El acento de Nueva York pierde terreno en la vida cotidiana, según un estudio

Un informe de The Word Finder advierte que la pronunciación típica de la ciudad es una de las que más rápido desaparece en Estados Unidos, afectada por la movilidad y la globalización lingüística

Guardar
El informe de The Word
El informe de The Word Finder señala que el acento neoyorquino es uno de los dialectos regionales que desaparecen más rápido en Estados Unidos (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un informe reciente elaborado por The Word Finder, plataforma digital dedicada a tendencias lingüísticas, revela que el acento distintivo de la ciudad de Nueva York figura entre los dialectos regionales cuyo uso cotidiano disminuye con mayor notoriedad en Nueva York y el resto de Estados Unidos.

Este fenómeno es producto de una transformación profunda en el paisaje lingüístico nacional, impulsada por la combinación de movilidad demográfica, globalización e interacción constante de comunidades diversas, factores que favorecen la atenuación progresiva de los rasgos fonéticos más reconocibles.

¿Por qué disminuye el acento de Nueva York?

La investigación, basada en un relevamiento a más de tres mil habitantes del país, destaca que cerca del 60% de los estadounidenses manifiesta cierto rechazo al escuchar el acento neoyorquino, aunque una proporción considerable lo asocia con cualidades positivas como fiabilidad, simpatía o atractivo.

Este contraste evidencia la complejidad de las percepciones sociales respecto a los dialectos y expone una tendencia estructural: la desaparición paulatina de formas de habla intensamente locales, un fenómeno que afecta especialmente a Nueva York y otras ciudades muy expuestas a flujos migratorios y cambios culturales.

Percepciones sociales frente a los acentos

El informe de The Word Finder sitúa al acento de Nueva York en el duodécimo puesto entre los dialectos que más han reducido su frecuencia de uso. Aunque esto no augura una extinción inminente, la estadística marca la velocidad con que los hablantes adaptan su pronunciación a contextos profesionales, educativos o geográficos. En este proceso, las variantes más acentuadas suelen ceder ante la presión por una mayor neutralidad fonética.

Acentos en riesgo y causas

Cerca del 60% de los
Cerca del 60% de los estadounidenses expresa rechazo al acento de Nueva York, aunque parte de la población lo asocia con atributos positivos (Imagen Ilustrativa Infobae)

Entre los dialectos considerados más vulnerables, el informe señala en los primeros lugares al acento de los Apalaches, al del sur de Estados Unidos y al de Luisiana. Son formas lingüísticas estrechamente asociadas a contextos e historias comunitarias profundas, lo que a la vez las convierte en emblemas identitarios y en elementos susceptibles a la erosión.

Según el estudio, estos acentos funcionan como marcadores culturales, pero la movilidad interna y el mestizaje lingüístico tienden a diluirlos entre las nuevas generaciones.

El fenómeno no es exclusivo de Nueva York. El informe subraya que numerosas entonaciones de diversas regiones atraviesan presiones similares, especialmente en ámbitos donde los hablantes migran o buscan integrarse en espacios culturales ajenos. Así, se produce una suavización de los acentos más notorios, una adaptación ligada a la necesidad de comunicación efectiva y a esquivar la discriminación o los prejuicios vinculados a la pertenencia local.

Lingüistas y expertos en tendencias lingüísticas consultados por The Word Finder señalan que los dialectos que menos retroceden comparten un rasgo clave: presentan matices fonéticos más sutiles, lo que facilita su aceptación fuera del contexto de origen.

Ejemplos incluyen el acento del interior del norte, el del noroeste del Pacífico y el del suroeste. Estas variantes, al carecer de particularidades muy marcadas, logran conservarse más estables frente a las migraciones y los cambios culturales.

El rol de los medios en la persistencia de los acentos

Una variable central en la permanencia simbólica de ciertos acentos es el peso de los medios de comunicación. El acento de Nueva York y otros como los de Nueva Inglaterra o Filadelfia mantienen visibilidad gracias a su presencia en películas, series y noticieros, asegurando el reconocimiento nacional aunque su uso real decline en la vida cotidiana.

Esta exposición mediática contribuye a preservar el imaginario colectivo sobre determinadas formas de hablar, incluso cuando la frecuencia efectiva de los acentos disminuye.

Mapa de acentos en desaparición y persistencia

Los dialectos de los Apalaches,
Los dialectos de los Apalaches, el sur y Luisiana encabezan la lista de acentos con mayor riesgo de desaparición según percepciones sociales (Imagen Ilustrativa Infobae)

El estudio enumera los diez acentos cuya desaparición perciben como más acelerada los estadounidenses. Encabezan la lista los dialectos de los Apalaches, el sureño y el de Luisiana, todos asociados a regiones geográficas bien delimitadas y tradiciones históricas arraigadas.

También figuran entre los más relegados el acento del suroeste del Pacífico, el del valle del Hudson, el denominado Atlántico medio, el propio de la zona metropolitana de Boston, el de Baltimore, el de las Montañas Rocosas y el de Nuevo inglés mexicano.

Aunque la encuesta se basa en percepciones sociales y no en análisis fonéticos formales, el caso del acento neoyorquino exhibe la tensión entre presencia mediática y práctica diaria. La cultura popular de Estados Unidos conserva expresiones como pedir un “caw-fee” en lugar de “coffee”. Estas variantes sobreviven en la memoria colectiva aunque su uso concreto disminuya poco a poco en las nuevas generaciones.

Según la plataforma de tendencias lingüísticas, se reconocen más de treinta dialectos principales en el territorio estadounidense. El acento neoyorquino, junto con los de Nueva Inglaterra y Filadelfia, se preveía que ocuparan posiciones más altas en el índice de desaparición por la intensidad de sus particularidades, pero la constante visibilidad que le otorgan los medios masivos podría contribuir a su persistencia simbólica.