
Un temblor de magnitud 4.7 y con una profundidad de 22.2 kilómetros tomó por sorpresa a los habitantes de la ciudad de Cd de Armería a las 0:53 hora del centro (6:53 UTC) este 13 de mayo.
El movimiento tuvo como epicentro 55 km al suroeste de dicha ciudad del estado de Colima, de acuerdo información preliminar del Servicio Sismológico Nacional (SSN).
Ante una actividad sísmica de importancia, el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred)recomienda no caer en rumores, ni noticias falsas y solo informarse en fuentes oficiales, como las autoridades de Protección Civil, tanto locales y estatales, así como federales.
Tras un terremoto, revisa tu casa en búsqueda de posibles daños, utiliza tu teléfono solo en caso de emergencia, no prendas cerillos o velas hasta asegurarte que no hay alguna fuga de gas y recuerda que se pueden presentar réplicas del sismo, por lo que es importante estar alerta.
También puedes seguir las siguientes medidas antes de un terremoto: prepara un plan de protección civil, participa en simulacros de evacuación, encuentra las zonas de seguridad en casa, escuela o lugar de trabajo y alista una mochila de emergencia.
Durante un temblor guarda la calma y ubícate en un lugar seguro, aléjate de objetos que puedan caer; si estás en un automóvil, estaciónate y aléjate de edificios, árboles y postes; y si te encuentras en la costa, aléjate de la playa y refúgiate en zonas altas.

Actividad sísmica en México
Esta no es la primera vez que México sufre este tipo de embate de la naturaleza. Su posición geográfica lo coloca en riesgo constante de vivir estos eventos. Así, en 1985 y 2017, hubo movimientos sísmicos que provocaron una enorme destrucción en la nación. Aunque estos dos son los más reconocidos en la actualidad, no son los de mayor magnitud en el territorio.
El 28 de marzo de 1787, un Oaxaca colonial se vio estremecido por el que ha sido el terremoto más fuerte registrado en lo que hoy es México hasta ahora. Con una magnitud de 8.6, fue seguido de un tsunami que se adentró 6 kilómetros más allá de la costa.
Según un estudio del Centro de Instrumentación y Registro Sísmico (Cires) realizado en 2009 sobre el sismo del 28 de marzo de 1787, grandes terremotos con magnitudes de 8.6 o mayores podrían ocurrir en los próximos años. Estos tendrán como epicentro las costas de México y Centroamérica, por estar ubicados en la Brecha de Guerrero que acumula una gran cantidad de energía.
Pero incluso terremotos de menor magnitud pueden provocar grandes afectaciones. Ejemplo de lo anterior fueron los eventos sísmicos de 1985 y 2017. En aquellas oportunidades, la vida de los pobladores de la Ciudad de México se vio trastocada, al tiempo que tanto el Gobierno como los ciudadanos particulares reconstruían edificios e infraestructura.
El 19 de septiembre de 1985 sucedió un terremoto de magnitud 8.2, con epicentro en el estado de Guerrero. Eran las 07:19 horas locales (13:19 UTC). En aquel momento, se pensó que no habría más terremotos de tales dimensiones, mas un evento afín aconteció exactamente 32 años después.
El de 2017 se registró a las 13.14 horas locales (18.30 UTC) con epicentro en los límites de los estados de Puebla y Morelos y dejó un saldo de 369 muertes en el centro del país.
Más Noticias
La Selección Mexicana llega con tres bajas importantes al partido contra Chile: estos jugadores podrían suplir las ausencias
México llega al partido ante Chile después de caer 3-0 frente a Estados Unidos en su encuentro previo de la ventana internacional

“No son la generación de cristal”: Sandra Cuevas reconoce manifestación por vivienda en España
La exalcaldesa ha visitado Madrid, lugar donde más de 500 mil personas se han manifestado en contra de la decisión del Congreso para dar revés a decretos para enfrentar la crisis de la vivienda propuesta por el presidente Pedro Sánchez

Temblor hoy 5 de octubre en México: se registró un sismo de 4.0 en Oaxaca
Sigue en vivo todas las actualizaciones sobre movimientos telúricos a lo largo y ancho del país

Licuado de fresa con amaranto: el clásico cremosito y con alto contenido en proteína
Tres cucharadas de amaranto natural aportan proteína vegetal completa, fibra, y se prepara sin remojo ni cocción previos


