
(Las opiniones vertidas son opiniones exclusivas del autor)
Una preocupación central en Economía es la enorme variabilidad que existe en la prosperidad de las naciones. En lo que va del siglo XXI el ingreso promedio por habitante de los 20 países más ricos fue aproximadamente 67 mil USD por año, una cifra 45 veces mayor que la de los 20 países más pobres (de solo mil 450 USD).
Una barrera al desarrollo es la falta de acceso a mercados. Por ejemplo, muchas personas en situación de pobreza no tienen acceso a crédito (que podría servir para inversiones productivas, capacitación o educación) porque no cuentan con patrimonio que pueda otorgarse como garantía. En estos casos el estado debería implementar políticas públicas destinadas a corregir fallas de mercados y promover la inclusión social.
Sin embargo, en países pobres o en vías de desarrollo, los estados son débiles o incapaces de cumplir con funciones básicas como promover el funcionamiento de los mercados y el acceso a los mismos, y asegurar la paz y el orden. El círculo vicioso se cierra porque los estados débiles tampoco son capaces de recaudar: la recaudación promedio (como porcentaje del PIB) de los 20 países más ricos es el 20%, casi el doble que aquella de los 20 países más pobres (11%).
De este modo, mejorar el funcionamiento del Estado es clave para promover el desarrollo. Claramente las naciones pobres no han tenido éxito en la implementación de reformas institucionales destinadas a mejorar la eficacia del estado. No deja de ser una paradoja, dado el amplio consenso sobre su necesidad.

Un determinante posible de este fracaso puede ser el conflicto. Grupos de interés conformes con un “status-quo” que les favorece pero que es perjudicial para otros sectores, pueden oponer resistencia a cambios de fondo. La implementación de reformas institucionales puede ser un proceso tortuoso, al requierir sacrificios por parte de poderes fácticos muy diversos y con objetivos potencialmente muy disímiles. Con suerte podría tomar décadas para que reformas de fondo se arraiguen y tengan un impacto significativo en la prosperidad de los habitantes de un país no desarrollado.
No hay soluciones mágicas si las reformas que un país necesita implementar no son políticamente viables. Sólo la búsqueda paciente de acuerdos duraderos entre los distintos sectores de una sociedad, e incluso entre distintas generaciones, puede marcar la diferencia entre el fracaso y el éxito. En este contexto cobra particular importancia la promoción de una cultura de diálogo que busque acuerdos en lugar de profundizar diferencias.
Esteban Colla-De-Robertis ecolla@u.edu.mx
Más Noticias
México vs Brasil Femenil EN VIVO: la Selección Mexicana se impone por la mínima a la Verde Amarela gracias al gol de Greta Espinoza
El tricolor venció 1-0 a la canarinha en el Estadio Ciudad de los Deportes y se lleva el Gran Jogo

Morena define reglas, tiempos y método, para el proceso electoral 2027: prevé elegir candidatos a gubernatura en junio
En el Consejo Nacional de Morena se llamó a respaldar en unidad la reforma electoral presentada por la presidenta Claudia Sheinbaum

Ballena azul con albinismo sorprende en Baja California Sur: científicos destacan rareza del hallazgo
La presencia de cetáceo albino en Loreto genera interés mundial por la conservación marina en México

Este será el impacto del acuerdo contra los cárteles firmado por EEUU, según un exagente de la DEA
Mike Vigil, exdirector de Operaciones Internacionales de la DEA, explicó a Infobae México las implicaciones de este pacto

¿Quién es Freddy Leyva y qué incidentes tuvo en redes sociales previo a su suspensión de actividades de CD9?
El cantante negó las denuncias en su contra y aseguró que los mensajes viralizados fueron malinterpretados
