El Real Madrid cambia la cara para imponerse al Benfica en Lisboa y encarrila los playoff de Champions

El gol de Vinicius desató la polémica, pero dio la victoria al club blanco por 0-1

Guardar
Los jugadores del Real Madrid
Los jugadores del Real Madrid (REUTERS/Rodrigo Antunes)

Vinicius dio alas al Real Madrid en una noche marcada por la polémica. Fue el brasileño el autor del único gol del club blanco en el partido ante el Benfica en Champions. Más bien un golazo tras coger el balón en banda, penetrar hacia el centro y buscar el palo largo. Un tanto que sirvió de recompensa para un equipo que prácticamente desde el inicio había dominado el encuentro. Fue también ese gol el que desató la polémica y obligó al árbitro a activar el protocolo antirracista por insultos contra el brasileño. Con la ventaja en el marcador de los de Álvaro Arbeloa, el partido quedó roto y ambos equipos se lanzaron al ataque. Ni los 12 minutos de tiempo extra permitieron a ninguno de los dos equipos ver portería.

El Real Madrid acudía a la cita de Champions con la moral renovada tras arrancar la semana como líder de la competición doméstica después de que el FC Barcelona cayera ante el Girona. Con la euforia liguera aterrizaban en Lisboa para afrontar el partido de ida de los playoff de Champions. Los de Álvaro Arbeloa afrontaban el duelo con la necesidad de cambiar la estrategia y evitar repetir los errores cometidos durante el partido de la fase de liguilla, donde los blancos perdieron por 4-2. Durante los primeros compases del partido no se vio nada diferente al duelo anterior.

El Benfica rondó el área blanca durante los primeros minutos y, por un momento, un dejà vu cruzó la mente de los aficionados madridistas. Unos pensamientos que rápido quedaron borrados tras un disparo de Mbappé que acabó en las manos de Trubin. A partir de ese momento, los blancos empezaron a despertar, se hicieron los dueños y señores del balón y poco a poco fueron encontrando huecos en la defensa del club portugués a medida que el Benfica destensó el muro defensivo que había armado.

El partido de Champions entre
El partido de Champions entre el Real Madrid y el Benfica (REUTERS/Rodrigo Antunes)

Güler y Vinicius pusieron a prueba a Trubin con dos misiles, mientras Courtois protegía la portería blanca con un impecable paradón al dardo envenenado que mandó Aursnes. La gran ocasión de los blancos llegó después de que se parara el juego tras un encontronazo entre Rafa Silva y Tchouaméni. Fue Vinicius quien inició la embestida blanca cediendo para Carreras, que mandó un balón para Camavinga y este para Mbappé. El francés no dudó y disparó contra la portería del Benfica, pero el balón se marchó muy por encima de los palos.

A falta de tres minutos para el final de la primera mitad, el Real Madrid todavía tuvo tiempo de protagonizar dos nuevas ocasiones, una de Mbappé y otra de Güler, que volvieron a obligar al portero ucraniano a mostrar su mejor versión. El pitido que indicó el final de la primera mitad llegó sin que ninguno de los dos equipos fuera capaz de mover el marcador.

El gol de Vinicius desata la polémica

Con el sonido que indica el arranque de la segunda parte llegó el gol del Real Madrid. Fue de las botas de Vinicius, que cogió el balón en su banda (la izquierda), se metió hacia dentro y disparó para meter el balón por la escuadra. A partir de ese momento, se desató la polémica. El primero en ver la tarjeta amarilla fue el propio brasileño por su celebración. Tras ello, el delantero blanco indicó al árbitro que había recibido insultos racistas por parte de Prestianni. El colegiado activó inmediatamente el protocolo antirracista, aunque no pudo comprobar los hechos debido a que el jugador del Benfica se había tapado la boca.

El entrenador del Atlético de Madrid tuvo un cruce con el brasileño en la Supercopa de España

Pasaron diez minutos antes de que el partido se volviera a reanudar. Para entonces el duelo estaba totalmente roto, mientras la tensión iba in crescendo. Tras una entrada de Vinicius para evitar un disparo del rival, Mourinho reclamó la segunda tarjeta para el brasileño, pero fue él quien vio la cartulina, para finalmente ser expulsado. Poco a poco el encuentro volvió a acoger cierta calma. Ambos equipos se centraron en remontar el duelo, como los portugueses, o en ampliar la ventaja, como los españoles.

Ninguno fue capaz de llevar a buen puerto su objetivo antes de que el colegiado indicara el final del partido. Con 0-1 en el marcador, los blancos cierran el partido con cierta ventaja y dejan encarrilados los playoff. Será en el Santiago Bernabéu donde tratarán de cerrar lo que iniciaron en Lisboa.