
El Estadio Azteca, uno de los recintos deportivos más emblemáticos de México, cuenta con un símbolo que es digno de admiración y lo ha distinguido a lo largo de los años, desde su creación en 1968.
Se trata de una escultura monumental realizada por Alexander Calder, artista estadounidense considerado uno de los innovadores del siglo XX, al ser inventor del móvil y precursor de la escultura cinética. Sus obras fueron denominadas por Marcel Duchamp como “móviles”.
Los trabajos de Calder se caracterizaron principalmente por ser accionados por el viento, integrando el movimiento y el equilibrio en la escultura moderna. Además de los móviles, el escultor se dedicó a crear “stabiles”, esculturas fijas, y trabajó en una amplia gama de medios, incluyendo pintura, grabado, juguetes e incluso joyería.
Su contribución al arte de esa época ve reflejada en la manera en que sus obras aportaron una nueva dimensión al campo, fusionando arte y ciencia mediante el uso innovador del movimiento, el espacio y el color.

Este genio de la creatividad, realizó su obra más grande en la Ciudad de México, titulada el “Sol Rojo”. La estructura mide 25.8 metros de altura y fue hecha de acero en su totalidad; la pieza por su escala fue capaz de fusionarse con las dimensiones del Estadio Azteca. Alexander Calder representó en tres patas las imperfecciones de las soldaduras lo que causa en ella una espectacular estética. El centro del sol es un círculo en color rojo que puede ser resplandeciente a medio día y más obscuro al amanecer y atardecer.
La obra forma parte de la famosa Ruta de la Amistad, un corredor escultórico que engalanó las calles del sur de la CDMX para los Juegos Olímpicos de 1968. Fue una idea del artista mexicano Mathias Goeritz para exponer el arte moderno al público de manera gratuita. La Ruta de la Amistad estuvo conformada por 19 esculturas realizadas por artistas originarios de los cinco continentes, no obstante varias de ellas desaparecieron con el paso de los años.
El “Sol Rojo”, se ubica en plaza principal del Estadio Azteca sobre calzada de Tlalpan y fue restaurada por última vez en 2009.

La importancia del Estadio Azteca en México
El Estadio Azteca es el espacio deportivo más grande del país con capacidad para 83 mil 264 espectadores, fue inaugurado el 29 de mayo de 1966. Desde entonces el inmueble ha sido testigo de eventos históricos del deporte, especialmente en el fútbol y de la música.

Este estadio no solo es un ícono para los aficionados al fútbol en México, sino también a nivel internacional. Ha albergado partidos importantes, incluyendo dos finales de la Copa Mundial de la FIFA, en 1970 y 1986, siendo el único estadio en haberlo hecho.
Además, ha sido sede de numerosos eventos musicales, políticos y culturales, consolidándose como un lugar versátil y fundamental en la historia y la cultura de México. Su diseño arquitectónico y su importancia en el deporte mundial lo posicionan como un punto de referencia obligado tanto para aficionados como para visitantes internacionales.
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