Narco y reclutamiento juvenil: lagunas legales y cómo el crimen organizado aprovecha la protección legal a adolescentes

Las políticas orientadas a la reinserción social y el criterio de oportunidad motivan a grupos criminales a usar a menores de edad en actividades ilícitas

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El crimen organizado en Puebla
El crimen organizado en Puebla recluta adolescentes aprovechando marcos legales que dificultan su procesamiento penal. (REUTERS/Raquel Cunha)

Entre 2020 y 2025, la Fiscalía General del Estado (FGE) de Puebla reportó que el crimen organizado ha reclutado adolescentes en la entidad aprovechando ventajas legales que dificultan su procesamiento penal.

Al menos 245 menores de edad fueron detenidos en la entidad por posesión de drogas en ese periodo, principalmente marihuana, cocaína y metanfetamina.

El grupo más afectado corresponde a jóvenes de 14 a 17 años, aunque sólo 14 casos derivaron en vinculación a proceso, lo que representa un 5.7% del total.

La Fiscalía General del Estado
La Fiscalía General del Estado reportó 245 detenciones de menores por posesión de drogas como marihuana, cocaína y metanfetamina entre 2020 y 2025. (REUTERS/Raquel Cunha)

Motivos del interés del narco en menores de edad

De acuerdo con datos oficiales consultados por El Sol de Puebla, el resto de los menores no enfrentaron proceso penal debido a la ausencia de elementos suficientes o a los beneficios jurídicos que otorga la ley para este sector de la población.

Éder Vásquez Espinosa, profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP), explicó a la misma fuente que los grupos delictivos eligen a adolescentes por las condiciones legales que los protegen.

“La última consecuencia para las conductas de los juveniles es la cárcel”, declaró el académico en entrevista con El Sol de Puebla. Vásquez detalló que el derecho penal juvenil prioriza la reinserción social sobre el castigo, por lo que existen marcos legales especiales para juzgar a niñas, niños y adolescentes.

Las cifras proporcionadas por la FGE muestran que 2022 registró el mayor número de detenciones, con 78 casos, seguido de 2020 con 50, 2021 con 40, 2023 con 36, 2024 con 26 y 2025 con 17.

Las cantidades de droga decomisadas varían considerablemente: desde poco más de un gramo de metanfetamina hasta casi un kilogramo en algunos casos. Aunque la mayoría de los detenidos son hombres, también se identificaron mujeres involucradas, aunque en menor proporción.

Entre los casos documentados, resalta el de una joven de 17 años que en 2025 fue sorprendida en la capital con 54 gramos de marihuana y no fue vinculada a proceso.

Adolescentes entre 14 y 17
Adolescentes entre 14 y 17 años son el grupo más afectado por el reclutamiento del crimen organizado en la entidad. (Especial)

Menores de edad en posesión de droga

En 2024, una adolescente de 15 años fue encontrada con poco más de 9 gramos de metanfetamina en Cuautlancingo. Otro hecho relevante ocurrió el año pasado en San Andrés Cholula, donde un joven de 17 años sí fue vinculado a proceso tras ser hallado con casi 5 gramos de metanfetamina.

Según explicó Éder Vásquez, existen diversos factores que inciden en el reclutamiento de menores por el crimen organizado, como la desintegración familiar, la ausencia de figuras parentales y la falta de prevención.

El especialista apuntó que conductas normalizadas como fumar a temprana edad, consumir vapeadores o ingerir alcohol en el entorno familiar pueden incidir en la vulnerabilidad de los adolescentes. “Aunque parecieran bromas, tienen consecuencias”, afirmó en declaraciones para El Sol de Puebla.

Experto de UPAEP identifica factores
Experto de UPAEP identifica factores como desintegración familiar y conductas normalizadas en el entorno como causas de la vulnerabilidad juvenil. (Archivo Infobae)

Causas detrás de esta vulnerabilidad

El profesor de la UPAEP añadió que existen alternativas al encarcelamiento para los menores, entre ellas el criterio de oportunidad, que permite a la Fiscalía y al Ministerio Público ofrecerles la posibilidad de evitar la prisión si colaboran con información o acceden a tratamientos en caso de dependencia a sustancias.

También mencionó los centros de integración juvenil como espacios para ayudar a quienes presentan adicciones, siempre bajo la supervisión de revisiones periódicas para evaluar el cumplimiento de los acuerdos.

El informe de El Sol de Puebla subrayó que los grupos delictivos aprovechan los beneficios jurídicos que protegen a los adolescentes, quienes, pese a incurrir en delitos relacionados con drogas, suelen ser considerados víctimas del sistema y no criminales consumados.

Para abordar este fenómeno, Éder Vásquez recomendó fortalecer la cooperación entre familias, sociedad y autoridades, así como crear normas más robustas que dificulten el reclutamiento de menores por parte del crimen organizado.