
Carlos Slim Helú es hoy uno de los empresarios más influyentes del mundo. Su fortuna, forjada a lo largo de décadas, tiene raíces sorprendentes que se remontan a su infancia. A los 12 años, el ahora propietario de Grupo Carso y América Móvil, ya había comenzado a invertir de forma estratégica, demostrando desde entonces una visión poco común para los negocios.
Nacido el 28 de enero de 1940 en la Ciudad de México, Carlos Slim recibió sus primeras lecciones empresariales de su padre, Julián Slim Haddad. En un entorno familiar orientado al ahorro y la administración financiera, el pequeño Carlos aprendió a llevar un balance personal. Cada semana, Julián entregaba a sus hijos una libreta de ahorros junto con su “domingo” para que registraran ingresos, egresos, compras y movimientos financieros. Este hábito temprano sembró las bases de lo que sería uno de los patrimonios más grandes de América Latina.
Según la biografía publicada en su sitio web oficial, a los 12 años Slim ya contaba con una estructura financiera personal que incluía:
- 40 acciones, con un valor de 99 pesos cada una, sumando 3,960 pesos en total.
- 10 bonos con valor de 10.11 pesos cada uno, totalizando 101.10 pesos.
- 2,000 pesos en cuenta de ahorros.
- 314 pesos en efectivo.
- Inversiones en Banamex por 6,623 pesos, distribuidas en monedas de colección como Cuauhtémocs e Hidalgos.

Estas cifras pueden parecer modestas hoy en día, pero para ese entonces representaban un capital significativo, sobre todo para un niño de 12 años.
Ese mismo año falleció su padre, pero Slim ya tenía muy claro el rumbo de su vida. Más adelante, estudió Ingeniería Civil en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), donde también impartió clases de Álgebra y Programación Lineal, siendo alumno y maestro al mismo tiempo.
En 1965, con apenas 25 años, inició formalmente la construcción de su imperio empresarial al fundar Grupo Carso, cuya primera empresa fue Inmobiliaria Carso, creada en enero de 1966, apenas tres meses antes de casarse con Soumaya Domit. El nombre Carso proviene de la unión de sus nombres: Carlos y Soumaya.
La historia de Carlos Slim no sólo es un ejemplo de éxito empresarial, sino también una muestra de cómo la educación financiera desde temprana edad puede ser determinante en el futuro económico de cualquier persona. Hoy, su legado se extiende por sectores como telecomunicaciones, construcción, energía, comercio minorista y finanzas. Todo comenzó con unas acciones y un padre que enseñó a ahorrar.
Más Noticias
Lenia Batres confirma que será presidenta de la Suprema Corte
El pronunciamiento advierte que la Presidencia del máximo tribunal será designada de acuerdo con la constitución

Un joven de 20 años resultó lesionado tras la explosión de un taller de pirotecnia en Taxco, Guerrero
El incidente ocurrió en la comunidad de Cacalotenango

El secreto saludable del mango: el antioxidante que podría proteger cerebro, corazón y riñones
Más allá de su sabor dulce y su popularidad en la gastronomía, contiene un compuesto natural que ha despertado el interés de la comunidad científica

Fernando Alonso y Carlos Sainz: en qué lugar están en el Mundial de Pilotos de la F1
Diez escuderías con 20 pilotos forman parte de la máxima competición internacional de automovilismo

Calidad del aire en CDMX y Edomex: el reporte completo la tarde de este domingo 15 de marzo
Diferentes tipos de contaminantes se encuentran en el ambiente, muchos de ellos los respiramos, es por eso que las autoridades de la CDMX advierten sobre el estado del oxígeno en la capital del país y la zona conurbada



