¿Mbappé, Bellingham o Brahim? La encrucijada de Arbeloa con una plantilla adaptada a las bajas

El entrenador del club blanco ha recuperado a algunas de las estrellas del equipo y ahora tendrá que volver a configurar la estructura

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El entrenador del Real Madrid, Álvaro Arbeloa (Europa Press)
El entrenador del Real Madrid, Álvaro Arbeloa (Europa Press)

Brahim Díaz se ha convertido en uno de los protagonistas inesperados del tramo final de temporada en el Real Madrid. Su papel en el equipo ha cambiado de manera radical, pasando de la suplencia y la incertidumbre a ser una de las piezas indispensables para Álvaro Arbeloa. La transformación comenzó a principios de marzo, cuando el propio Brahim decidió dar un paso adelante y reclamar un hueco en el equipo. Ante la larga lista de bajas por lesión que vivía la plantilla, el internacional marroquí aprovechó su momento para reivindicarse y Arbeloa apostó por él. Ahora el regreso de Mbappé y Bellingham tras lesión complica esa continuidad en la titularidad blanca.

Brahim Díaz acumula cinco titularidades consecutivas bajo la dirección de Arbeloa, una racha inédita para él en la presente campaña. Uno de los momentos clave de este nuevo ciclo fue en el derbi madrileño, cuando Brahim forzó el penalti que transformó Vinícius Júnior y que resultó determinante para la remontada blanca. Esta acción simbolizó su relevancia en los partidos importantes y su capacidad para influir en el desarrollo ofensivo del equipo.

La situación de Brahim contrasta con la que vivió con anterioridad. Durante la etapa de Xabi Alonso como técnico, el futbolista no encontró el espacio que buscaba. Las lesiones en la plantilla no se tradujeron en minutos para él y su rol quedó limitado a actuaciones esporádicas. Sin embargo, la llegada de Arbeloa supuso un cambio radical en su estatus. El técnico ha valorado su polivalencia y su habilidad para recibir entre líneas, desbordar y proporcionar velocidad al juego en los últimos metros.

El jugador del Real Madrid Brahim Diaz (REUTERS/Pavel Mikheyev)
El jugador del Real Madrid Brahim Diaz (REUTERS/Pavel Mikheyev)

El mediapunta marroquí ha demostrado ser un complemento ideal para el nuevo sistema de Arbeloa, que busca un equipo equilibrado, asociativo y con dinamismo tanto en la fase ofensiva como en la defensiva. Brahim ha mostrado su capacidad para conectarse con los delanteros y para crear ventajas en zonas de peligro. Especialmente significativa fue su actuación en la eliminatoria contra el Manchester City, donde supo explotar los espacios y convertirse en una fuente constante de desequilibrio para la defensa rival. Su facilidad para girar, filtrar pases y habilitar a compañeros como Vinícius y Valverde aportó una dimensión extra al ataque blanco.

En el vestuario, la competencia por un puesto en el once sigue siendo feroz, sobre todo con la presencia de jugadores como Arda Güler, Jude Bellingham y la inminente llegada de Kylian Mbappé. Arbeloa ha confiado en él y el jugador ha respondido con hechos y datos sobre el terreno de juego. El problema es que no es el único que clama por su hueco en el once inicial. El regreso del delantero francés tras su lesión de rodilla, al que se suma la vuelta de Bellingham, pone en una tesitura complicada al técnico del club blanco.

El regreso de Mbappé y Bellingham

Álvaro Arbeloa no ha vivido una temporada sencilla en cuanto a lesiones se refiere. El hecho de tener lesionado a una de las grandes estrellas del club blanco, Mbappé, durante más de un mes supuso un reajuste en la plantilla. Fue necesario reestructurar el esquema y buscar otras opciones que suplieran la capacidad goleadora del francés. En Valverde y Vinicius encontró a los mejores aliados. Pero todavía había otro revés que solventar: la baja de Bellingham. El técnico blanco necesitaba alguien que creara, que diera ese último pase, que acompañara la jugada y, también, que pudiera anotarse un tanto. Esa persona la encontró en Arda Güler, pero también en un Brahim al que habían olvidado.

El entrenador del Merengue no anduvo con rodeos y mostró su enfado con la actitud del argentino que a los pocos minutos de haber ingresado se excedió con el árbitro y recibió la roja en la histórica derrota en el Santiago Bernabéu

La Copa África volvió a situar al jugador en su sitio y las bajas le dieron la opción de demostrar sobre el campo su valía. Ahora, Arbeloa tiene que resolver la encrucijada de a quién dar la titularidad, a los que dieron la cara por los colores blancos cuando la enfermería tenía lista de espera o a los jugadores que llegan de lesión.