La sorprendente historia del migrante que se salvó de la tragedia en Ciudad Juárez

El incendio en la estación del Instituto Nacional de Migración (INM) expuso las deficiencias que ha tenido el Estado mexicano para garantizar la seguridad de las personas en movilidad que buscan una mejor calidad de vida fuera de sus países de origen

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Por azares del destino, un
Por azares del destino, un migrante venezolano logró salir junto a su esposa y su bebé de la estación migratoria de Ciudad Juárez horas antes del siniestro que dejó como saldo 38 personas de origen extranjero fallecidas (Foto: REUTERS/Jose Luis Gonzalez)

La desgracia se hizo presente nuevamente en uno de los sectores más vulnerables de la población luego de que la noche del pasado lunes se registrara un incendio en la estación del Instituto Nacional de Migración (INM) de Ciudad Juárez, Chihuahua.

El siniestro no solo dejó como saldo 39 personas de origen extranjero sin vida, sino que también ha mantenido en incertidumbre a decenas de familias que a miles de kilómetros de distancia se encuentran en espera de tener noticias sobre sus seres queridos que se encontraban detenidos por autoridades migratorias en su afán de alcanzar una mejor calidad de vida fuera de sus países de origen.

De este modo algunos de los testimonios más crudos sobre aquella trágica noche en Ciudad Juárez han comenzado circular, no obstante, entre el cúmulo de información que se ha hecho pública también han destacado historias como la de Elhier David Nieto, un migrante originario de Venezuela que junto a su familia logró salir de aquella estación del Instituto Nacional de Migración (INM) horas antes de que el caos se desatara.

El migrante venezolano, su esposa
El migrante venezolano, su esposa y bebé viven ahora a las afueras de la estación del Instituto Nacional de Migración (INM) en Ciudad Juárez, Chihuahua (REUTERS/Jose Luis Gonzalez)

Estoy vivo de milagro”, declaró Elhier David Nieto a una reportera del medio El Universal. El hombre de 33 años salió de su natal Venezuela -al igual que miles de migrantes- con el objetivo de ingresar a Estados Unidos y buscar los recursos que le permitieran mantener a su pequeño hijo de dos años y a su esposa.

Sin embargo, dicho “sueño americano” se pausó luego de que al llegar a Ciudad Juárez la familia venezolana se quedara sin dinero y alimento, por lo que optaron por pedir ayuda a las autoridades migratorias mexicanas quienes los detuvieron bajo el argumento de que serían trasladados a un albergue.

“El lunes yo pedí ayuda para comer porque no tenía plata, no tenía nada. Al llegar a migración me dijeron que me iban a trasladar a un refugio y nos detuvieron un rato. Yo hablé con mi esposa y decidimos salirnos. Como cosa de Dios yo salí antes, unas horas antes de las 5 o 6 de la tarde”, declaró para el mencionado medio de comunicación el migrante venezolano de 33 años.

Aunque las autoridades han calificado
Aunque las autoridades han calificado las estaciones del Instituto Nacional de Migración (INM) como "albergues" la realidad es que la criminalización para las y los migrantes es una realidad (REUTERS/Jose Luis Gonzalez)

El testimonio recopilado por El Universal relató también que alrededor de las 22:00 horas Elhier se enteró del intenso incendio que se registró en la estación migratoria en donde horas antes había convivido con algunos de los migrantes que perdieron la vida.

“Me siento muy mal porque quizás hubiéramos sido nosotros, mi bebé o yo. Le pido a Dios que tenga misericordia de nosotros, que esto no quede impune porque no somos perros, no somos animales, somos seres humanos y todos tenemos derechos”, mencionó el migrante venezolano.

Del mismo modo, Elhier David Nieto narró que al ingresar a las estaciones del Instituto Nacional de Migración (INM) las y los migrantes son despojados de sus pertenencias a pesar de que dicha estancia se las manejan como un “albergue”.

Tras el intenso incendio, migrantes
Tras el intenso incendio, migrantes pernoctan en la calle a las afueras de la estación del Instituto Nacional de Migración (INM) de Ciudad Juárez (REUTERS/Jose Luis Gonzalez)

Y es que, lo que debía de ser un refugio para las personas en movilidad se ha convertido en una cárcel en donde son detenidos hasta lograr regularizar su proceso migratorio o, en un mal escenario, hasta que sean deportados a sus países de origen.

“Te quitan los zapatos, te desnudan, ellos no dejan pasar nada cuando uno lo aislan en una celda como si fuera un delincuente”, aseguró el migrante venezolano de 33 años para el mencionado medio de comunicación.

Desde aquella noche en la que fallecieron 39 migrantes tras el intenso incendio, Elhier David Nieto, su esposa y su pequeño hijo de dos años pernoctan en la fría acera a las afueras de la estación del Instituto Nacional de Migración (INM) en Ciudad Juárez, pues aseguran que vivir en la calle es más seguro que cualquier albergue o que regresar a Venezuela.