
En la historia reciente de Los Chapitos, la facción del Cártel de Sinaloa encabezada por los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera, ha visto la pérdida de figuras clave en la agrupación delictiva.
Desde el Culiacanazo de 2019 hasta diciembre de 2025, al menos seis de sus principales jefes de seguridad terminaron muertos o extraditados, lo que ha dejado un debilitamiento estructural y el aumento de la presión ejercida por autoridades mexicanas y estadounidenses.
La caída de estos líderes criminales comenzó tras el operativo militar ejecutado el 17 de octubre de 2019 en Culiacán, Sinaloa, cuando Ovidio Guzmán López, alias “El Ratón”, fue liberado momentáneamente por decisión del gobierno mexicano para evitar muertes y afectaciones de civiles.
Sin embargo, esto que generó fuertes críticas al Estado y tras aquel episodio, la facción de Los Chapitos empezó a mostrar signos de desgaste, sobre todo a partir de la captura de sus jefes sicariales, un proceso destacado como el inicio de un deterioro profundo.

El caso de Néstor Isidro Pérez Salas, alias “El Nini”, ilustra el poder y la posterior fragilidad de Los Chapitos. Con 31 años de edad, El Nini fue detenido en noviembre de 2023 por la Guardia Nacional en Culiacán y se le señaló como un lugarteniente violento, involucrado en secuestros, asesinatos y tráfico de drogas a gran escala.
En mayo de 2024, El Nini fue extraditado a Nueva York, donde intentó negociar un acuerdo de culpabilidad para reducir su condena.

Por otro lado, Fernando Pérez Medina, alias “El Piyi”, asumió el mando tras la detención de El Nini. Por años operó bajo tres identidades falsas y evitó exponerse en redes sociales. Fue arrestado el 19 de septiembre de 2024 en el sector Jardines de Santa Fe, tras el rastreo de información difundida en narcocorridos que lo mencionaban, de acuerdo con equipos de inteligencia.
El Piyi fue considerado uno de los principales generadores de violencia de la organización. Casi un año después de su captura, fue extraditado a Estados Unidos como parte de un grupo de 26 operadores criminales entregados ese año.

Tras la salida de El Piyi, Juan Luis Castro Morales, alias “El Gavilán”, tomó un papel protagónico. El 28 de septiembre de 2024, en Culiacán, se localizó una camioneta con ocho cadáveres, hecho que evidenció la violencia interna del cártel.
El Gavilán fue abatido en enero de 2025 durante un enfrentamiento con Los Rugrats, un grupo rival, y, según información difundida por múltiples medios, su cuerpo fue ocultado varios días en un congelador, siguiendo instrucciones directas de Iván Archivaldo Guzmán Salazar.
Por otro lado, apareció Kevin Alonso Castro Gil, alias “El 200”, quien desempeñaba la función de operador, por lo que era responsable de la compra de armas y municiones para Los Chapitos. Fue arrestado en febrero de 2025 en Sinaloa.
De acuerdo con información proporcionada por el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, estaba relacionado con homicidios y extorsiones. La captura de El 200 se basó en información proporcionada por otros miembros detenidos y, después de su encarcelamiento en México, fue extraditado a Estados Unidos, donde enfrenta procesos legales similares a los de El Nini y El Piyi.

La trayectoria de Jorge Humberto Figueroa Benítez, alias “La Perris” o “El 27”, también muestra otro ejemplo del colapso en la estructura criminal, pues estaba vinculado con la entrega de información a autoridades estadounidenses y llegó a ser la mano derecha de El Nini.
A pesar de las sospechas de traición, siguió operando hasta el 23 de mayo de 2025, cuando fue abatido por fuerzas especiales del Ejército Mexicano en Bariometo, municipio de Navolato. La muerte de La Perris, confirmada por Omar García Harfuch a Milenio, supuso un nuevo golpe para el aparato de seguridad de Los Chapitos.

El ciclo violento culminó con el asesinato de Óscar Noé Medina González, alias “El Panu”, el cual ocurrió el pasado 21 de diciembre de 2025 en un restaurante de la Zona Rosa, en la Ciudad de México.
Considerado el último jefe de seguridad activo bajo las órdenes de Iván Archivaldo Guzmán Salazar, El Panu supervisaba la logística del trasiego de drogas y las operaciones sicariales.
Según la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México, se confirmó su identidad y el inicio de una investigación por homicidio. La eliminación sistemática de estos jefes de seguridad evidencia la erosión constante del grupo de Los Chapitos.
A medida que los líderes caen por asesinatos, detenciones o extradiciones, nuevos mandos emergen en una estructura criminal que enfrenta pocas alternativas ante la acción de la justicia.
Más Noticias
¿Qué dice la letra de “Rosita”, canción de Rauw Alejandro que revivió la polémica entre Cazzu y Christian Nodal?
Una breve mención en el sencillo generó reacciones en redes sociales por parte de la intérprete argentina y el sonorense

Violencia en Chihuahua provoca desplazamiento forzado en la región de Atascaderos: van 80 personas contabilizadas
En los últimos días se han reportado enfrentamientos en la zona serrana del estado

Yeidckol Polevnsky se lanza contra reforma electoral de Claudia Sheinbaum: “Está fuera de toda realidad”
La senadora del PT instó a Morena a revisar los perfiles de los plurinominales y llamó a tener piso parejo para todos los partidos

Metro CDMX y Metrobús hoy 25 de febrero: MB presenta retrasos en varias líneas
Información y actualización del servicio de transporte público en la capital este miércoles

Jóvenes de diez municipios de Michoacán acceden a formación avanzada en IA
Un cambio histórico muestra a las estudiantes avanzando en áreas tecnológicas clave para la región


