
El Mochaorejas, la nueva serie de ViX, llegará a la plataforma el próximo 23 de enero. Una historia basada en la investigación de la periodista Olga Wornat que será protagonizada por Damián Alcázar, actor de El Infierno y Ley de Herodes.
De acuerdo con Alcázar, se trata de una serie de ficción basada en una investigación real que “está muy lejos de ser entretenimiento”, al contrario, invita a reflexionar sobre el contexto que atravesó Daniel Arizmendí, conocido como “El Mochaorejas”, uno de los delincuentes que marcó a México durante la década de los 90.

El Mochaorejas: de policia a uno de los delincuentes más temidos
Daniel Arizmendi López, originario de Miacatlán, Morelos, nació el 22 de diciembre de 1958 y vivió una infancia marcada por el abandono y la violencia doméstica.
Al llegar a la Ciudad de México, la precariedad y violencia fueron factores que le impidieron seguir sus estudios escolares mientras cursaba la secundaria, por lo que tuvo que comenzar a trabajar durante la adolescencia.
Años después, para 1977, se casó con María Lourdes Arias, pero su historia estuvo marcada por agresiones y la dificultad para tener empleos estables, incluso cuando ingresó a la Policía Judicial de Morelos.

Su estancia en la Policía Judicial, junto a su hermano Aurelio, solo fue de dos meses, tiempo suficiente para aprender a robar vehículos gracias “El Móvil”, uno de los delincuentes que fueron detenidos mientras estuvo en la dependencia.
Después de su último “empleo formal”, Arizmendi comenzó su camino en la delincuencia junto a su hermano y otros compañeros de fechorías. Su primera víctima fue un empresario gasolinero por el que exigieron un millón de pesos, pero al final recibieron 350 mil pesos mexicanos.
El origen del sobrenombre “El Mochaorejas”
De acuerdo con reportes oficiales, Daniel Arizmendí operó en el entonces Distrito Federal entre 1996 y 1998. Durante tan solo 2 años, la banda fue señalada de aproximadamente 200 secuestros.
Su sobrenombre se originó debido a la práctica que realizaba con sus víctimas, ya que tras secuestrarlas le enviaba a sus familiares una oreja como prueba de vida. Un mecanismo que también funcionaba como presión.

Jesús Luna Cesma, quien era su mano derecha, contó en el podcast de Penitencia que para conseguir la prueba de vida de la persona secuestrada utilizaban “tijeras de pollero” o "chorlas de zapatero”. Después de eso, la herida era sellada con un betún caliente y unturas de aguacate.
“Se decía que era la oreja, pero en realidad lo que mandábamos eran tres o cuatro centímetros de pedazo del cartílago”, relató Luna Cesma.
“El Mochaorejas” fue absuelto del delito de secuestro
El nombre de Daniel Arizmendí volvió a cobrar notoriedad en diciembre de 2025, cuando la juez federal Raquel Ivette Duarte Cedillo absolvió del delito de secuestro a “El Mochaorejas”.
De acuerdo con declaraciones de Duarte Cedillo para Infobae México, los elementos aportados años atrás, por la Procuraduría General de la República fueron insuficientes, por lo que se ordenó su liberación inmediata en ese proceso.
Sin embargo, “El Mochaorejas” sigue en prisión tras recibir una condena de 8 años de multa y 13 mil 225 pesos por el delito de delincuencia organizada.
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