El día que un cártel mexicano forzó a Denise Maerker a cancelar la emisión de su exitoso programa de TV

La organización criminal exigió a medios de comunicación nacional transmitir un video con un narcomensaje

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Un noticiero de Televisa canceló
Un noticiero de Televisa canceló la transmisión de su programa en julio de 2010 por el secuestro de cuatro periodistas (Imagen Ilustrativa Infobae)

“Soy Denise Maerker y como todo jueves estamos en Punto de Partida. Esta vez, sin embargo, estoy con ustedes tan sólo para informarles con profundo dolor que condiciones extraordinarias ha impedido que el equipo de Punto de Partida integre y emita el programa de esta noche”, fueron las palabras con las que la periodista abrió su noticiero televisivo hace más de una década.

Durante casi cinco años, Maerker condujo una vez por semana el programa de Televisa de manera interrumpida, hasta que el 29 de julio de 2010 se vio obligada a no presentarlo. Sin brindar muchos detalles al respecto, la comunicadora comentó que lo anterior se debía al secuestro de varios periodistas.

“Esta es una decisión de la empresa Televisa y de todos los que aquí trabajamos. No es mucho lo que en este momento le pueda adelantar sobre las circunstancias que nos llevan a cancelar el programa de hoy. Lo que le puedo decir es que el lunes pasado, periodistas y reporteros de este y otros medios de comunicación fueron secuestrados”, explicó.

Debido a ello, se optó por cancelar la emisión de Punto de Partida de ese jueves. Tras la breve explicación de Maerker, las pantallas se fueron a negros. Se trataba de una situación atípica en la televisión mexicana, dado que se trataban de hechos relacionados con un cártel de la droga.

El secuestro de cuatro periodistas en Coahuila llevó a que no se transmitiera el programa periodístico del 29 de julio de 2010 Crédito: Televisa

Por qué se canceló el programa de Punto de Partida

El 26 de julio de 2010 (tres días antes de que se cancelara la emisión del programa) se reportó el secuestro de cuatro comunicadores de tres medios diferentes en el estado de Durango. Las personas privadas de su libertad fueron identificadas como Javier Canales (camarógrafo de Multimedios Laguna), Héctor Gordoa (reportero de Televisa México, quien trabajaba en el programa Punto de Partida), Alejandro Hernández (camarógrafo de Televisa) y Óscar Solís (reportero de El Vespertino).

Los camarógrafos y reporteros realizaban la cobertura sobre un motín en el penal de Gómez Palacio, cuya directora, Margarita Rojas Rodríguez, era señalada de tener vínculos con el narcotráfico, ya que supuestamente dejaba salir a reos en vehículos oficiales y armas de cargo para que perpetraran asesinatos en el estado vecino de Coahuila. En ese tiempo, había una cruenta disputa entre Los Zetas y el Cártel de Sinaloa.

Luego de reportar los disturbios en el penal, los comunicadores fueron privados de su libertad por sujetos armados. Más que un “secuestro” se trataba de un “levantón”, toda vez que no exigían dinero a cambio de su rescate. Lo cierto es que los periodistas fueron llevados a una casa de seguridad y comenzaron a interrogarlos; les preguntaban para quién trabajaban, quién era su jefe, pero no creían que fueron empleados de una televisora.

“Después nos movieron a otra casa de seguridad (...) Durante todo un día nos hicieron hablar con el productor de nuestra televisora. Héctor habló con sus jefes en México, con la producción del programa Punto de Partida, y Javier con los de Multimedios. Nos decían que les dijéramos a ellos que le bajáramos de huevos a la historia de la directora del Cereso, que no publicáramos ya nada, pues si salía una noticia, al día siguiente ellos nos iban a quebrar”, recordó Alejandro, según se lee en el libro Periodismo escrito con sangre de Javier Valdez.

