El pueblo de Andalucía que es uno de los más bonitos de Córdoba: herencia multicultural y privilegiado entorno

La localidad entra dentro de los lugares más agraciados de la provincia con sus calles estrechas y casas blancas

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Castillo de Iznájar (Turismo de
Castillo de Iznájar (Turismo de la Subbética)

El pueblo de Iznájar, enclavado en el sur de la provincia de Córdoba, se ha consolidado como uno de los pueblos más bonitos de la región por su patrimonio monumental, su herencia multicultural y un privilegiado entorno natural. Esta localidad cordobesa ha sido finalista de la sección Viajes National Geographic del mes de febrero para encontrar el lugar más agraciado de Andalucía.

Iznájar está situado junto al río Genil y destaca por conservar un pasado árabe, visible en su urbanismo de calles estrechas y empedradas o las casas blancas decoradas con flores que le aportan color y vitalidad durante todo el año. La influencia musulmana sigue presente, fruto de haber formado parte de la rebelión muladí de Umar ben Hafsún en el siglo IX y de permanecer bajo dominio islámico durante varios años.

El pueblo está coronado por un castillo que comenzó a levantarse a mediados del siglo VIII por constructores hispanovisigodos. La fortaleza alcanzó su estructura definitiva entre los siglos XI y XII, aunque la conquista cristiana encabezada por Fernando III El Santo trajo las últimas modificaciones en el siglo XV. Este monumento estructura el paisaje urbanístico del pueblo, pero también constituye uno de los mejores ejemplos de fortificación conservada en Andalucía.

El paisaje que rodea a la localidad debe parte de su atractivo al Embalse de Iznájar, o como es conocido: el Lago de Andalucía. Se trata del embalse de mayor tamaño de la Comunidad Autónoma, siendo superado solo por el Embalse de Almendra a nivel nacional. Además, al borde del embalse se encuentran playas de interior frecuentadas para el baño en el paraje de Valdearenas y la práctica de deportes acuáticos como el Paddle Surf.

Un recorrido patrimonial como espacios para el romanticismo

El recorrido por el patrimonio de Iznájar no se queda únicamente en su castillo, sino que también conduce hasta la parroquia de Santiago Apóstol, situada en el punto más alto del municipio. Es un templo de origen renacentista, encuadrado en la parte medieval, y que alberga en su interior un Retablo Mayor de estilo barroco.

Playa de Valdearenas, en Córdoba
Playa de Valdearenas, en Córdoba (Adobe Stock).

La Biblioteca Municipal es uno de los ejemplos de la transformación de los edificios históricos del pueblo, ya que está ubicada en una ampliación del castillo realizada en el siglo XVIII. Se convirtió en uno de los centros culturales más emblemáticos de la villa en 1989.

Otro de los enclaves de visita obligada es el Rincón del Beso, uno de los lugares más románticos de la provincia cordobesa. Una pequeña plaza situada en el lateral del Patio de las Comedias, que se presenta con una decoración de azulejos andaluces y flores sobre paredes encaladas, que invitan a la fotografía y el paseo. Este punto se ubica sobre el antiguo zoco medieval y debe su nombre actual a las representaciones teatrales que se celebraban allí durante el siglo XVI.

Continuando la ruta por Iznájar, el mirador junto a la Torre de San Rafael permite contemplar la parte baja del pueblo y el paisaje de olivos y casas blancas. Dentro de esta torre tiene su sede la Hermandad de los Apóstoles, una de las cofradías más antiguas de la Semana Santa local. Además, el Patio de las Comedias ha sido galardonado en diversas ocasiones por la Diputación de Córdoba.

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Finalmente, para terminar el recorrido por el pueblo andaluz, hay que parar en el Banco de los Abrazos, situado en la Plaza de la Torre.También el azulejo del mirador de San Rafael es un punto para perpetuar recuerdos, ya que se invita a los visitantes a dejar candados como testimonio de promesas y deseos.

Tradición, vida cotidiana y proyección turística

Más allá de su patrimonio monumental y sus calles, Iznájar favorece la vida en calma y el disfrute por el entorno. Recorrer sus calles, detenerse en los miradores que asoman al embalse o descubrir rincones tan bonitos como el Patio de las Comedias, configuran una experiencia completa.

La identidad de Iznájar está marcada por su herencia multicultural, su entorno natural y su oferta cultural y romántica. Esta localidad ocupa, actualmente, un puesto en los referentes del turismo de interior.