¡No son 21 días! ¿Cuánto realmente tarda en formarse un hábito?

El mito surgió de un video de la década de los 60 dónde se difundió este dato inexacto que fue se popularizó como una verdad

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Hacer ejercicio es uno de
Hacer ejercicio es uno de los hábitos que más gente buscar lograr sin éxito (Imagen ilustrativa Infobae)

El inicio de año trae con él varios propósitos que requieren formar nuevos y mejores hábitos, más saludables pero también difíciles de llevar a cabo debido a que lograrlo requiere de esfuerzo y disciplina.

Ante este panorama muchos solemos pensar que para empezar, es necesario tan solo lograr repetir el acto del hábito que deseamos implementar a nuestra vida, durante 21 días seguidos para lograr interiorizarlo y que nos cueste menos trabajo llevarlo a cabo.

Sin embargo, especialistas en el tema señalan que, al parecer, hemos vivido engañados durante algún tiempo, ya que el mito de que un hábito tarda 21 días en interiorizarse no es una verdad absoluta y parece que proviene de un dato que inexacto que se dio a conocer en la década de los 60 y que se popularizó al grado de convertirse en una verdad para muchos.

La formación de un hábito
La formación de un hábito puede tomar semanas o meses dependiendo de la dificultad y complejidad del mismo (Especial)

Si bien el mito surgió de un video de cirugía plástica donde un doctor aseguraba que 21 días era el tiempo que tardaba la persona en adaptarse a su nueva imagen no existe ningún evidencia científica que respalde que este tiempo se aplica para todos los hábitos en general.

Es así que estudios recientes comienzan a desmentir la creencia popular de que se requieren solo 21 días para formar un hábito pues diversos investigadores, incluyendo a la experta en hábitos Wendy Wood, han afirmado que no existe un número mágico de días y que es en realidad la complejidad de la actividad la que determina en gran medida la cantidad de tiempo que puede tardar un hábito en formarse.

Y es que de acuerdo con los expertos, la dificulta del habito influye significativamente en el tiempo necesario para la automatización de comportamiento pues no es lo mismo formar el hábito de lavarse las manos al de hacer ejercicio de manera regular, ya que claramente uno implicará mayor tiempo y esfuerzo que el otro.

En este sentido, datos obtenidos mediante inteligencia artificial revelan diferencias en la formación de hábitos simples frente a aquellos más complejos, y los resultados podrían replantear cómo nos fijamos metas y perseguimos cambios de comportamiento a largo plazo.

Los hábitos más difíciles como
Los hábitos más difíciles como hacer ejercicio requerirán más tiempo y esfuerzo para introyectarse - (Imagen Ilustrativa Infobae)

Es así que la ciencia señala que el tiempo para adquirir un hábito varía según su complejidad pues tareas simples podrían llegar a ser automáticas en tan solo una o dos semanas, mientras que ir al gimnasio podría tomar no sólo uno sino varios meses debido a que actividades más complicadas involucran un mayor esfuerzo y una planificación más cuidadosa, lo que las hace más difíciles de implementar y, por tanto, más lentas en convertirse en rutinas automáticas.

¿Cuál es la mejor manera para formar un hábito?

Sin embargo, a pesar de que no existe un tiempo determinado oficial para la creación de un hábito, sí existen métodos y consejos que pueden ayudarte a facilitar este proceso.

Por ejemplo, para la formación del hábito, los expertos sugieren la creación de entornos que estimulen el comportamiento deseado y el uso de señales que activen la memoria.

Por su parte, también señalan que en los primeros días de formación de un hábito, es esencial experimentar y repetir la actividad deseada para su consolidación así como incluir variabilidad en las rutinas y no depender únicamente de la fuerza de voluntad, ya que esto puede ser clave para desarrollar hábitos más sostenibles y resistentes al cambio.

En enero, tradicionalmente mes de nuevos comienzos y resoluciones, es importante recordar que formar hábitos saludables va más allá de los 21 días pues la perseverancia y el diseño estratégico de rutinas son fundamentales a medida que los individuos trabajan por internalizar comportamientos que eventualmente se desempeñen sin esfuerzo consciente.

Este esquema plantea un método
Este esquema plantea un método sencillo a seguir para implementar nuevos hábitos (Especial)

Los hallazgos de este estudio aportan una comprensión más realista de cómo se forman los hábitos y cómo podemos trabajar inteligentemente para adoptar las prácticas que deseamos incorporar en nuestras vidas diarias.