Policía Cibernética de la CDMX alerta por fraude telefónico mediante suplantación del SAT

Delincuentes buscan obtener pagos o datos personales bajo amenazas legales

Guardar
Fraude telefónico, alerta la Policía
Fraude telefónico, alerta la Policía Cibernética de la CDMX, suplanta al SAT (Truecaller)

La Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la Ciudad de México, a través de su Policía Cibernética, emitió una alerta preventiva ante el incremento de casos de fraude telefónico conocidos como vishing, en los que delincuentes se hacen pasar por funcionarios del Servicio de Administración Tributaria (SAT) para engañar a la población y obtener información sensible o dinero de manera ilegal.

De acuerdo con la autoridad capitalina, este tipo de estafa se ha detectado principalmente mediante llamadas telefónicas en las que los estafadores emplean un lenguaje formal y técnico, simulando procedimientos fiscales reales.

El objetivo es generar miedo, presión y confusión en las víctimas, a quienes advierten sobre supuestas multas, auditorías, embargos o consecuencias legales inmediatas si no cumplen con ciertos requerimientos.

Adultos mayores y pequeños empresarios, los afectados

De llamadas falsas contra adultos
De llamadas falsas contra adultos mayores que buscan estafarlos

La Policía Cibernética explicó que los delincuentes apelan a técnicas de ingeniería social, aprovechándose del desconocimiento o la preocupación de los contribuyentes, especialmente de personas adultas mayores o pequeños empresarios. En muchos casos, la llamada es solo el primer paso del engaño.

Posteriormente, los estafadores refuerzan su estrategia mediante el envío de correos electrónicos falsos, documentos apócrifos o enlaces a páginas web que imitan la imagen institucional del SAT, con logotipos, tipografías y formatos similares a los oficiales, lo que incrementa la credibilidad del fraude.

Buscan obtener datos personales

Entre las principales finalidades de esta modalidad delictiva se encuentran:

  • Obtener datos personales y fiscales, como RFC, CURP, domicilio o contraseñas.
  • Acceder a información bancaria o financiera de las víctimas.
  • Lograr que se realicen pagos indebidos a través de:
    • Transferencias electrónicas.
    • Depósitos en cuentas no oficiales.
    • Compra de tarjetas prepagadas.
Los Ciberdelincuentes buscan obtener datos
Los Ciberdelincuentes buscan obtener datos personales para cometer fraudes (Imagen Ilustrativa Infobae)

La SSC reiteró que el SAT no solicita pagos, información confidencial ni regularizaciones fiscales por teléfono, ni mucho menos bajo amenazas o con carácter de urgencia. Cualquier procedimiento fiscal se realiza exclusivamente mediante canales oficiales y con notificaciones formales previas.

Ante este panorama, la Policía Cibernética emitió una serie de recomendaciones clave para evitar caer en este tipo de fraudes:

  • Nunca proporcionar información personal, fiscal o bancaria por teléfono.
  • No realizar pagos por medios no oficiales ni bajo presión de una llamada.
  • Verificar siempre la autenticidad de cualquier comunicación directamente en el portal oficial del SAT.
  • Desconfiar de mensajes o llamadas que exijan acciones inmediatas o amenacen con sanciones sin notificación previa.
  • No abrir enlaces ni descargar archivos de correos electrónicos sospechosos.

Asimismo, la dependencia capitalina recordó que la prevención y la denuncia son fundamentales para combatir los delitos cibernéticos. En caso de duda, intento de fraude o haber sido víctima de este tipo de engaños, la ciudadanía puede comunicarse con la Unidad de Policía Cibernética, la cual brinda atención las 24 horas del día.

Los canales de contacto oficiales son:

Finalmente, la SSC hizo un llamado a la población a mantenerse informada, compartir este tipo de alertas con familiares y conocidos, y reforzar la cultura de la ciberseguridad, ya que la prevención sigue siendo la herramienta más eficaz para evitar ser víctima de fraudes digitales que, en muchos casos, pueden generar pérdidas económicas significativas y afectaciones emocionales.