
Celanova, situada en la provincia de Ourense, destaca como uno de los enclaves con mayor valor histórico y cultural de Galicia. Su patrimonio está encabezado por el imponente Monasterio de San Salvador, un complejo monumental fechado en el siglo X que ha sido clave en la historia de la localidad. Las calles empedradas y la arquitectura tradicional de esta villa reflejan siglos de historia y convierten este lugar en un entorno único. Pero esto no es todo.
Además de su legado cultural, Celanova cuenta con un entorno natural privilegiado, rodeado de montañas, valles y bosques que ofrecen paisajes espectaculares. A solo 22 kilómetros de la ciudad de Ourense, es un destino accesible para quienes buscan combinar historia, cultura y tranquilidad en un mismo viaje. Su ambiente sereno y sus rutas naturales hacen de esta villa una opción perfecta para una escapada cultural y de desconexión.

Qué ver en Celanova: un paseo por la localidad
Celanova es la fusión perfecta entre cultura e historia. Su patrimonio arquitectónico es la principal prueba de ello. El Monasterio de San Salvador es una de las grandes joyas de Celanova. Se trata de un templo icónico del barroco gallego que combina elementos románicos y renacentistas. Su claustro y su iglesia son visitas obligadas, así como lo más desatacado de este municipio, junto con la pequeña capilla de San Miguel, una de las iglesias mozárabes mejor conservadas de la península ibérica.
Por su parte, el casco histórico invita a pasear por calles empedradas donde se encuentran casas señoriales y plazas con encanto, como la Praza Maior, que está justo delante del monasterio. A las afueras, el Castro de Castromao y el Santuario de A Virxe do Cristal ofrecen una conexión con el pasado celta del municipio y las tradiciones religiosas de la región.
Senderismo en Celanova
El arte y la historia no es el único atractivo de esta localidad, la naturaleza es también parte de su patrimonio. Así, Celanova ofrece numerosas opciones para los amantes del senderismo. Su entorno natural, marcado por montañas, valles y bosques, permite explorar rutas que combinan la arquitectura de la localidad con un entorno natural único.
Una de las rutas más destacadas es la del Monte da Pena, que ofrece vistas panorámicas de la comarca y permite adentrarse en frondosos bosques de robles y castaños. Otra opción es el sendero que conecta Celanova con el Castro de Castromao, un antiguo asentamiento celta desde donde se puede apreciar la belleza del valle.
Además, el municipio cuenta con rutas de menor dificultad, ideales para familias, como los paseos por los alrededores del Santuario de A Virxe do Cristal o las riberas del río Arnoia.
Cómo llegar
A Celanova se puede llegar a través de distintos medios de transporte. Para quienes decidan ir en coche, la opción más rápida es la carretera OU-540, que lleva al pueblo en un tiempo aproximado de 30 minutos. Para quienes opten por el transporte público, existen líneas de autobús que conectan Celanova con Ourense y otros municipios cercanos. Aunque la localidad no cuenta con estación de tren, la estación de Ourense, a 22 kilómetros, es la más cercana y tiene conexiones directas con Madrid y A Coruña.
<br/>
Últimas Noticias
El impresionante castillo de Francia que se vende por 8,5 millones de euros y fue ocupado en la Segunda Guerra Mundial
Esta fortaleza se construyó en el siglo XVIII y fue restaurada posteriormente tras la contienda y ahora busca nuevo propietario

Una azafata explica cuál es el mejor momento del vuelo para ir al baño
La experta da las claves para evitar colas, aglomeraciones o pasarlo mal durante el viaje

La estación de esquí de Baqueira-Beret, la más grande de Cataluña con 170 kilómetros esquiables y más de 2.500 metros de altura
Enclavada en el corazón del Val d’Aran, esta estación ofrece un abanico de posibilidades para disfrutar del invierno en su máxima expresión gracias a sus increíbles instalaciones y actividades

La granja a las afueras de París perfecta para visitar en primavera: cultivan tulipanes y los visitantes pueden crear sus propios ramos
Los turistas acuden desde las afueras de la capital francesa para seleccionar flores de temporada, pero también frutas y verduras

Adrián Lafuente, de Salamanca a dar la vuelta al mundo en 1.000 días sin utilizar el avión: “Ahora le doy mucho más valor a abrir el grifo o a dormir en un colchón”
Este joven salmantino regresó a La Alberca el pasado 28 de febrero después de una travesía de 1.000 días por el mundo y cuenta a ‘Infobae’ su lucha por la sostenibilidad, sus experiencias y cómo le ha cambiado personalmente




