Lluvia helada cayó el viernes en diversas zonas de Texas al comenzar una tormenta invernal de gran magnitud que amenaza con nieve, aguanieve, hielo, temperaturas extremadamente bajas y extensos cortes de energía, afectando aproximadamente a la mitad de la población de Estados Unidos. Los meteorólogos advirtieron que los daños podrían equipararse a los de un huracán.
Las escuelas en Chicago y otras ciudades del centro-norte suspendieron las clases, las aerolíneas cancelaron miles de vuelos previstos para el fin de semana, las iglesias trasladaron los servicios dominicales a internet y el Grand Ole Opry en Nashville, Tennessee, decidió realizar su evento radiofónico del sábado por la noche sin público. Los desfiles de carnaval en Luisiana fueron cancelados o reprogramados.
Al menos 182 millones de personas estaban bajo avisos o alertas de hielo y nieve, y más de 210 millones recibieron advertencias de clima frío, muchas de ellas superpuestas. Las compañías eléctricas se preparaban para interrupciones en el suministro, ya que el peso del hielo sobre árboles y líneas eléctricas puede provocar caídas incluso después de que la tormenta haya pasado.
Se prevé que, tras avanzar hacia el sur, la tormenta se desplace hacia el noreste, dejando alrededor de 30 centímetros de nieve desde Washington, D.C. hasta Nueva York y Boston, según pronosticó el Servicio Meteorológico Nacional.
El aire ártico, procedente de Canadá, obligó a cancelar las clases en numerosas escuelas del centro-norte. Se espera que la sensación térmica alcance los 40℃ bajo cero (40℉ bajo cero), un ambiente capaz de causar lesiones por congelación en apenas diez minutos, lo que hace demasiado peligroso caminar a la escuela o esperar el autobús. Una vez superada la tormenta, el deshielo será paulatino. El hielo puede acumular varios cientos de kilos sobre líneas eléctricas y ramas, haciéndolas especialmente vulnerables a romperse, más aún si hay viento.
En al menos once estados del sur, desde Texas hasta Virginia, la mayoría de los hogares utilizan calefacción eléctrica, según la Oficina del Censo de Estados Unidos.
A continuación, la cobertura minuto a minuto del temporal:
La Policía de Oxford, en Mississippi, publicó en sus redes sociales esa advertencia, en un mensaje acompañado por una foto en la que se ve un auto accidentado.
Aire ártico gélido ha descendido sobre el área de DC y ahora la región espera una de las tormentas invernales más severas que ha enfrentado en años. La tormenta, que se perfila para producir una combinación espesa y similar al cemento de nieve y hielo desde esta noche hasta la noche del domingo, será seguida por un periodo de frío históricamente prolongado que podría extenderse más allá del Día de la Marmota.
La gobernadora de Virginia, Abigail Spanberger (demócrata), advirtió a los residentes que se prepararan para la posibilidad de “cortes de electricidad significativos y prolongados” durante y después de la tormenta invernal, que esperaba que fuera “catastrófica”.
“Debido al viento que prevemos, al hielo y a las temperaturas bajo cero, esperamos que Virginia sufra cortes de electricidad incluso después de que haya dejado de nevar”, afirmó la funcionaria, durante una rueda de prensa celebrada el sábado por la tarde, en la que instó a los virginianos a prepararse desde temprano.
Casi 10.000 vuelos programados para el fin de semana en Estados Unidos fueron cancelados debido a una fuerte tormenta que se espera cause estragos en gran parte del país, con la amenaza de cortar el suministro eléctrico por días y colapsar las principales carreteras.
El gobierno de Donald Trump implementó medidas a lo largo de la Costa Este la mañana de este sábado en preparación para la tormenta invernal que se aproxima. El presidente republicano afirmó que aprobaría declaraciones de emergencia para Carolina del Sur y Virginia.
“Con la ayuda de FEMA y nuestros socios estatales, mantendremos a todos a salvo y nos aseguraremos de que ambos estados tengan el apoyo que necesitan,” escribió en Truth Social. Y agregó: “Continuaremos monitoreando y permaneciendo en contacto con todos los estados en la trayectoria de esta tormenta”.
La ciudad de Nueva York activó este 24 de enero de 2026 el máximo nivel de emergencia ante la llegada de una tormenta de nieve que podría dejar entre 20 y 30 centímetros (8 y 12 pulgadas) de acumulación en menos de 48 horas. El evento, que impacta a la totalidad de los cinco distritos y a su área metropolitana inmediata, inicia la madrugada del domingo 25 y se prevé que dure hasta la tarde del lunes 26, según los modelos del Servicio Meteorológico Nacional. El fenómeno obligó al gobierno local a movilizar recursos extraordinarios y a advertir sobre posibles alteraciones severas en servicios esenciales y transporte, de acuerdo con CBS News New York.
Al menos 21 estados han declarado el estado de emergencia, mientras gran parte de Estados Unidos se prepara para una intensa tormenta invernal que durará todo el fin de semana. Entre ellos se encuentran: Alabama, Arkansas, Delaware, Georgia, Kansas, Kentucky, Luisiana, Maryland, Misisipi, Misuri, Nebraska, Nueva Jersey, Nueva York, Carolina del Norte, Ohio, Pensilvania, Carolina del Sur, Tennessee, Texas, Virginia y Virginia Occidental.
La alcaldesa de Washington DC, Muriel E. Bowser (demócrata), también declaró el estado de emergencia el viernes.
Millones de habitantes en Estados Unidos enfrentan desde el viernes 23 de enero una de las tormentas invernales más extensas y severas registradas en la última década, según reportes oficiales del Servicio Meteorológico Nacional (NWS) y datos difundidos por CBS News y NBC News. El evento afecta a más de 200 millones de personas, con impactos directos en 35 estados, y ha obligado a declarar la emergencia en 17 estados y Washington D. C.

Se espera que una gran tormenta invernal azote grandes franjas del centro, este y sur de Estados Unidos este fin de semana, trayendo una mezcla de temperaturas bajo cero, fuertes nevadas y hielo.

