¿Por qué algunas parejas sienten sueño cuando están juntas? Esto explica la ciencia

La cercanía entre las personas puede favorecer diferentes reacciones corporales que derivan en la sensación de somnolencia

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Muchas parejas experimentan sensaciones de
Muchas parejas experimentan sensaciones de somnolencia cuando están juntas. Foto: (iStock)

Sentir sueño o una profunda sensación de relajación al estar con la pareja es una experiencia común y tiene una explicación científica sustentada en la neurobiología del apego, la regulación hormonal y el funcionamiento del sistema nervioso. Lejos de ser una señal de aburrimiento, este fenómeno refleja la manera en que el cuerpo responde a un entorno de seguridad emocional.

Uno de los principales factores involucrados es la oxitocina, un neuropéptido producido en el hipotálamo y liberado por la glándula pituitaria. De acuerdo con investigaciones publicadas en Nature Reviews Neuroscience, la oxitocina se libera durante el contacto físico, los abrazos, las caricias y los vínculos afectivos estables.

Esta hormona tiene efectos ansiolíticos y sedantes, ya que reduce la actividad del eje hipotálamo-hipófisis-adrenal, responsable de la respuesta al estrés, y disminuye los niveles de cortisol, favoreciendo la relajación y la somnolencia.

El cuerpo suele experimentar diferentes
El cuerpo suele experimentar diferentes efectos que derivan del estado de relajación que se obtiene cuando se está con la pareja. Foto: (iStock)

A nivel fisiológico, la presencia de una pareja activa el sistema nervioso parasimpático, encargado de las funciones de descanso, digestión y recuperación. Según la American Psychological Association (APA), cuando este sistema predomina, se reduce la frecuencia cardíaca, la presión arterial y la tensión muscular, creando un estado corporal similar al que precede al sueño. Este cambio ocurre especialmente cuando la persona se siente emocionalmente segura.

Otro componente clave es la reducción de la hipervigilancia cerebral. Estudios de neurociencia social señalan que en contextos sociales demandantes el cerebro mantiene una alta actividad en la corteza prefrontal para interpretar estímulos y conductas.

Sin embargo, investigaciones publicadas en Social Cognitive and Affective Neuroscience indican que la cercanía con una figura de apego disminuye esta carga cognitiva, lo que reduce el consumo de energía cerebral y favorece estados de reposo.

La melatonina, hormona que regula el ciclo sueño-vigilia, también puede verse influida indirectamente. Aunque su liberación depende principalmente de la oscuridad, la National Sleep Foundation señala que los estados de calma emocional y ambientes relajados facilitan su secreción. Por ello, compartir tiempo tranquilo con la pareja, especialmente en horarios nocturnos, puede intensificar la sensación de sueño.

Ilustración conceptual que muestra un
Ilustración conceptual que muestra un cerebro humano con las regiones asociadas al lenguaje resaltadas. Ondas y patrones de sonido atraviesan la imagen, simbolizando la conexión entre el procesamiento cerebral del lenguaje y la comunicación verbal. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Asimismo, estudios sobre sincronía fisiológica en parejas han demostrado que durante el contacto cercano se sincronizan la respiración y el ritmo cardíaco. Investigaciones publicadas en Frontiers in Psychology asocian este acoplamiento fisiológico con estados profundos de relajación, similares a los alcanzados durante la meditación.

Desde una perspectiva evolutiva, estos mecanismos cumplen una función adaptativa. El cuerpo interpreta la cercanía con una figura de apego como una señal de seguridad, lo que permite disminuir la alerta y priorizar el descanso y la recuperación. En ese sentido, la somnolencia es un indicador de bienestar emocional.

En conclusión, el sueño que aparece al estar con la pareja es el resultado de la interacción entre oxitocina, reducción del estrés, activación parasimpática, sincronía fisiológica y menor demanda cognitiva, procesos ampliamente respaldados por la ciencia.