Dos cazadores escapan de la muerte en Luisiana tras recurrir a la fe en un momento crítico

Una salida rutinaria por los pantanos de Nueva Orleans se transformó en un relato de supervivencia, en el que la esperanza y la oración resultaron decisivas para el desenlace favorable

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Dos hombres con ropa sucia y mochilas caminan en el agua de un pantano oscuro con árboles y musgo español, tomados de la mano. El atardecer ilumina el fondo.
Dos cazadores en los pantanos de Luisiana demuestran la fuerza de la fe y la oración al sobrevivir a una situación extrema en una salida de rutina que se volvió crítica. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Una travesía de caza de patos en las aguas cercanas a Nueva Orleans se transformó en una experiencia límite para Gerry Ponson y su amigo Mac, quienes sobrevivieron tras horas expuestos a la hipotermia y a una situación de desesperanza extrema.

El rescate, relatado en detalle por Fox News Digital, estuvo marcado por la súplica final de Ponson y la llegada de un barco cuyo nombre, Second Chance, coincidió literalmente con las palabras que él había pronunciado minutos antes.

Este hecho definió el sentido que los sobrevivientes dieron a su salvamento y tuvo un impacto decisivo en la vida de Ponson, modificando su relación con la fe y su futuro personal.

La secuencia de acontecimientos comenzó durante una expedición anual de caza. Ponson, capitán experimentado, conducía a su amigo Mac y al perro golden retriever Booga en una embarcación de 5,2 metros a través de la bahía, partiendo a las 4:30 de la madrugada.

Según reconstruye Fox News Digital, Ponson acostumbraba a revisar las condiciones meteorológicas antes de embarcarse, pero esa madrugada una tormenta repentina —fenómeno habitual en el norte del golfo— sorprendió a la tripulación con vientos fuertes y olas de gran altura.

Dos hombres con chalecos salvavidas, uno sosteniendo un golden retriever, están en el agua junto a su bote de pesca volcado. Un barco de rescate se acerca por la niebla.
Dos hombres y un golden retriever se aferran a su embarcación volcada en las gélidas aguas cerca de Nueva Orleans mientras un barco de rescate, el 'Second Chance', se aproxima a través de la niebla matutina para salvarlos (Imagen Ilustrativa Infobae)

La embarcación volcó en segundos, lanzando a los tres al agua, cuya temperatura apenas superaba los 0 °C.

Ponson logró aferrarse al mástil del bote y al chaleco salvavidas de Mac, alternando esfuerzos para mantenerlo a flote y sujetar a Booga.

Tras más de una hora luchando contra el frío intenso y la fatiga, comprendió que no podía sostener a ambos simultáneamente. Decidió soltar al perro, confiando en que pudiese nadar hasta la orilla.

Durante las horas siguientes, Ponson y Mac enfrentaron los síntomas iniciales de hipotermia, mientras la esperanza de ver otro barco en el canal se desvanecía.

Ponson, conocido por su escepticismo respecto a los milagros y la religión, recordó entonces una frase que su hermana Penny Ponson le repetía: “Dios te ama y no puedes hacer nada al respecto”.

El rescate en Nueva Orleans tras el naufragio de Gerry Ponson y Mac contó con la intervención de un barco llamado 'Second Chance', exactamente como pidió Ponson en su súplica (Fox News)
El rescate en Nueva Orleans tras el naufragio de Gerry Ponson y Mac contó con la intervención de un barco llamado 'Second Chance', exactamente como pidió Ponson en su súplica (Fox News)

Cuando el desenlace fatal parecía inminente, elevó una súplica sencilla: “Si estás ahí, por favor, mándanos un barco. Dame una segunda oportunidad”, relató a Fox News Digital.

Apenas un minuto después, una silueta emergió de la niebla. Era un bote que, al acercarse, mostró el nombre “Second Chance” en el casco, replicando de manera literal el pedido de Ponson.

Los rescatistas subieron a ambos hombres a bordo y los trasladaron a una nave mayor; desde allí, un helicóptero evacuó de urgencia a Mac, quien requirió atención hospitalaria inmediata.

Un accidente en la bahía y el giro vital de los sobrevivientes

El accidente, ocurrido durante una expedición tradicional de caza, puso a prueba la resistencia física y emocional de Ponson y Mac, quienes soportaron temperaturas cercanas al punto de congelación y el riesgo de ahogamiento.

El rescate por la tripulación del “Second Chance” no solo salvó sus vidas, sino que determinó un cambio radical en la perspectiva vital de Ponson.

El episodio catalizó su decisión de formalizar su relación sentimental y reconfiguró su vínculo con la fe.

Ya en tierra firme, Shannon, pareja de Ponson, los aguardaba en el muelle entre lágrimas, mientras Booga apareció allí ileso.

En ese momento, Ponson le propuso matrimonio a Shannon, sugiriendo que la boda se celebrara el domingo de Pascua, fecha asociada tanto al accidente como a su despertar espiritual.

La ceremonia tuvo lugar esa primavera en una capilla de Nueva Orleans, con Mac como padrino —aún en silla de ruedas— y Booga en el rol de “mejor perro”.

La inesperada tormenta en la bahía sorprendió a la tripulación, provocando el vuelco del bote y poniendo en riesgo la vida de Ponson, Mac y el perro Booga (Fox News)
La inesperada tormenta en la bahía sorprendió a la tripulación, provocando el vuelco del bote y poniendo en riesgo la vida de Ponson, Mac y el perro Booga (Fox News)

Fe, testimonio y divulgación de la experiencia

Tras el accidente, Gerry Ponson asumió labores en la iglesia Celebration Church, combinando su oficio de capitán con el de predicador urbano, y compartió su experiencia como testimonio de transformación espiritual.

El relato se difundió ampliamente gracias al libro When God Winks at You de Squire Rushnell y Louise DuArt, quienes acuñaron el término “Godwink” para describir episodios en los que la coincidencia parece guiada por una intención superior.

Ponson atribuye el rescate a una confluencia entre azar y providencia, y sostiene que el episodio redefinió su propósito y su manera de entender la vida.

Como documenta Fox News Digital, la historia se mantiene como un ejemplo de cómo un episodio extremo en la naturaleza puede desencadenar cambios profundos en la fe, las relaciones personales y el sentido de misión de quienes lo atraviesan.

El caso de Ponson y su familia ilustra cómo una situación límite puede marcar un antes y un después, no solo en la supervivencia física, sino en la reconstrucción de creencias y proyectos vitales.