Así es como el ejercicio puede ayudar a reparar el daño en el cerebro causado por la depresión

La actividad física se consolida como una herramienta eficaz y accesible para reducir síntomas de depresión y mejorar el bienestar emocional.

Guardar
La depresión es uno de
La depresión es uno de los principales desafíos de salud pública y afecta a millones de personas en todo el mundo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La depresión es un problema de salud mental que afecta a millones de personas en todo el mundo y representa uno de los principales desafíos para la salud pública.

Sin embargo, frente a este escenario, la actividad física se consolida como una herramienta eficaz y accesible que puede ser usada como complemento para reducir los síntomas y mejorar el bienestar emocional.

Diversas investigaciones señalan que incorporar ejercicio a la rutina diaria puede ofrecer un alivio comparable al de los tratamientos tradicionales, como la terapia psicológica y la medicación, y aporta beneficios adicionales para la salud integral.

Diversos estudios señalan que la
Diversos estudios señalan que la actividad física presenta beneficios semejantes a los de los tratamientos tradicionales, aunque no los reemplaza en todos los casos. ( Imagen Ilustrativa Infobae)

Cuáles son los beneficios que brinda el ejercicio para ayudar a combatir la depresión

El ejercicio físico ofrece beneficios comprobados en el tratamiento y alivio de la depresión, según investigaciones recientes y revisiones sistemáticas internacionales.

En este sentido, un estudio publicado en la revista científica Science Daily, los siguientes son los principales aportes del ejercicio en el combate de la depresión:

  • Reducción moderada de los síntomas: El ejercicio regular, especialmente de intensidad ligera a moderada y realizado en varias sesiones (entre 13 y 36), puede reducir los síntomas de la depresión en un grado comparable al de la terapia psicológica y los antidepresivos, aunque la evidencia a largo plazo aún es limitada.
  • Eficacia similar a la terapia y medicación: Los estudios más recientes indican que la actividad física presenta beneficios semejantes a los obtenidos con terapia psicológica y medicamentos antidepresivos, aunque no necesariamente los reemplaza para todos los casos. La elección del tratamiento debe adaptarse a cada persona.
  • Versatilidad en el tipo de ejercicio: No existe un único tipo de ejercicio claramente superior. Programas que combinan diferentes actividades, como entrenamiento de resistencia y ejercicios aeróbicos, parecen ser más eficaces que el ejercicio aeróbico solo. Modalidades como caminar, yoga y entrenamiento de fuerza han mostrado beneficios específicos en la reducción de síntomas.
  • Bajo riesgo de efectos secundarios: El ejercicio, en comparación con los medicamentos, tiende a generar pocos efectos adversos. Los más habituales son leves, como molestias musculares, mientras que los medicamentos pueden causar fatiga o problemas gastrointestinales.
  • Accesibilidad y bajo costo: La actividad física es una herramienta ampliamente accesible y de bajo costo, lo que la convierte en una opción atractiva para el tratamiento, especialmente donde los recursos para salud mental son limitados.
  • Mecanismos biológicos y psicológicos: Si bien los mecanismos exactos no se comprenden del todo, el ejercicio puede influir en neurotransmisores como serotonina y dopamina, mejorar la autoestima y la autoeficacia, y aportar distracción y sensación de logro.
  • Beneficio adicional para la salud física: Además de ayudar en la salud mental, el ejercicio contribuye al bienestar físico general, lo que puede potenciar la recuperación y la calidad de vida de quienes padecen depresión.
El ejercicio ayuda a liberar
El ejercicio ayuda a liberar hormonas que son claves en el combate y prevención de la depresión. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Recomendaciones generales:

Para personas sedentarias o con baja motivación, se sugiere comenzar con rutinas breves y agradables, como caminar 20 minutos, tres veces por semana. La adherencia mejora cuando la actividad es placentera y progresiva.

No verlo como una imposición u obligación es vital para que realmente tenga el impacto deseado en la mejoría de la salud mental y los síntomas de depresión.