
La cesárea generó mitos y relatos a lo largo de la historia, situándose en el centro de la fascinación desde la antigüedad. Figuras como Apolo y Asclepio en la mitología griega, así como la extendida creencia de que Julio César nació mediante este procedimiento, cimentaron su lugar en el imaginario colectivo.
Sin embargo, la National Library of Medicine destaca que no existe una prueba histórica sólida que confirme estas versiones, y señalan que el origen del procedimiento está relacionado con prácticas más sombrías.
El origen de la cesárea se encuentra envuelto en relatos legendarios. El folclore de China, India, Egipto, Grecia y Roma incluye historias sobre nacimientos extraordinarios a través de la cesárea, con el fin de exaltar a héroes y líderes.

Según Historyextra, “en muchas culturas y religiones del mundo antiguo, desde China hasta la India, desde Egipto hasta Roma, encontramos relatos de una cesárea excepcional que dio a luz al héroe o príncipe de una nación”. Estos relatos, habitualmente, entremezclan elementos sobrenaturales y carecen de confirmación documental.
El término “cesárea” tiene un origen discutido. Aunque es frecuente vincularlo al nacimiento de Julio César, la National Library of Medicine afirma que esto es improbable, ya que su madre Aurelia sobrevivió largo tiempo después del parto, lo que desmonta la leyenda.
El origen etimológico puede estar en el verbo latino “caedere”, que significa cortar, o bien en la “lex caesarea”, una ley romana que dictaba que, en caso de fallecimiento de la madre durante el embarazo o parto, era obligatorio extraer al feto quirúrgicamente. La utilización sistemática del término “cesárea” reemplazó gradualmente a “operación cesárea” desde finales del siglo XVI.

Durante muchos siglos, la cesárea se reservó casi exclusivamente para mujeres ya muertas o moribundas, en obediencia a edictos religiosos o mandatos sociales. El propósito inicial era recuperar el cuerpo del bebé de una madre fallecida o a punto de morir, ya fuera para intentar salvarlo o para que ambos tuvieran entierros separados, según ordenaban ciertos ritos. Se trataba de una medida extrema y no existía intención de que la madre sobreviviese, por lo que la tasa de éxito era mínima.
Existen muy pocos relatos de supervivencia tanto de madre como de hijo tras una cesárea en los primeros registros médicos. Ambas fuentes coinciden en que, probablemente, el caso más antiguo documentado fue el de Jacob Nufer en Suiza hacia 1500. Nufer, especialista en castración de cerdos, realizó la operación a su esposa tras un parto complicado.
Según la National Library of Medicine, el procedimiento contó con la autorización de las autoridades, y la mujer sobrevivió, teniendo posteriormente cinco hijos más, incluidos gemelos. Sin embargo, la autenticidad del caso es incierta, ya que la documentación fue realizada varias décadas después y no existen pruebas independientes. Historyextra añade que en el siglo XVI el médico François Rousset recopiló testimonios de cesáreas exitosas en Francia, aunque estas eran sumamente raras.

El paso de la superstición al conocimiento anatómico supuso un giro gracias a los avances del Renacimiento. Obras como las de Andreas Vesalio en 1543 dieron lugar a un nuevo entendimiento de la anatomía humana y de los órganos implicados en el parto. La National Library of Medicine explica que el acceso a la disección de cadáveres y una mejor formación médica en el siglo XIX facilitaron un conocimiento más riguroso, preparando el terreno para intervenciones futuras con mayor seguridad.
Los siglos XVII y XVIII fueron testigos de transformaciones relevantes gracias a la introducción de tecnologías y cambios sociales. Historyextra destaca la aparición del fórceps obstétrico en Inglaterra, desarrollado por el clan Chamberlen como alternativa a la cesárea en partos obstruidos. La apropiación de estos instrumentos por cirujanos varones relegó a las parteras y cambió el control del parto en Europa por generaciones.
Fuera del contexto europeo, existen ejemplos de cesáreas exitosas en países africanos. Historyextra recoge testimonios sobre la práctica de la intervención en Uganda y Ruanda usando preparados vegetales y anestésicos naturales. Estos casos reflejan que la cesárea no es exclusiva de la medicina occidental, sino una práctica adaptada a contextos diversos.
La consolidación definitiva de la cesárea en la medicina moderna se produjo únicamente con los avances en antisepsia, anestesia y técnica quirúrgica en los siglos XIX y XX. Fue entonces cuando el objetivo de salvar tanto a la madre como al recién nacido se hizo alcanzable, transformando la cesárea de un procedimiento de emergencia en una práctica habitual para casos de riesgo. Hoy, la historia de la cesárea es reflejo de la continua transformación del conocimiento médico y de los valores sociales, religiosos y científicos de cada época.
Últimas Noticias
Rivalidades ocultas, pócimas letales y mujeres poderosas: así nació el Caso de los Venenos en la corte de Luis XIV
La confesión de Marie-Madeleine d’Aubray desató una investigación que involucró a aristócratas y hechiceras. Los secretos de una crisis que transformó para siempre la historia de la monarquía francesa

La historia detrás de los únicos 11 nacimientos que ocurrieron en la Antártida
Durante décadas, las bases científicas internacionales registraron episodios únicos de alumbramientos. Cómo las acciones políticas y los acuerdos internacionales impulsaron episodios excepcionales en el continente blanco, según National Geographic

La vida de Boris Karloff, el actor que le puso el cuerpo a Frankenstein y se convirtió en la cara del cine de terror
El artista murió el 2 de febrero de 1969 cuando tenía 81 años. Había decidido no hacer la carrera diplomática para dedicarse a actuar. De su debut a los nueve años a ser una estrella de Hollywood
La hazaña de Balto y Togo, los perros que guiaron el trineo con vacunas para salvar a decenas de chicos de una epidemia mortal
El 2 de febrero de 1925, luego de un recorrido agotador sobre la nieve y el hielo, un trineo guiado por Gunner Kaasen llegó cargado de suero al pueblo de Nome, afectado por una epidemia de difteria y aislado del resto del mundo

La historia del robo de los 119 cuadros de Pablo Picasso: la audacia de los ladrones y la sombra de la mafia detrás del golpe
Tres hombres encapuchados y armados permanecieron en el Palacio de los Papas tras el cierre. En la madrugada del 1 de febrero de 1976, redujeron a los vigilantes y descolgaron las obras, que luego se llevaron en una furgoneta