El caso de los cuatro
El caso de los cuatro periodistas retenidos en Gómez Palacio fue retomado por Javier Valdez (Foto: Aguilar)

Exigían transmitir un video con narcomensaje

Mientras los comunicadores permanecían retenidos, los captores exigieron a Televisa y Milenio (de Multimedios) que transmitieran un video en el que un policía de Torreón era sometido a un interrogatorio, en el que revelaba supuestos nexos entre Los Zetas y funcionarios estatales de Coahuila.

El video fue subido a YouTube y algunos medios locales sí lo transmitieron. Sin embargo, tanto Milenio como Televisa optaron por no compartirlo con su audiencia. De acuerdo con Javier Valdez, el objetivo era “incriminar al cártel contrario de los hechos violentos” ocurridos en el estado.

En su momento se indicó que el Cártel de Sinaloa había privado de su libertad a los cuatro comunicadores. No obstante, Alejandro Hernández —al igual que sus colegas— no lo pudieron confirmar.

“El gobierno nos decía que nos retenía el Cártel de Sinaloa, pero nosotros nunca supimos quiénes eran. Nos imaginábamos algo por el área. Pero no preguntamos”, detalló Alejandro. Ante la ausencia de los periodistas y la exigencia de transmitir el video, Punto de Partida optó por no presentar su programa del 29 de julio.

Alejandro Hernández fue liberado el
Alejandro Hernández fue liberado el 31 de julio de 2010 (Foto: AFP)

¿Liberación de periodistas fue montaje?

El 29 de julio de 2010 se dio a conocer que Héctor Gordoa había sido liberado por sus captores. Sin embargo, el paradero de los otros tres comunicadores se desconocía hasta ese momento, pese al contacto que mantuvieron con sus respectivos medios.

Dos días después, el 31 de julio, fueron liberados Javier Canales y Alejandro Hernández. El último en recuperar su libertad fue Óscar Solís. Momentos antes, el entonces presidente Felipe Calderón anunció en su cuenta de Twitter (ahora X) que la Policía Federal había desplegado un operativo para “rescatar a los periodistas secuestrados en La Laguna”.

El exsecretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, brindó una conferencia de prensa en la que presentó a los periodistas que habían sido retenidos. De acuerdo con el “super policía”, los comunicadores fueron rescatados tras un operativo de seguridad.

“Cuando llegó la Policía Federal, se acordonó el área donde estaba la casa de seguridad, se localizó a los compañeros reporteros y como primer objetivo se les da seguridad para que no fueran blanco de disparos o de alguna agresión”, sostuvo García Luna, quien en 2023 fue declarado culpable en Estados Unidos por vínculos con el narcotráfico, específicamente con el Cártel de Sinaloa.

Genaro García Luna aseguró que
Genaro García Luna aseguró que dos periodistas fueron rescatados tras un operativo de seguridad (Foto: AP Foto/Darío López-Mills)

No obstante, el entonces jefe de la División de Seguridad Regional, Luis Cárdenas Palomino, dio otra versión sobre lo sucedido. Informó que supuestamente los reporteros habían desarmado una ventana para salir en la madrugada del 31 de julio y acudieron con las autoridades.

Sin embargo, el abogado de Alejandro Hernández, Carlos Spector-Calderón, aseguró que el “rescate” de los periodistas fue un montaje, según comentó a La Jornada.

Asimismo, Alejandro desmintió las dos versiones de las autoridades en el noticiero de Carmen Aristegui. Explicó que sus captores los subieron a un vehículo y les dijeron que los iban a entregar a un cártel contrario. Pero cuando cuando pasaron por un terreno baldío, los sujetos armados les dieron instrucciones que se bajaran y corrieran hacia la derecha.

“Salimos corriendo como dos cuadras, y entonces empezamos a chiflar a las patrullas. Íbamos chiflando a las patrullas, no sabíamos si eran de la preventiva; teníamos miedo, porque no sabíamos de qué corporación eran”, señaló Alejandro.

Un año después, Alejandro Hernández Pacheco recibió asilo por autoridades migratorias de Estados Unidos, ya que su vida corría peligro en México debido a su labor periodística.