando y denunciando las agresiones patriarcales contra defensoras, organizaciones y comunidades en la región mesoamericana.